Por Manuel López Melograno

Luego de conocerse los incrementos en el servicio eléctrico en los hogares, llegó el turno de las Universidades Nacionales y las distintas Facultades de la Universidad Nacional de La Plata, que han recibido aumentos que oscilan entre el 100 y el 400%. En promedio, superan los aumentos al sector industrial.

La Universidad Nacional de Quilmes, que recibió un incremento tarifario del 456%, promueve el consumo responsable, mientras que la Casa de Estudios de La Rioja se vio obligada a eliminar el turno noche y reducir su atención administrativa.

En todos los casos, dicen las autoridades, los presupuestos aprobados en 2015 para este ciclo lectivo no contemplaron el aumento, más allá de la proyección de 35 por ciento del incremento general en los presupuestos.

Dentro de las unidades académicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se conoció que la Facultad de Ingeniería recibió un incremento interanual en la tarifa eléctrica del 400%, pasando de 60.000 en marzo de 2015 a 250.000 el mes pasado. Un tercio de la partida presupuestaria se destina a servicios para alimentar las grandes máquinas, herramientas y laboratorios.

Por su parte, en la Facultad de Ciencias Económicas el aumento de la luz fue del 278%, pasando de $50.000 a $189.000, para el mismo período. Las autoridades en este caso informaron que están en esos valores sin utilizar máquinas ni adquirir insumos para laboratorios.

Otra de las facultades que no escapó al tarifazo es la Facultad de Ciencias Exactas. Contexto habló con el decano Carlos Naón quien  aseguró: “En la tarifa tenemos un impacto fuertísimo, porque si comparamos la tarifa anterior con la última, casi se duplica el importe: es superior al 80 por ciento de un mes a otro. Nuestra última Factura de Edelap que venció el día 20 de abril ronda los 300 mil pesos, mientras que la anterior rondaba los 170 mil”.

Cabe destacar que Ciencias Exactas es la facultad que tiene el mayor grado de consumo eléctrico de todas las unidades académicas de la UNLP, por su gran número de edificios, pero sobretodo, por la amplia variedad de actividades que desarrollan en la más de 10 carreras. A esto -dice Naón- hay que sumarle toda la actividad en el rubro de investigación, en donde existe una enorme cantidad de equipamientos y sistemas biológicos “que requieren una refrigeración con una altísima demanda, con gran cantidad de heladeras y frezeers funcionando permanentemente”.

 “Tenemos muchos equipamiento que consume, por eso para nuestra facultad el impacto de esta cuentas es demoledor”, explicó el decano de exactas.

Puertas adentro no son solo números. Como en otras sedes, en Exactas muchas actividades dependen de la utilización de reactivos químicos y se necesitan muchos insumos que son muy costosos y que están teniendo muchos aumentos y eso, las autoridades lo saben. Como también saben que en varios rubros los aumentos se trasladan y superan los contemplados en el presupuesto 2015, como puede ser el rubro de limpieza.

¿Con qué afrontar estos gastos? Un dato de la realidad es que el presupuesto prevista tanto para la Universidad en general como para todas las facultades en particular, se aprobó con anterioridad a los cambios económicos que se están dando con la nueva gestión de Gobierno y por eso nada de esto se ha tenido en cuenta. Es un presupuesto que tiene un 30-35 % de aumento general con el año anterior. Nada más.

Sin ir más lejos, la propia Universidad de Buenos Aires (UBA) afirma que el presupuesto apenas alcanza hasta agosto, mientras que sus autoridades dicen que con los fondos que tienen no pueden cubrir los aumentos de gas, electricidad y agua.

Un planteo en conjunto

Mientras tanto, el propio Rector de la UNLP, Raúl Perdomo, ya manisfestó que se encuentran trabajando en el tema y anunció que iniciaron conversaciones con las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación. “Se reclamará una tarifa diferenciada o mayores fondos; la fórmula no saldrá de esas dos opciones”, afirmó. Todos en el ámbito universitario coinciden en que hay que ir por la vía de un planteo conjunto desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).

“Estamos en el marco de una situación que empieza a preocupar pero sabemos que la Universidad lo ataca de manera mancomunada y tenemos confianza de que se pueda arribar a tarifas reducidas o especiales porque nosotros no hacemos negocios , tenemos una función social”, sostiene Naón. Y grafica: “Nuestro consumo es apuntar a una educación pública y gratuita de calidad, y trabajar en la investigación -que junto con otras facultades- somos uno de los polos de investigación más grande del país”.

