Por Héctor Bernardo

Recientemente, el escritor peruano, Premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, visitó Argentina. Una vez más, con sus declaraciones le faltó el respeto a millones de argentinos al expresarse de manera despectiva sobre el ex gobierno kirchnerista.

El eximio escritor se ha vuelto una de las figuras destacadas de la derecha neoliberal. Vargas Llosa se ha dedicado a denostar todos los procesos populares de la región. Sus agresiones hacia Néstor y Cristina Kirchner, así como también hacia el proceso bolivariano de Venezuela y la Revolución cubana, han sido constantes.

Entre las muchas declaraciones ofensivas, ha dicho: “Ha terminado por fin para Argentina el tiempo de los desvaríos populistas”, y, en otros momentos: “Lo que representa un retroceso es que todavía tengamos gobiernos como los de Cuba o Venezuela”.

En su visita a Argentina, para promocionar su nuevo libro, el escritor peruano se reunión con el presidente Mauricio Macri. Tras el encuentro, tuvo tiempo de hablar a favor de los ajustes neoliberales del Gobierno de Cambiemos y decir que “Argentina se puede convertir en un ejemplo para América Latina”. Vargas Llosa no aclaró que ese ejemplo implicó, hasta ahora, la pérdida del empleo para más de 150 mil trabajadores, la reducción del poder adquisitivo producto de una megadevaluación y la quita de subsidios, la transferencia de recursos de los sectores más desposeídos hacia el poder económico concentrado, además de la persecución ideológica a periodistas y el encarcelamiento de los opositores políticos, como Milagro Sala.

Luego, el presidente argentino y el Premio Nobel de literatura compartieron una cena en la Fundación Libertad, que Vargas Llosa preside. Según se señala en la propia página de la Fundación: “La cena anual 2016 estará signada por un nuevo escenario: el reciente cambio de gobierno anuncia un nuevo despertar para las relaciones entre el sector público y privado”.

Los vínculos de la Fundación Libertad con lo más rancio de la derecha mundial se han evidenciado una y otra vez. De sus cenas anuales han participado el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, el ex presidente español José María Aznar, el funcionario norteamericano Roger Noriega (vinculado a la ley de bloqueo contra Cuba y al financiamiento de los Contra en Nicaragua), y en algún momento se anunció la presencia de la bloguera Yoani Sánchez, quien se dedica a atacar constantemente al Gobierno cubano. Todos personajes vinculados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana.

Desde la Fundación Libertad se atacó constantemente al gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Durante el intento desestabilizador de 2008, esta entidad tuvo un rol clave. Desde su sede de Rosario, provincia de Santa Fe, esta entidad fomentó el paro patronal de los productores rurales.

En una entrevista publicada en la Revista2016, el periodista y escritor argentino Víctor Ego Ducrot explicó lo que implican los encuentros realizados por esta fundación: “Hay una larga tradición en los aparatos de inteligencia de Estados Unidos, paralelos o encubiertos como la NED, de ser vertebradores logísticos y financieros de lo que ellos consideran como figuras de fuerte relevancia mediática o simbólica desde el espectro de la derecha más reaccionaria y recalcitrante en términos globales. Son elementos de naturaleza propagandística al servicio de los ámbitos más concentrados del poder corporativo-capitalista-imperial […] Estos encuentros en los que se dan cita personajes patéticos como Vargas Llosa y el español José María Aznar, que es una verdadera caricatura de lo que es un dirigente político, son una expresión obsoleta del mundo que siempre ha estado en contra de la soberanía popular”.

En referencia a uno de los encuentros que la Fundación Libertad organizó en 2008, en un artículo publicado en el diario Página/12 de María Laura Carpineta y Werner Pertot, se asegura: “En una misma mesa se sentarán a cenar: un agente de la CIA, un egresado de la Escuela de las Américas, buena parte de los ex presidentes de derecha de Sudamérica de los últimos veinte años –incluidos el mexicano Vicente Fox–, una prole de intelectuales neoliberales, anticastristas y antichavistas, el halcón Roger Noriega, el ex mandatario español José María Aznar y, por la derecha vernácula, el jefe Mauricio Macri”.

La derecha ya tiene quien dé la cara por ellos con buenos modales, que pueda decir una oración con sujeto, verbo y predicado, y con gran pluma les escriba la historia. La trama de fondo la escriben en otras oficinas y en inglés.