En un clima de permanente tensión, mientras en  la puerta del palacio municipal varios reclamos sociales se hacían oír sobre calle 12, Julio Garro dio inicio a las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la Municipalidad de La Plata. Prometió un Metrobus, una ciudad verde y un protocolo antipiquete.

El discurso del intendente, lejos de realizar propuestas que vayan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos platenses, se dirigió a los concejales realizando fuertes críticas a la gestión anterior, pero sin hacer mención a los trabajadores despedidos del municipio en  los 100 días de su gobierno, ni a la muerte de Emilia Uscamayta Curi, la joven que falleció en una fiesta ilegal que no fue suspendida por decisión de Control Urbano.

Por eso, al comienzo del pronunciamiento del Jefe de la Comunal, desde la tribuna, se hicieron oír los justos reclamos durante toda la sesión. Una tribuna, que por decisión de las gestión municipal no tuvo participación de ninguna fuerza política que no perteneciera a Cambiemos. De ese modo sobre el costado izquierdo había una bandera de la juventud radical, en donde estaban viejas figuras del radicalismo y del otro los jóvenes Pro con banderas amarillas. Sin embargo, dos personas pudieron acceder y desde allí hicieron sus reclamos durante toda la oratoria.

Entre sus críticas, Garro destacó: “Hicimos un registro de cooperativistas para saber realmente cuántos había y detectamos que eran 5 mil personas las que trabajaban, con un promedio salarial de $3.500”. Un claro ejemplo de desconsideración de parte del intendente ya que, de aquellos trabajadores agrupados en cooperativas, unos 3.000 fueron despedidos y ahora ya no cuentan siquiera con aquel monto mínimo que les permitía subsistir. De inmediato, los ediles Florencia Saintout y Gabriel Bruera le solicitaron que, entonces, se acercara a los mismos que aguardaban en el exterior del palacio.

También cuestionó el manejo de la recolección de basura de la gestión de Pablo Bruera y destacó la concesión que le entregó la nueva gestión a la empresa Esur, omitiendo mencionar que aquella decisión implicó más trabajadores despedidos y más desembolso para el tesoro local.

Mientras Garro daba continuidad a su discurso Rosa Bru, madre del joven estudiante de periodismo asesinado y desaparecido Miguel Bru, ingresó al recinto con un cartel pidiendo justicia por Emilia. Al terminar el inicio de sesiones, Saintout, la concejal del FpV del Bloque Nacional y Popular, resaltó: “Este Intendente no sólo no los recibe, sino que además le pone un  comisario retirado como Piqué, encargado de la seguridad municipal, a custodiarla. Rosa Bru ha demostrado pelear en paz, luchar por justicia. Cuánto desconocimiento tienen sobre referentes que han peleado por los derechos humanos de todos”.

La concejal también se refirió al excesivo e intimidatorio dispositivo de seguridad que marcó a la jordana: “Hoy entramos a una municipalidad que está totalmente vallada. Una municipalidad llena de policías por todos lados. Sólo aquel que piensa que está haciendo las cosas mal se llena de policía para defender sus propias espaldas y no para defender a la población”.

Respecto del discurso de Garro, Saintout cuestionó las preocupaciones del nuevo gobierno: “Lo que anuncia este discurso son días más dolorosos y más difíciles para la ciudad de La Plata, en tanto el Intendente no hace mención a los despidos; no pide perdón por la represión, ni se compromete con la búsqueda de justicia; evita temas como por ejemplo que aumenten los impuestos y los servicios. Esperábamos este tipo de discurso porque sabemos quiénes son, aunque no deseamos una ciudad como la que ellos plantean”.

En parte de su disertación, Garro defendió el proyecto de protocolo anti piquete que fue presentado por el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Ponce, días atrás: “Estamos recuperando las calles para todos los vecinos, esto ya no será tierra de nadie, hay un orden que respetar. Presentamos un proyecto de protocolo para los reclamos, en su mayoría justos y entendibles, pero respetando a todos los habitantes. El caos ya no será posible en nuestra ciudad, hay una ley que vamos a hacer cumplir, el bien común volverá a estar encima del individual”.

Por estos dichos, al finalizar la sesión, el concejal Guillermo Cara (FpV-Bloque nacional y Popular), cuestionó: “Es una falsa visión del orden. El orden no tiene que ver con la represión y la coerción y muchos menos con avasallar garantías constitucionales y poner la fuerza represiva del Estado a controlar a los ciudadanos. Me hace acordar al 24 de marzo de 1976”. Y por último, agregó al respecto: “Habla de prevalecer el derecho común por encima del derecho individual y con el protocolo  anti piquete lo que está haciendo es todo lo contrario, en todo caso es un derecho individual el de ejercer la libre circulación y lo está poniendo por encima del derecho a reclamar”.

También Saintout se expresó sobre esta idea de limitar la protesta social: “No puede decir que la calle ya no será más tierra de nadie. La calle tiene que ser tierra de todos y todas. La calle tiene que ser el lugar donde todos podamos salir y debatir y encontrarnos. Para eso hay que trabajar”.

Otro momento de fuerte tensión se vivió en el recinto sobre el final de la sesión, cuando el Intendente adelantó que tendría la voluntad de “llevar a La Plata a ser una verdadera ciudad verde”, motivo por el cual se habría dejado de tirar la basura en las canteras, “como estaba sucediendo en La Plata hasta hace poco tiempo”. En ese instante, Gabriel Bruera mostró una foto en su celular tomada recientemente, en la cual podía verse una cantera llena de basura, desmintiendo al jefe comunal.