Al referirse al estado actual de la Casa de altos Estudios y su crecieminto en los últimos años, el Decano considera que se ha solidificado mucho con inversiones que se han hecho y que se advierten en infraestructura con muchos edificios nuevos, a la vez que afirma: “Hemos tenido un buen impulso, que ahora hay que sostenerlo y es un tema que preocupa a toda la Universidad se está haciendo eco y del que estamos espectantes”. Y  finalizó: “No hemos llegado all extremo de tener que reducir las prestaciones”.

A nivel regional, La Plata, Berisso, Ensenada, Brandsen, Magdalena y Punta Indio, son abastecidos por la empresa Edelap, que alcanza a más de un millón de habitantes. En el caso de La Plata, los residenciales estarían pagando aumentos de 170%, los comercios y oficinas del 110%; mientras que las grandes industrias alcanzan un 220%. En la UNLP, el promedio de las 3 mencionadas, esta en un incremento del 260%.

La Universidad de La Rioja eliminó el turno noche 

Otra de las Universidades que se vio afectadas días atrás es el de la Universidad de La Rioja, que dispuso recortar su actividad académica y administrativa en el horario nocturno tras recibir una boleta de energía de un millón de pesos, tres veces más de lo que pagó el mes anterior.

“Pagábamos 242 mil pesos de luz y este mes llegó a casi un millón de pesos”, aseguró Carlos Vilte, secretario general de la UNLAR a un portal de noticias de Tucumán, al tiempo que informó que “las clases se extenderán sólo hasta las 22″.

La Universidad de Quilmes pidió un consumo resposable

Tras conocerse un incremento del 456% en la factura de electricidad de marzo respecto a lo abonado en enero último, y con el temor de que continúe la tendencia, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) pagará al final de este año más de 5.500.000 de pesos en consumo anual del servicio. El alza, aclaran las propias autoridades, se ha generado por doble vía: el aumento de la tarifa y también del consumo.

En este marco, Contexto accedió a un comunicado interno de la Casa de Altos Estudios del Sur de Conurbano bonaerense, en el que se habla de degenerar una “racionalización de la demanda de energía” y que para ello tiene que haber “la consecuente reducción de los gastos asociados a su consumo en los centros de trabajo debe contemplarse como  un indicador más del compromiso con el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente”.

El documento que es firmado por el Rectorado, hace hincapié en que para conseguir un uso racional de los recursos, el ahorro y la eficiencia energética deben tener un papel fundamental dentro no sólo de las políticas de gobiernos, también en las políticas internas de todas las organizaciones universitarias y, por supuesto, en nuestros hábitos de vida cotidianos. Por esa razón, agradecemos a todos su colaboración.

Así las cosas, el Rectorado de la UNQ pide colaboración a todos los miembros de su comunidad universitaria para disminuir el consumo de electricidad y detallan algunas medidas para lograrlo:

1.    Apagar luces en oficinas, pasillos y pisos y verificar que los equipos individuales de aire acondicionado estén apagados fuera de las horas de trabajo.

2.     Desenchufar aparatos que utilicen transformadores o tecnología “stand by”, tales como teléfonos celulares, radios, microondas, etc.

3.    Cerrar puertas y ventanas cuando se utilice el aire acondicionado. Antes de salir de la oficina, apagar el equipo.

4.    Apague su computadora al finalizar sus actividades del día.

5.    Desconecte los equipos cuando no se utilicen por un tiempo prolongado.

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Peligra el funcionamiento de la Universidad de La  Matanza

Una de las Casas de Altos Estudios más populosas del país, La Universidad Nacional de La Matanza (UNLAM), pagó 700 mil pesos de luz en su última factura, luego de recibir en febrero un aumento del 600 % en la tarifa eléctrica, y las autoridades  aseguran que repercute directamente en el presupuesto universitario.

La UNLAM abonó durante todo el 2015 algo más de 1.200.000 millones a la empresa Edenor, según las estimaciones con el nuevo aumento el monto podría superar los 8 millones.

Por su parte, puertas adentro, los propios docentes recibieron un mail de las autoridades, titulado “Ahorro de energía UNLAM pedido especial”, en el que les solicitan que “econonomicen recursos”, por ejemplo “apagando las luces cuando se retiran del aula”.

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