Por Alejandro Palladino

La Justicia condenó con tres años de prisión al empresario Santiago Lynch por intentar sobornar en 2007 al diputado nacional por el FpV-PJ, Héctor Recalde, con el fin de que frene el tratamiento del proyecto de ley del cual era autor y que consistía en promover cambios en la normativa sobre los ticket canasta o vales alimentarios.

La maniobra del empresario buscaba que el diputado cajoneara el proyecto o lo cambiara en sus ejes más importantes, en la comisión que encabezaba en 2007. Con el proyecto de ley, los vales alimentarios pasaban a formar parte del salario de los trabajadores, decisión de los diputados que el empresario pretendió impedir.

La causa de Lynch, que está prófugo desde 2007 y con pedido de captura internacional por Interpol, cuando se confirmó el inicio del jucio, tuvo su comienzo en aquel año cuando él y otros empresarios se acercaron al diputado y ex titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, con ofertas de distintos tipos de sobornos para hacer llegar a su padre y así cambiar la normativa para beneficio de los empresas.

Los intentos de coimas, que fueron grabados con una cámara por Mariano Recalde en su propio despacho, lo que sirvió posteriormente como prueba, tuvieron tres ofertas. La primera, llamada “bicicleta”, consistía en frenar por un tiempo el proyecto, por lo que a cambio recibiría una suma de dinero. La segunda, la “Pick Up”, implicaba modificar el proyecto original y mantener el carácter no remunerativo de los vales pero declararlos inembargables, por lo que recibiría un monto más alto. La tercera, denominada “Mercedes Benz”, consistía en sustituir el proyecto de ley por otro que consignara la obligatoriedad de otorgar tickets a trabajadores cuyos sueldos fueran inferiores a 2 mil pesos, con una recompensa de 20 millones de dólares.