Por Alejandro Palladino

Estudiantes universitarios, el gremio Adulp, docentes y trabajadores no docentes de la Universidad Nacional de La Plata, sentados en los bancos sobre un acoplado de un camión dispuesto como aula itinerante, con banderas y parlantes para llegar a los transeúntes con mensajes que daban cuenta de la apremiante situación que vive la educación pública superior, recorrieron ayer la capital bonaerense para llegar a las puertas de las Facultades y colegios de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Allí se realizaban clases abiertas para profundizar el conocimiento del problema entre los estudiantes.

En cada una de las Facultades, los jóvenes se subían al camión y se sumaban a la jornada de protesta de la comunidad universitaria contra el ajuste tarifario que perjudica a las casas de estudio y para sostener el reclamo de salario docente –cuya paritaria no llegó a buen puerto tras cuatro meses de conflicto–. Pero también en reclamo de la implementación del boleto estudiantil de la provincia de Buenos Aires que la gobernadora María Eugenia Vidal todavía no concretó a pesar de ser una ley con presupuesto para 2016.

La iniciativa de la Asociación de Docentes Universitarios de la Universidad de La Plata (Adulp) fue en el marco de la semana de protestas que lleva a cabo la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), que seguirá hoy al mediodía con una manifestación junto a la Universidad de Quilmes y la Universidad Arturo Jauretche –en crítica situación por el tarifazo–, en la bajada de la autopista La Plata-Buenos Aires. Finalmente, jueves y viernes habrá un paro total en las Universidades de todo el país.

La Conadu Histórica, la otra federación que nuclea a los docentes universitarios, hará paro toda la semana y también impulsará clases públicas y cortes. Mañana será el día más fuerte: las dos confederaciones confluirán en una marcha a la puerta del Ministerio de Educación de la Nación de Esteban Bullrich, por segunda vez tras la masiva del 30 de marzo.

Las medidas tomadas por los gremios son resultado del fracaso de la última mesa de paritarias hecha el miércoles pasado, en la que exigían un 40% de aumento y donde el Gobierno ofreció un 31% a cobrar un 15% en mayo, un 5% en octubre y un 11% en enero de 2017. En los hechos, esos números redundan en sólo un 20% para un 2016 en el que disminuyó notablemente el poder adquisitivo de los trabajadores por el tarifazo y la creciente y constante inflación, que en abril, según consultoras privadas, fue del 6%, la más alta de los últimos catorce años.

A esto hay que sumarle el reclamo por los programas de educación docente, el recorte de becas y los convenios entre el Estado y la Universidad, que cayeron en el olvido del macrismo.

El ofrecimiento fue leído por Adulp como “una burla hacia los docentes”, por ser “irrisorio”, por lo que “no resiste el menor análisis”. “Es completamente inaceptable, ya que sólo la inflación de los primeros cuatro meses del año ya se comió la primera cuota. El Gobierno oligárquico está haciendo naufragar la paritaria y eso nos hace continuar planteando nuestro plan de lucha”, afirmó Manuel Rodríguez, secretario adjunto de Adulp.

La Universidad en camión

El camión de Adulp arrancó a las 10 de la mañana desde el Rectorado de la UNLP para dirigirse al complejo donde se encuentran las Facultades de Humanidades y Psicología. Después, prosiguió su camino por Ciencias Veterinarias, Ciencias Médicas, Ciencias Naturales y Museo, Periodismo y Comunicación Social, Bellas Artes, Ciencias Exactas e Ingeniería.

La variada composición de quienes viajaban en el camión dio cuenta de la idea de la propuesta, que fue estrechar la cercanía entre el sindicato con los docentes, los estudiantes y los no docentes –cuya paritaria comienza hoy–, para fortalecer el reclamo de la comunidad educativa.

Mientras el camión avanzaba lentamente por avenida 1 para llegar a Exactas e Ingeniería, con la voz de los parlantes que transmitía los reclamos de los docentes y con los carteles en alto de los estudiantes con encargos para Vidal, los transeúntes saludaban con los dedos en V, una mano en alto o simplemente se paraban a escuchar.

“Esta es una forma novedosa de visibilizar y hacer partícipe a la sociedad de la ciudad de La Plata para manifestar nuestro reclamo y a la vez hacerlo en el terreno de lo público, en la calle, recorriendo las clases públicas”, dijo a Contexto Octavio “Tato” Miloni, secretario general de Adulp.

Miloni agregó que la jornada “tuvo una muy buena recepción por los vecinos de La Plata”. Y consideró: “La idea es que todos nos involucremos con el problema educativo como nosotros nos involucramos con los problemas sociales en general”.

En cada una de las paradas, resaltaron la importancia de hacer frente al nuevo terreno en que se desenvuelve la educación pública en el país, pensada por el macrismo antes como un servicio para quienes puedan acceder materialmente a él, que como un derecho para las mayorías.

Un ejemplo de esta nueva coyuntura, tratada en los debates y charlas de las paradas del camión de Adulp en las Facultades, fue el fallo del juez Pablo Cayssials, quien declaró inconstitucional parte de la reforma impulsada por la legisladora y pedagoga Adriana Puiggrós (FpV) a la Ley de Educación Superior hija del menemismo, que garantiza el acceso libre e irrestricto a la Universidad pública. Este fallo recayó en la Sala III de la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, donde el macrismo no apeló.

Tras la jornada itinerante de ayer, los próximos paros de jueves y viernes y la movilización del jueves, la comunidad educativa espera que el Gobierno abra una nueva instancia de negociación que atienda al 40% de aumento para los docentes y mayores presupuestos luego del tarifazo que dejó de rodillas a las Facultades, y después que Macri haya anunciado una partida presupuestaria de 500 millones interpretada como un “parche temporal” por buena parte del ambiente universitario.

la educaciòn publica no se vende se defiende