Por Alejandro Palladino

Los pequeños y medianos productores agropecuarios de La Plata, Berazategui y Florencio Varela, organizados en la mesa regional que los nuclea, realizaron ayer su primer plenario en la Cooperativa Unión Limitada en Abasto para exponer una vez más sus problemáticas y exigir soluciones urgentes a los gobiernos de Julio Garro, María Eugenia Vidal y Mauricio Macri. También repudiaron los veinte nuevos despidos en Renatea, en su delegación de la provincia de Buenos Aires.

En un gimnasio repleto con casi mil personas entre productores y sus familiares, los referentes de las dieciocho organizaciones pusieron en común sus estrategias para seguir dando la pelea en un contexto que definieron como “crítico” y “en riesgo” para el sector. Entre los motivos que llevan a este cuadro de situación para los productores locales, se encuentran el tarifazo a la luz, al gas y el aumento del combustible (la nafta subió cuatro veces con Aranguren), y de los insumos indispensables para trabajar que no se correlacionan con los precios de sus ventas. Para esto pidieron una regularización de los insumos y también sistemas de créditos blandos a baja tasa de interés para mejorar la infraestructura. En el caso de los servicios, exigieron una tarifa diferenciada para poder continuar produciendo.

Otros de los reclamos fueron la realización de políticas de acceso a la tierra tanto para producir como para vivir, el freno a los desalojos y a la especulación inmobiliaria, mejoras de caminos e iluminaria y la implementación de la Ley de Agricultura Familiar

La actividad de ayer fue la tercera luego del tractorazo de abril en las rutas 6, 36, 2 y 53, y la manifestación en mayo en Plaza San Martín en La Plata frente a la Casa de Gobierno de María Eugenia Vidal para llevar sus preocupaciones.

Hipólito Madariaga, miembro de la mesa regional organizadora del plenario y referente de la Cooperativa Moto Méndez, que agrupa a pequeños productores de la periferia platense, dijo a Contexto que con el Gobierno provincial han tenido dos reuniones sin resultados alentadores. “Fueron propuestas a mediano plazo y nosotros necesitamos respuestas urgentes”.

Por el lado del Gobierno municipal de Julio, sostuvo que “directamente no hay diálogo”.

Un referente del Gobierno de Garro protagonizó una triste escena. Cuando le tocó hablar en medio de los productores que se sucedían uno por uno en el escenario frente a la numerosa concurrencia, refirió a la “herencia” y a “tener paciencia”. Uno de los productores le contestó que “necesitamos propuestas urgentes de los funcionarios”. Mientras proseguía el plenario, Gentile se retiró. Esto provocó una fuerte silbatina acompañada de abucheos por parte de los trabajadores y sus familiares. “Ni siquiera se quedó a escuchar hasta el final lo que tenemos para decir”, dijo uno de productores.

“La gente ya no se banca. ¿Cómo pueden pedir paciencia? No consultaron al pueblo para subir las tarifas y hacer políticas para que suban tanto esos precios en el supermercado. Esa ecuación no nos favorece”, dijo Madariaga. Y cerró: “Molestaron sus palabras y se ve que no está entendiendo cuál es el mensaje y cuáles son las propuestas que hacemos hacia la Municipalidad, de quienes esperamos propuestas concretas y ciertas. No hay diálogo con la Municipalidad y lamentamos eso”.

Más despidos en Renatea

La desarticulación del organismo es preocupante para la vida laboral de los trabajadores de la tierra, puesto que desde su creación en 2011, durante el Gobierno de Cristina Kirchner, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de sus derechos como trabajadores agrarios y según datos del organismo, se encargó de alfabetizar a 3 mil personas, registrar a 300 mil trabajadores y 9 mil empleadores y construir guarderías para que los trabajadores y las trabajadoras dejen a sus hijos e hijas. Entre 2013 y 2015, el Renatea llevó a cabo denuncias penales por abusos de explotación en mil casos de víctimas de trata laboral y registró como peones rurales a 120 mil trabajadores. Por su parte, en la provincia de Buenos Aires se realizaron setecientas denuncias por casos de trata.

Quienes están detrás del desarme son las patronales del campo y Gerónimo Venegas, titular del Renatre hasta 2011, cuando el Renatea lo desplazó. Como datos que pintan la filiación entre los dueños de la tierra que explotan y Venegas: cuando se creó el Renatea había solo dos sedes para controlar las condiciones laborales de los trabajadores en la provincia de Buenos Aires. En diciembre de 2015, luego de cuatro años de trabajo del Renatea, había noventa. Con estos veinte despidos a concretar, en la provincia quedarán sólo tres sedes: una en La Plata, una en Junín y otra en Necochea. A su vez, hacia el final de la gestión de Venegas, el 42% de los trabajadores tenía aportes registrados por la AFIP; hacia fines del año pasado, ese número ascendía al 84%.

El conflicto tomó forma a mediados de mayo, cuando cuarenta trabajadores fueron echados del Renatea, de su sede central de C.A.B.A. y de delegaciones provinciales. En la provincia de Buenos Aires le llegó anteayer el telegrama a un trabajador, y, según les informaron a los empleados, en los próximos días les llegarán a diecinueve más.

Todo eso fue posible gracias al acuerdo que homologó el Gobierno de Mauricio Macri –que desactivó las actividades del Renatea ni bien asumió– entre las nuevas autoridades del Renatea y el gremio UPCN que representa a los trabajadores y que se limitó a arreglar la indemnización sin defender las fuentes de trabajo. El asunto es que los nuevos directivos del Renatea son fantasmas del Renatre: Ramón Ayala y Arnulfo Bazán. Ambos responden a Venegas.

Los trabajadores del Renatea estaban bajo la Ley de Contrato de Trabajo, cuyo esquema se mejoró por parte del Estado a través de un convenio colectivo firmado en su momento por el ex ministro de Trabajo Carlos Tomada. El gremio UPCN y las nuevas autoridades firmaron un acta acuerdo que daba por caído el convenio colectivo basándose en la interpretación de la Corte Suprema que había declarado inconstitucional al Renatea en diciembre pasado. Al disolverlo, se disolvía la relación laboral.

“Lo que hay acá es una vuelta al desamparo y la desprotección de los trabajadores”, dijo a Contexto Pablo Diotto.

Para Diotto, el fallo “político” que desarma al Renatea no tiene basamento legal: “La Corte en el fallo no dice que se disuelva el Renatea; lo que declara inconstitucional son el artículo 106 y el 107, donde da al Renatea la función de recaudación del aporte de los trabajadores, el servicio de sepelio y la registración. Hay otras tareas que hace el Renatea que no hacía el Renatre que no las declaró inconstitucionales. Ahí hay un limbo legal”, concluyó.