Por Héctor Bernardo

El presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (PRO), admitió que Cambiemos quiere que las escuchas telefónicas pasen al control de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, ex SIDE), lo que las dejaría bajo la órbita del Ejecutivo y no en manos de la Justicia.

Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se reformó la agencia de inteligencia y se le quitó el control de las escuchas, las cuales quedaron en el ámbito de la Procuración General de la Nación. Esto implicaba que los fiscales fueran los que solicitaban las intercepciones telefónicas. Mediante un decreto, Macri le quitó esa atribución y la transfirió a la Corte Suprema.

Este martes, el presidente de la Cámara de Diputados fue entrevistado en Radio Vorterix y señaló que desde Cambiemos se busca que la ex SIDE recupere el manejo de las escuchas, lo cual las dejaría en la órbita del Poder Ejecutivo.

Monzó aseguró que “lo que se haga con estas cosas mucho tiene que ver con quién conduce el país, y a mí me deja tranquilo el presidente de la Nación. él no va a usar esta herramienta para fines distintos de los que se tiene que usar”.

El diputado del PRO parece olvidar que en 2010 el juez Norberto Oyarbide procesó a Mauricio Macri por formar parte de una asociación ilícita dedicada al espionaje. En aquel momento, la Cámara Federal ratificó ese fallo por unanimidad. Macri fue el primer presidente que asumió su cargo procesado.

A fines de diciembre de 2015, el Juez Casanello le dictó el sobreseimiento. Una de las víctimas del espionaje, Néstor Leonardo, ex cuñado del Presidente, apeló la medida y la Cámara Federal anunció que revisaría el sobreseimiento de Macri.

La banda dedicada al espionaje estaba coordinada por el hombre que Mauricio Macri eligió como jefe de la Policía Metropolitana, Jorge “El fino” Palacios.

Como recordó el diario La Nación: “Palacios ya tiene fecha para juicio oral, el 5 de septiembre de 2017; también irán el presunto espía Ciro James y el ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski, además de ex jueces, empleados judiciales y policías de Misiones, acusados de espionaje ilegal”.

A través de la transferencia de las escuchas a la AFI, Macri se quedaría con el control de estas, ahora de manera legal.

En este sentido, el ex diputado del Frente para la Victoria, Carlos Raimundi, aseguró: “Esta herramienta fue usada por los servicios de inteligencia más para el espionaje interno que para la seguridad ciudadana”.

“La propuesta de Monzó pretende restaurar el poder interno de los servicios de inteligencia tradicionales, que constituían un poder independiente, un poder paralelo dentro del Estado”, agregó Raimundi.

Raimundi remarcó el contexto en que se da esta propuesta. “La reciente derogación del decreto de Alfonsín del año 1984 en relación al control civil de las Fuerzas Armadas, el protocolo de seguridad interna, la restauración de las competencias de la DEA en las políticas contra el narcotráfico, son todas señales que ubican a la Argentina en un espacio geopolítico determinado, a favor del poder financiero y de los grandes conglomerados internacionales. Estas políticas van a contramano de la soberanía y la autonomía nacional”, señaló el ex diputado.

Por último, Raimundi aseguró: “Se trata del mismo bloque de poder que puso a Susana Malcorra al frente de la política exterior argentina, sin ningún antecedente en la Cancillería. Esto sólo se explica entendiendo que es una de las personas sugeridas por el Departamento de Estado”.