Por Alejandro Palladino

Como signo político de época, desde que asumió Mauricio Macri, la Plaza de Mayo fue escenario de múltiples concentraciones de protesta. Agrupaciones políticas y sociales en defensa de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y contra el desfavorable arreglo con los buitre, trabajadores de cooperativas de C.A.B.A. en reclamo por mejores condiciones de trabajo, las marchas de las dos CTA contra los despidos y la de autoconvocados al saberse mundialmente que el Presidente tiene cuentas fantasmas en paraísos fiscales, fueron algunos de los mensajes expresados frente a la Casa Rosada.

Ayer, cerca de las 20hs, ante el ajuste que amenaza seriamente con cerrar sus puertas, 6 mil clubes de todo el país se movilizaron a la Plaza de Mayo, donde realizaron actividades deportivas para manifestar su total rechazo, por “demagógico”, al anuncio de Mauricio Macri que estipuló una disminución de las boletas de luz de un 40% retroactivo a abril.

El mensaje presidencial fue realizado el lunes en el Club Social y Deportivo Juventud Unida de Lavallol, de Lomas de Zamora, donde se filmó Luna de Avellaneda de Juan José Campanella, en lo que fue la primera actividad tras la arritmia que sufrió el viernes. Fue la gota que rebalsó el vaso y que volcó a los clubes a la calle.

El anuncio de Macri de la rebaja del 40% en las facturas para las entidades barriales fue leído como “una tomada de pelo” por la Unión Nacional de Clubes de Barrio (UCB).

La UCB es una entidad nacional que convocó a la marcha y que nuclea a más de 1.600 clubes de barrio de la provincia de Buenos Aires, C.A.B.A., Corrientes, La Pampa, Córdoba y Santa Fe. Voceros de ese espacio consideraron que lo dicho por Macri fue un paliativo para calmar las aguas en un contexto de crisis apremiante que los pone al borde del precipicio. En este sentido, llamaron a que se reglamente la Ley Nacional de Promoción a los Clubes de Barrio y de Pueblo, una normativa no respetada por el Gobierno que reglamenta una tarifa social acorde a las necesidades de los clubes que les permita continuar con sus actividades de manera regular.

“Movilizamos a la plaza para que vean que si cierran los clubes vamos a tener que hacer las actividades en la calle”, dijeron desde la UCB a este medio.

El 40% del valor de la boleta de abril que aporta el Estado, sólo de la luz, resulta flaco ante los incrementos de los clubes: “Tenemos boletas de luz con aumentos de entre el 500 y el 1000%”, dijo a Contexto Diego Indicky, presidente de la Unión de Clubes de Quilmes que responde a la UCB.

A su vez, el mensaje “esperanzador” de Macri no atiende a los tarifazos del gas y el agua. Entre tanto, el secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister, prometió tomar medidas para otorgar un paliativo para el gas y el agua similar al de la luz. Sin embargo, los clubes expresaron sus quejas considerando que la premura a la hora de hacer el ajuste generó estragos en su funcionamiento.

El “sinceramiento” hizo desastres en los clubes: “En nuestro club pasamos de pagar 1.400 pesos de gas a una boleta de 14 mil”, afirmó Indicky. “Otro ejemplo es el del Club los Cooperarios de Quilmes, con pileta climatizada: pagaba 9 mil pesos y ahora la de gas le vino de 72 mil”, sostuvo el referente del club.

Claudio Rial, presidente de la UCB, expresó a Contexto otra problemática no contemplada por el Gobierno. El referente sostuvo que los clubes beneficiarios de la disminución del 40% serán sólo aquellos inscriptos en el Registro de Clubes de Barrio de la Secretaría de Deportes de la Nación. “No sabemos qué va a pasar con los que no cumplan con la documentación”, afirmó Rial. Esa cantidad que no ingresa en el listado representa el 80% de los clubes, que quedarían afuera de la mínima ayuda estatal.

Por su carácter, los clubes negaron aumentar sus cuotas, que son accesibles para amplios sectores sociales. “En algunos casos, los clubes no cobran cuota. En las zonas más periféricas del conurbano bonaerense, la cuota no existe. Los chicos van a los clubes a realizar actividades sociales que el Estado no cubre” afirmó Indicky. “El Gobierno no tiene ninguna intención de contención ni de inclusión social”, concluyó.


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Los clubes, en la lona