Por Alejandro Palladino

Como medida de protesta ante los efectos regresivos que generan las políticas de ajuste de los gobiernos de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal en la calidad de vida de los sectores más postergados, la organización social Barrios de Pie decidió visibilizar la problemática que atraviesan los comedores escolares y populares, los programas sociales y de empleo, mediante una jornada de protesta. Consistió en la permanencia en veinte puntos neurálgicos de acceso a la Ciudad de Buenos Aires, donde instalaron ollas populares para exigir mejoras a la gobernadora.

Previamente, por la mañana, entregaron un documento en la Casa de la Provincia de Buenos Aires, en Corrientes y Callao, para pedir una audiencia con Vidal para iniciar una instancia de diálogo. A pesar de que en los primeros días de esta semana Barrios de Pie tuvo acercamientos con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, todavía el Gobierno de Vidal no atendió a sus reclamos ni dio indicios de iniciarlo.

Incluso, la lectura que hizo ayer el ministro de Desarrollo Social provincial, Santiago López Medrano, en diálogo con La Nación, sobre qué pensaba acerca de la decisión de salir a la calle a expresarse por parte de Barrio de Pie no es esperanzadora: dijo que la organización busca tener “visibilidad para lograr presionar al Gobierno provincial desde otra forma”. Como si salir a la calle en reclamo de trabajo y comida fuera un hobby.

Barrios de Pie también denunció el estado de la comida que el Gobierno les da para los comedores. Muchos de los productos están en mal estado y son viejos: maní, turrones y pan dulce de las fiestas.

A principios de abril, Vidal recortó el presupuesto para los comedores. Ante la indignación y malestar que esta medida generó, la mandataria anunció un aumento del cupo: para el desayuno, de $2,90 a $7,90, y para el almuerzo, de $6,30 a $12,60. Estos cambios fueron entendidos como insuficientes tanto por Barrios de Pie como por Suteba y los consejos escolares que responden a distintos partidos políticos. Los tarifazos en los servicios públicos que destruyen los salarios y la inflación en los productos de la canasta básica, que sólo en mayo, según estimaciones del nuevo Indec, será del 4%, mientras que la de abril fue de entre el 6 y el 7%, según consultoras privadas, son números que arrasan con el aumento de Vidal para la comida de nenes y nenas.

“La situación de los comedores escolares de la provincia de Buenos Aires es calamitosa”, dijo a Contexto Daniel Menéndez, coordinador nacional del movimiento Barrios de Pie. “En términos absolutos, la realidad actual es peor que la de antes, porque así como aumentaron lo que paga el Estado por cada ración, los proveedores aumentaron muchísimo más el valor de los productos. Pueden aumentar nominalmente la ración, pero en concreto los alimentos son de peor calidad, y con más plata ahora se compran menos alimentos que antes”, explicó.

El deterioro social que generan las políticas de libre mercado de Cambiemos son una alarma constante para los sectores más pobres de la sociedad. “Entendemos que la situación empeoró, que estos meses han sido una fábrica de pobreza. Y no hay un esquema de contención acorde a lo agresivo que son las políticas de ajuste económico. Esto hace a un cuadro social preocupante donde no hay respuestas”, aseguró Menéndez.

El referente de Barrios de Pie arrojó otro dato que también permite enlazar las medidas de ajuste y de aumento del desempleo con el funcionamiento de los comedores. En los más de cuatrocientos comedores del Conurbano en los que trabaja la organización se duplicó la cantidad de nenes y nenas que asisten. De un promedio de entre treinta y cuarenta, pasó a oscilar entre setenta y ochenta en los últimos meses.

“Marcos Peña dice que es el peor momento del Gobierno, pero no hay políticas sociales significativas que impacten sobre los hogares más humildes para ayudar a transitar estos meses”, agregó Menéndez.

Números que preocupan

El sindicato docente Suteba, por su parte, reveló un informe en el que recolectó información de comedores de distintos municipios del conurbano. Según los datos, 55 mil nenes y nenas no tienen cupo en los comedores. Hoy, estos números no son reconocidos por Vidal.

Por último, Menéndez informó a este medio que Barrios de Pie hizo un estudio, acompañados por profesionales, para estimar el estado nutricional de los niños del conurbano. Los resultados son inquietantes. En los lactantes la desnutrición llega al 44%, y en la primera infancia al 46%. En la segunda infancia alcanza el 43%, y en la adolescencia es del 39%.