Por Alejandro Palladino

Víctor Hugo Morales entró a la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de La Plata y encontró los corredores repletos de estudiantes que lo esperaban. Dentro del aula no había más asientos. Por las ventanas que daban al frente del edificio, otros estudiantes se acomodaron para por lo menos escucharlo desde fuera, doblando los cuellos para ver la mesa donde se sentó. “Precisaba un baño de afecto y sabía que acá lo tenía asegurado”, dijo el periodista uruguayo ni bien arrancó.

Luego de hacerlo en la 24° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en esta presentación de nuevo título, Mentir a Diario. Despidos, estafa mediática y entrega del país en la Argentina neoliberal de Mauricio Macri, Víctor Hugo aprovechó para anunciar que, aunque no está del todo asegurado pero sí es muy probable, será conductor próximamente de un noticiero televisivo vespertino en el canal C5N, probablemente de 17 a 20hs, con columnistas a confirmar.

Incluso dijo que ayer mismo tenía una reunión en las últimas horas de la tarde para ultimar detalles sobre su nuevo trabajo, el segundo en lo que va del año tras el inicio de su programa “La Mañana” en AM 750. “No será un trabajo; será una trinchera para tener visibilidad”, dijo el periodista.

vh1Después de ser despedido de Radio Continental en pleno avance de políticas macristas, el periodista y relator charrúa se encerró a escribir un libro que registra las principales políticas de la “luna de miel” del Gobierno nacional mientras estos hechos ocurrían: devaluación, suba de precios, vaciamiento del Estado, despidos, arreglo con los fondos buitre, Panamá Papers y el nuevo realineamiento detrás de los Estados Unidos. Y todo este paquete posibilitado y custodiado por el blindaje mediático que el autor define como un “partido político”, con el Grupo Clarín a la cabeza como la pata central de la troika que completan Cambiemos y el Poder Judicial, explicó.

Acompañado en la mesa por la presidenta del Centro de Estudiantes Agrupación Rodolfo Walsh de la Facultad de Periodismo y por el vicepresidente de la Federación Universitaria de La Plata (FULP), y frente a un auditorio en el que estaban presentes Madres de Plaza de Mayo, la decana Florencia Saintout, Rosa Bru, presidenta de la Asociacion Migue Bru, la familia de la joven Emilia Uscamayta Curí, docentes, graduados y estudiantes universitarios, Víctor Hugo sintetizó: “El libro es una mirada de constatación de todo lo que nos ha pasado en estos meses. Es la consumación de lo que el neoliberalismo nos hace”, y agregó: “Las están haciendo todas. No será fácil que nos olvidemos de todo lo que nos está ocurriendo en estos momentos. En ese cinismo vivimos y eso recoge el libro”.

“El libro es una mirada de constatación de todo lo que nos ha pasado en estos meses. Es la consumación de lo que el neoliberalismo nos hace.”

Sobre su reciente obra, sostuvo que fue una “catarsis en los meses que no tenía micrófono. El libro habla de lo que hubiera dicho en la radio cada mañana, después de quedarme sin trabajo tras cincuenta años. No es una radiografía, es una mirada apasionada y desencantada de lo que es el neoliberalismo entre nosotros”.

Fascinado por una nueva lectura de Martín Astarita sobre el uso político que se hace de la corrupción y sobre qué sentido tiene que los medios hegemónicos la tengan como eje de sus agendas, Víctor Hugo preguntó: “¿Desde cuándo el discurso político habla de corrupción? El que supuestamente más combatió la corrupción, o más la nombró en sus discursos, aunque les parezca mentira, fue Carlos Menem. Había que instalar la corrupción del Estado para poder operar la salvajada neoliberal que hicieron en los noventa: achicarlo hasta su inexistencia, sacárselo de encima y entregar todo”.

Fiel a su inclinación por dar números, dijo: “La lógica del neoliberalismo es hablar siempre de la corrupción estatal y nunca de la privada. Lo que hay de corrupción en el mundo es 63% de los bancos. Un treinta y tanto por delitos como el narcotráfico. ¿Y saben cuánto hay de corrupción estatal? Un 3%. Nos hacen creer que la corrupción es en un 90% estatal. Nos quitan de la visión quiénes son los corruptos. Después pasa que buscan cuentas K y encuentran cuentas M”.

“La lógica del neoliberalismo es hablar siempre de la corrupción estatal y nunca de la privada. Lo que hay de corrupción en el mundo es 63% de los bancos.”

La presentación del libro recorrió a otras figuras de la política argentina actual: Milagro Sala, “la primera presa política”; Héctor Magneto y los CEO del PRO, favorecidos por la venta de dólar futuro; la saña del Poder Judicial con Bonadio al frente para meter presa a Cristina Kirchner; Hernán Lombardi, “ese personaje inolvidable: ¿a quiénes le ceden la palabra?”; Patricia Bulrich, “que se golpeaba el pecho contra el narcotráfico y tenemos la muerte de cinco chicos por los narcos lanzados en una zona liberada apropiada por el PRO”, donde hacen “los festejos en las elecciones”.

El tema del trabajo no escapó a la fluida oratoria de Morales: “El neoliberalismo es la manera más criminal del capitalismo. Necesita de 10 y hasta 12% de desempleados para que el trabajo valga menos”. Y continuó: “La dignidad de las personas sometidas al miedo a perder el trabajo también es parte del negocio neoliberal”.

La decana de la Facultad de Periodismo, Florencia Saintout, refirió a Víctor Hugo Morales como el “Walsh de nuestra Facultad, y que esté acá es un enorme orgullo”, y lo ubicó en la vereda opuesta a “aquellos periodistas de la vergüenza, de los que claudican, de los que mienten y siempre están del lado de los que oprimen”.