Por Héctor Bernardo

El Gobierno de Mauricio Macri envió una delegación del Ministerio de Defensa a Estados Unidos para acordar proyectos de cooperación militar. El más polémico de ellos implica la instalación de una base norteamericana en Ushuaia, Tierra del Fuego.

La expansión militar norteamericana en el Cono Sur a lo largo de los últimos años tuvo enormes proporciones. Investigadores como la periodista y escritora Stella Calloni, el sociólogo Atilio Boron y la periodista Telma Luzzani han denunciado el incremento de estas bases en varios de sus artículos y libros.

Desde el Gobierno argentino aseguraron: “Queremos que la ciudad de Ushuaia se convierta en una base logística para apoyar las tareas científicas en la Antártida”.

El discurso de los funcionarios de Cambiemos es el mismo que ha permitido que Washington genere una red de bases que rondan el centenar. Las excusas son siempre altruistas: ayuda humanitaria, apoyo ante catástrofes, combate al narcotráfico o apoyo al desarrollo y la investigación científica.

Elsa Bruzzone, especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional y miembro del Centro de Militantes para la Democracia Argentina (CEMIDA), aseguró: “Estados Unidos utiliza diversas excusas, entre ellas la de ‘ayuda humanitaria’ y ‘apoyó ante las catástrofes naturales’, para instalar bases militares disfrazadas de bases científicas. Estas bases encubiertas siempre las instalan en zonas donde hay recursos naturales altamente estratégicos: agua, tierra fértil para producción de alimentos, minerales, hidrocarburos, biodiversidad”.

“Además de la base que quieren instalar en Ushuaia, también tienen la pretensión de instalar una base militar en la zona de la Triple Frontera. Siguen con el viejo proyecto de la instalación en la ciudad de San Ignacio, al oeste de la provincia de Misiones. La intención es tener el control completo del Acuífero Guaraní. Algo que ya quisieron hacer en Resistencia, Chaco, en el año 2012, utilizando la excusa de ‘la ayuda humanitaria’. Pero la reacción de la población chaqueña, más toda la actividad que desarrollamos desde el CEMIDA, junto con el Ministerio de Defensa y la Cancillería, logró frenar ese proyecto”, aseguró.

Bruzzone remarcó que “lo que buscan es cerrar el cerco sobre todos los recursos naturales que tenemos en nuestra América. Las bases militares, cubiertas y encubiertas, que ha instalado en Centroamérica y el Caribe, sumadas a las que tienen en Colombia, Perú, Chile, Paraguay, junto a la base militar de la OTAN en Malvinas más el destacamento británico en las Islas Georgias cierran el cerco sobre todos nuestros recursos naturales y reafirman su presencia en la Antártida”.

Por último la especialista señaló: “No hay que olvidar que la Antártida es la mayor reserva de agua dulce congelada en el mundo. Justamente en ese sector es donde nos disputamos soberanía Argentina, Chile y Gran Bretaña. En la Península Antártica se encuentran los mayores yacimientos de hidrocarburos de la región y hay minerales altamente estratégicos que son indispensables para la industria militar y la aeroespacial. El objetivo de Estados Unidos es obtener el control de todos nuestros recursos naturales”.

Los funcionarios de Cambiemos demuestran una vez más que sus medidas, lejos de defender los derechos de los argentinos, representan los intereses de la Casa Blanca. Cada día justifican más que el presidente Barack Obama se sienta tan satisfecho con la presidencia de Macri.