Por Contexto

Antes de asumir como intendente y prometer grandes cambios para La Plata, Julio Garro ya ha tenido la oportunidad de hacer cosas por la ciudad. Aunque pocos lo recuerden, el ahora jefe comunal fue cuatro años, entre 2009 y 2013, diputado provincial elegido por la capital bonaerense. Quizá hoy queden pocos rastros de su paso por la Legislatura porque estuvo llena de contradicciones, ideas mediáticas y pocas propuestas para mejorar las vidas de quienes lo habían votado.

Según el archivo digital de la Honorable Cámara de Diputados, Garro –como autor o coautor– tiene en su haber 61 proyectos de ley, 63 de declaración, 34 de resolución y 35 solicitudes de informes. Por lo heterogéneo de sus presentaciones, es difícil clasificar su trayectoria parlamentaria, aunque sí se destaca su interés por mejorar el salario y las condiciones laborales de los agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), organismo al cual estuvo ligado.

Sería más certero decir que Garro fue más un fiel representante del SPB que de La Plata, ya que para el primero presentó cinco iniciativas que tienen que ver con soluciones concretas –como la equiparación de sueldos para los retirados o jubilados por invalidez– y para la segunda, seis que son un poco vagas en su contenido.

El reclamo más importante con respecto a los platenses seguramente haya sido el pedido de un subsidio para los damnificados por la trágica inundación del 2 de abril de 2013, aunque en ese caso el impulsor era Oscar Negrelli, de la Coalición Cívica. La sanción nunca fue posible debido a que el oficialismo de entonces se negó a prestar los votos necesarios porque no se explicaba el financiamiento de esa ayuda.

Los otros textos pensando en su lugar de origen fueron: declarar patrimonio arquitectónico y cultural de la provincia el puente de hormigón armado “Donato Gerardi”; declarar reserva natural provincial al centro comunal de la localidad de Abasto; declarar reserva natural provincial la zona comprendida entre las localidades de Poblet (LP) y Oliden (Brandsen); declarar de interés social la escrituración de los inmuebles del barrio “19 de Febrero”; y declarar patrimonio histórico al inmueble ubicado en calle 45 N° 920.

La otra obsesión de Garro fue homenajear a deportistas, pero siempre a los más taquilleros y a los relacionados con Boca Juniors, el cuadro del cual es hincha y que fue el puente para conocer a Mauricio Macri e iniciar su carrera política dentro del PRO. Es que fue a través de la peña boquense de La Plata que el actual intendente comenzó su vínculo con el actual presidente de la nación.

En ese marco, propuso como Ciudadano Ilustre de la provincia a Martín Palermo, y como Personalidades Destacadas a los futbolistas Guillermo Barros Schelotto, Juan Sebastián “La Brujita” Verón y Alfio “Coco” Basile, y al boxeador Sergio “Maravilla” Martínez. También hay que decir que entre tanta farándula no se olvidó de destacar la labor del licenciado en Geología y doctor en Ciencias Naturales Carlos Riccardi.

Los fundamentos de los galardones son un festival de lugares comunes. Para premiar a Palermo, argumenta: “Avizorando sus logros alcanzados, fruto de su tenacidad y lucha, es que se presenta esta iniciativa que busca otorgarle un reconocimiento a nivel provincial a este gran deportista que supo instalarse en el corazón de todos los argentinos”. En el caso de Verón, es por “su destacada actuación y trayectoria en el fútbol nacional e internacional”.

En el caso del Basile, la explicación sorprende: “Como se puede observar, remarco constantemente la idea estética de juego que mantiene, porque además de poseer una gran calidad humana, es un individuo que muestra sostener sus ideales por sobre las opiniones generales, y a veces mal intencionadas de muchos”. También resalta que su legado es “fundamentalmente como persona”. Como dijo una vez el mismo DT: “No coments”.

