Por Roberto Álvarez Mur

La demora en el avance de las obras de electrificación de la línea Roca comienza a despertar la preocupación de los usuarios. Así lo demostró la última asamblea vecinal de Villa Elisa “por la vuelta del tren Roca a La Plata”. Tanto la falta de precisión en las fechas de finalización del ramal como la ausencia de respuestas concretas por parte de la actual gestión, pusieron a la comunidad en alerta sobre la modernización del servicio que transporta alrededor de 80 mil pasajeros.

“La realidad es que, ante este panorama de desinversión, el hecho de tener un ferrocarril parado es muy buen negocio. El ministro Dietrich es accionista de varias de las automotrices que tienen concesionarias de camiones. Con mucha suerte se concretará este año la obra hasta Villa Elisa. Y no existe fecha que se esté hablando por parte por ninguna de las empresas ni las autoridades para que se termine la electrificación hasta La Plata”, dijo a Contexto el representante de trabajadores ferroviarios de La Fraternidad, Sebastián De Cabo.

Asimismo, el concejal del Frente para la Victoria Nacional y Popular, Guillermo Cara, acompañó la asamblea vecinal de Villa Elisa desarrollada el sábado pasado. En diálogo con Contexto, el edil aseveró: “Hay una desidia desde el Gobierno para llevar adelante esta gestión. En general, siempre que los servicios púbicos en manos del Estado se vieron deteriorados de manera consciente por la gestión estatal, terminaron después en la privatización”. Y agregó: “Se esperaba que parta esta fecha estuviera concluida la obra, pero según las últimas declaraciones de Dietrich tiene para largo esto. Es una obra para la cual Cristina Fernández de Kirchner dejó un monto fijo para el presupuesto de este año y que aun no está terminado”.

Por su parte, De Cabo subrayó: “En esta coyuntura, donde ha existido un blindaje por parte del Gobierno desde los medios, ante la posibilidad de cierre de estaciones del Ferrocarril Belgrano Norte que tuvo lugar y encaramos una campaña nacional, los medios invisibilizaron la situación y el reclamo. El diario Clarín dijo que era un rumor y minimizó la protesta”.

Cara explicó que durante la asamblea se discutió la propuesta de restituir el servicio diesel de tren en simultáneo con el avance de las obras, para poder palear la necesidad del servicio. “No tiene por qué estar paralizado este servicio. Todo esto se da en el marco de la carestía provocado por el aumento de precios”.

Mientras tanto, dos proyectos que aguardan su presentación en el Concejo Deliberante platense ponen el foco sobre la obra ferroviaria. Por un lado, el bloque del Frente para la Victoria-PJ desarrolló una iniciativa para declarar de “interés público la terminación del último de los tramos del ramal Constitución-La Plata”.

Además, en su segundo artículo, el proyecto de decreto pone de manifiesto las deficiencias del servicio adicional temporario realizado con buses de carácter complementario entre las localidades intermedias.

“Viajan en el Roca alrededor de 80 mil personas por día, lo que deja en evidencia que es de suma importancia para todos los pasajeros que utilizan el servicio terminar con las obras de electrificación, y en particular para la cantidad de platenses que necesitan volver a viajar en tren lo antes posible por cuestiones de comodidad y precio”, detalló Pedro Borgini, autor del proyecto.

Por otra parte, hay que tener en cuenta el incremento en la tarifa de los micros de corta distancia que unen La Plata con Capital Federal implementado hace unas semanas, lo que se suma a la urgencia de exigir la disponibilidad de este servicio de transporte. El proyecto será tratado en la próxima sesión ordinaria del Concejo Deliberante de La Plata.

Otro proyecto en manos del Bloque FpV Nacional y Popular será presentado para declarar la “preocupación por la no implementación del Plan Quinquenal 2016/2020 de la operadora Ferrocarriles Argentinos”.

El proyecto describe: “La ausencia de obras en torno al ferrocarril se convierte en un problema económico, laboral y un atentado a la calidad de vida de miles de ciudadanos que día a día deben utilizar un servicio del que no disponen para movilizarse hacia sus fuentes de trabajo o de estudio. Del mismo modo, es un ataque a las potencialidades económicas de la región al aumentar los costos y tiempos en movilidad de cargas y personas. Señalamos, por último, que esta desidia no es casual, sino que obedece a una política de abandono de las personas más humildes, que necesitan del transporte público, por parte de la actual conducción del Estado nacional”.