Por Roberto Álvarez Mur

En plena víspera de una nueva manifestación bajo el lema #NiUnaMenos contra la violencia de género, la provincia de Córdoba arroja la delicada cifra de nueve femicidios en lo que va de 2016. La provincia comandada por José Manuel De La Sota es la única que aún no adhirió la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia hacia las mujeres, sancionada en el año 2009. En lo que va del año se han registrado numerosos femicidios y situaciones de violencia machista, lo que generó la permanente movilización y reclamo a las autoridades provinciales por parte del movimiento de mujeres.

De los nueve femicidios mencionados, cuatro ocurrieron en un lapso de apenas nueve días.

El Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa) expresó su preocupación respecto de este contexto que atraviesa a Córdoba, cuya estructura judicial y ejecutiva aun no logró asumir los reclamos concernientes a la discusión sobre violencia de género.

“El estado provincial –que está bajo el mismo gobierno desde hace dieciséis años– ha tenido algunas iniciativas en lo que es asistencia, pero nada en lo que refiere a promoción y prevención. El hecho de no haber adherido como provincia a la ley nacional nos impide que nos lleguen los fondos para cambiar la currícula, la apertura de casas refugio para víctimas, recursos necesarios para el presupuesto provincial. Todavía incluso seguimos reclamando la revisión del Poder Judicial, hay mucha falta de capacitación en perspectiva de género, o patrocinio jurídico gratuito”, explicó a Contexto Betiana Cabrera, referente de MuMaLa en Córdoba.

El Gobierno cordobés anunció que se discutiría la adhesión a la ley hoy, durante una sesión extraordinaria. Esta iniciativa lleva aparejada una reestructuración de gestión y presupuesto, que incluye llevar adelante programas de prevención, protección e instrucción a autoridades de aplicación en cuanto a perspectiva de género y derechos.

“Córdoba, lamentablemente, tiene la marca de ser aún muy conservadora. Tenemos pendiente aún el pleno reconocimiento de los derechos de los colectivos de gays, lesbianas, trans. Hemos tenido un caso de asesinato de una trans y el tratamiento dejó mucho que desear, tanto de la Justicia como de los medios. Si bien el cambio social está en marcha, vemos que el Gobierno provincial y los municiaples no están a la altura de las circunstancias. Incluso a nivel nacional falta iniciativa”, aseveró Cabrera.

El caso de Rosa Baigorria

Un caso acontecido el fin de semana en la capital cordobesa sintetizó la urgencia del reclamo en la región. Se trata de Rosa Baigorria, de 73 años, quien fue víctima de un intento de femicidio por parte de su pareja José Allende, quien gatilló reiteradas veces un revolver calibre 32 apuntando directo al corazón. Los disparos no salieron, pero Allende comenzó a golpear a Rosa con la culata del revolver. La mujer logró escapar y pedir auxilio en un comercio cercano a su domicilio.

“Hoy Rosa está viva de casualidad. Realizó la denuncia en la causa que pesa contra José, que fue tomada por ‘lesiones’ y no por intento de asesinato, de femicidio, más precisamente. José se encuentra detenido, pero no sabemos por cuánto tiempo más”, expresó un comunicado de MuMaLa.

“Rosa es una mujer fuerte y está rodeada de sus afectos y organizaciones de mujeres que, como MuMaLa, trabajamos sin descanso para que se garantice nuestro derecho a vivir una vida libre de violencia”, agregó el texto.

Roberto Baigorria, hermano de Rosa, es referente de Libres del Sur y dijo a Contexto: “Yo he visto con mis propios ojos, en una nueva unidad para tomar recepción de los casos de violencia de género en Córdoba, la cantidad enorme de mujeres que había allí, con una problemática atravesada por la violencia en el seno de la familia”, y agregó: “Me parece que cuando la Justicia ya llega a tener una situación tan desbordante nos da la pauta de que hemos fallado desde antes. Creo que hay que reflexionar sobre la necesidad de aumentar la prevención, aumentar el grado de información para que las mujeres estén prevenidas. Siempre hay conductas que tienden a subordinar a la mujer, por más que no lleguen a desenlaces trágicos. Esas son cuestiones que hay que hacer visibles.

Eso nos parece a nosotros que es lo primero que debe tomar el Estado: la prevención. A través de la educación, a través de la salud, de diferentes organismos, hay que evitar que se llegue a la puerta de la Justicia con los problemas”. Baigorria estimó que “es importante que se adhiera a la ley”, pero la “mera adhesión no implica la resolución inmediata”.

“Hay muchos femicidios, no sólo en Córdoba, sino en cualquier parte. La consigna es ‘Vivas nos queremos’. Eso se logra en base a la prevención, a la sanción moral y social que se puede ejercer justamente dejando en ‘offside’ todo tipo de conducta machista”, expresó.