Una libertad de expresión un tanto particular

Otra de las inquietudes de Garro fue la libertad de expresión, aunque desde una posición un tanto confusa: por un lado, apoyó la creación de un “Régimen Único de Libertad de Expresión” y de una bicameral “contra la censura”; pero por otro mostró su “preocupación” por la entrega del Premio Rodolfo Walsh a la comunicación popular al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en 2011, por parte de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata.

Por lo visto, la libertad de expresión de Garro es bastante parcial, ya que él sí podía solicitar pronunciamientos a favor de futbolistas y boxeadores pero una unidad académica de la Universidad pública no podía hacer lo propio. En menos de una carilla de Word, Garro aseguraba, livianamente, que el bolivariano perseguía a medios y a periodistas.

“Todas las personas son libres de buscar, expresar, recibir y difundir por cualquier medio informaciones, opiniones, ideas y manifestaciones culturales de toda índole, sin ninguna restricción directa o indirecta, ni censura previa de ninguna índole”, proponía Garro en su “Régimen”. Entonces, ¿por qué se quejaba de que Periodismo había “creado ad hoc” una categoría para resaltar a Chávez? Y ese temor expresado luego del paso del venezolano por La Plata ¿no era también una forma de condicionar “previamente” a futuras iniciativas similares?

Pueden ayudar a comprender la visión de la libertad de expresión de Garro otros dos proyectos de declaración presentados: uno de “repudio por el atentado contra la libertad de expresión perpetrado el domingo 27 de marzo (2011) mediante el bloqueo al centro de distribución de los diarios Clarín y La Nación”; y otro para solicitar de “interés provincial” el aniversario 129 del diario El Día de La Plata. Justamente, una mención a empresas periodísticas que son el símbolo de los monopolios informativos a nivel nacional y provincial.

En el mismo sentido, su acompañamiento a un proyecto de resolución para expresar “el más enérgico repudio a la pegatina en la vía pública de carteles con imágenes de periodistas que trabajan en medios del Grupo Clarín; a la agresión callejera al conductor radial y televisivo Fernando Bravo y a la amenaza a un periodista del sitio Perfil.com”. Otra vez muy lejos de los intereses de los platenses, sin dejar de comprender que hay valores universales que no entienden de jurisdicciones.

Proyectos ambiciosos y no tan PRO

Además de los mencionados, Garro buscó implementar normativas un tanto ambiciosas y poco entendibles para un diputado por La Plata, un sistema de prioridades un tanto confuso. Por ejemplo, redactó una especie de “ley seca” pero para la pirotecnia, algo que, por lo visto, no buscó implementar en diciembre pasado, cuando ya era intendente. Es que eso le hubiese significado un costo político importante porque iba a un choque seguro con los cientos de grupos que, año tras año, realizan los tradicionales muñecos de fin de año.

“Prohíbase en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires la tenencia, fabricación, comercialización, depósito y venta al público, mayorista o minorista, y el uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería, sea éste de venta libre o no, y/o fabricación autorizada”, decía el artículo primero del proyecto que tomó estado parlamentario el 12 de junio de 2011, que fue aprobado por la Cámara baja y archivado finalmente por la Cámara alta.

Después aparecen dos proyectos que parecen no tener demasiado que ver con la filosofía macrista, ya que hablan de la presencia del Estado en ayuda de los más vulnerables. Como coautor y autor, respectivamente, aparece impulsando la “implementación de lactarios en las reparticiones del sector público provincial y en sus organismos centralizados” y el “acceso gratuito y garantido a la lactancia materna y de las practicas optimas de nutrición segura para lactantes de hasta dos años”. Ahora resta esperar que esas mismas ideas se lleven a la práctica desde el palacio de calle 12.

En colisión ahora con María Eugenia Vidal, fue autor de un proyecto para crear el Boleto Universitario, el cual terminaría siendo ley el año pasado, con ampliaciones y modificaciones. Por ahora, la gobernadora se niega a implementarlo y Garro hace silencio por disciplina partidaria. No obstante, podría buscar alguna forma, si tanto le interesaba, de paliar los gastos en traslados –más si tiene en cuenta los últimos aumentos– de los alumnos de la UNLP.