Por Alejandro Palladino

En los últimos cuatro días, la empresa Emapi, que elabora pinturas, impermeabilizantes y suministros para la construcción, echó a quince empleados de su planta en La Plata, ubicada en avenida 520 y 200. Y, desde el primer día, los 120 trabajadores paralizaron y tomaron la fábrica para exigir las reincorporaciones.

La justificación que dieron desde la empresa fue la baja producción de los últimos meses. “Nosotros en la fábrica sabemos que la producción no bajó, los balances realizados dieron bien”, dijo a Contexto el delegado Julián González. Como contrapartida a lo dicho por los patrones, los trabajadores señalaron que recientemente la empresa hizo inversiones por compra de maquinarias y construcción de galpones en su predio, lo que da cuenta de que la condición no es tan apremiante para achicar el personal, indicaron.

Los trabajadores entienden que la Administración de Macri da el ejemplo desde el Estado al sector privado a la hora de despedir: “La fábrica toma esta decisión mientras el Gobierno echa por todos lados. Los privados hacen lo mismo que el sector público. Como vieron que echaron a tanta gente en el Estado, los privados hacen lo mismo porque nadie les dice nada”, apuntó González.

La situación de los despidos en Emapi se enmarca en las más de 150 mil cesantías desde que Mauricio Macri es presidente –a pesar de que el Gobierno niegue el desempleo como un problema central del escenario político actual–, en el veto a la Ley de Emergencia Ocupacional votada por una amplia mayoría en el Congreso Nacional, y en el ajuste tarifario y la inflación que deterioran la condición de vida de los trabajadores, reduciendo el consumo y el mercado interno que lo sustenta.

Según un estudio del Centro de Economía Política Argentina, integrado por economistas en su mayoría egresados de la maestría en Economía Política de Flacso, de esa cantidad, al 30 de abril, el 61,22% correspondía al sector privado y el 38,78% al público. Esto desmiente la razón de los despidos justificados por haber ñoquis. Además, el estudio arroja que los sectores productivos de la industria y de la construcción son los más afectados.

Entre tanto, ayer los trabajadores tuvieron una audiencia en el Ministerio de Trabajo tras la denuncia realizada por el gremio luego de las cesantías.

La fábrica Gleba, un caso similar

Conflicto en Gleba, La Plata (Foto: @Infosindicales).
Conflicto en Gleba, La Plata (Foto: @Infosindicales).

Los trabajadores de la fábrica de fertilizantes Gleba, también de La Plata y a pocas cuadras de Emapi, llevan a cabo un acampe desde hace veintidós días en la puerta de la industria, en 520 y Ruta 36, por la suspensión de cincuenta trabajadores de la planta.

A su vez, los trabajadores protestan por avances sobre sus derechos laborales: la reducción del horario de descanso y la prohibición al espacio sindical.