Por Roberto Álvarez Mur

Los primeros en sufrir el frío invernal son las decenas de personas que pasan días y noches viviendo en la calle o durmiendo en las plazas y que, hasta diciembre del año pasado, contaban con un grupo de once trabajadores de la Municipalidad, en plena labor, para darles asistencia y refugio en los diversos hogares de la ciudad. Al llegar a la intendencia, Julio Garro decidió deshacerse de esos empleados y modificó la dinámica de trabajo del área. Pero, con la baja de las temperaturas, decidieron retomar la labor por sus propios medios.

“Hacíamos este trabajo desde el Estado porque veíamos la necesidad que existía en la ciudad. Hacíamos esto en vocación de servicio hacia las personas que más necesitaban esa ayuda. En la calle hemos visto desde problemas de salud, adicciones, a problemas de salud mental”. La que habla a Contexto es Marcela López, una de las trabajadoras del programa de ayuda a las personas en situación de calle, iniciado en 2009, y que desde la asunción de Cambiemos en La Plata fue modificado hasta quedar casi desmantelado.

“Nosotros propusimos por primera vez que el municipio se hiciera cargo de las personas que vivían en situación de calle. Empezamos el trabajo de relevamiento y asistencia desde cero. Ahí empezamos a conseguir lugares a los que llevar a la gente donde pudieran dormir. También la gente comenzó a enterarse de que tenían a quién acudir en este tipo de problemáticas”, explicó Gastón Del Conte, director del área Acción Social que articulaba el trabajo con las personas que viven en la calle.

Luego de la virtual limpieza de personal ejecutada por Cambiemos en múltiples áreas del Estado, los ex trabajadores y trabajadoras de Acción Social decidieron encarar el trabajo con recursos propios en sintonía con las primeras oleadas de frío llegadas a la ciudad.

“habíamos trabajado fuerte una ordenanza municipal y una ley provincial que están vigentes pero no se están cumpliendo. empezamos a hacer nuestras primeras recorridas a principios de mayo y allí nos encontramos con la misma gente que solíamos asistir”, agregó Del Conte.

Durante la anterior gestión, el grupo logró concretar el establecimiento de cuatro hogares en la ciudad para poder dar refugio y comida a las diferentes familias. Hoy, uno de estos predios se encuentra clausurado sin motivo y los demás con una fuerte carencia de mantenimiento.

“Hoy existe apenas una línea telefónica del municipio donde te atiende un agente de Defensa Civil, te dice que va a tomar el caso y recién al día siguiente va a ser derivado a Desarrollo Social, que es donde corresponde. Mientras tanto, la persona que está a la intemperie se tiene que quedar esperando en la calle”.

En esta línea, el grupo de trabajo de Acción Social comenzó desde principio de año a realizar nuevos relevamientos, recorridas nocturnas y actualización de datos. “Cuando nos quedamos sin trabajo a nivel municipal, estaban los paradores abiertos, con un número de sesenta personas en la calle –un número fluctuante–, pero siempre monitoreado por nuestro grupo. Este número hoy está elevado a 150 personas, incluyendo niños y núcleos familiares enteros que permanecen al menos desde febrero”, expresó Marcela López.

“Lo más grato y significativo es que han habido muchas personas que han salido con nosotros a la calle, a darnos una mano con la olla, a dar un plato caliente. Lamentablemente no podemos contar con los albergues, pero estamos en la tarea de gestionar la habilitación de esos espacios”, agregó.

El grupo de trabajo está en actividad los días lunes y jueves en diversos puntos de la ciudad, y pasado mañana repartirán chocolatada caliente en la esquina de 7 y 51.