Por Alejandro Palladino

A cuarenta años del último golpe de Estado, en la ciudad de La Plata se llevó a cabo ayer una movilización que atravesó el centro de la capital bonaerense desde la plaza San Martín frente a la Casa de Gobierno hasta llegar a la plazoleta de La Noche de los Lápices donde se realizó un acto, en 8 y 61, frente a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Como preludio a la gran marcha de mañana en CABA que culminará en la Plaza de Mayo, familiares de desaparecidos, sobrevivientes, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, la Mesa por los Derechos Humanos de La Plata e H.I.J.O.S Regional La Plata, acompañados de agrupaciones políticas estudiantiles secundarias y universitarias, decanos de facultades, organizaciones políticas, organismos de derechos humanos, sindicatos y colectivos de género, recorrieron la avenida 7 y luego la calle 8 hasta llegar a la histórica plaza que conmemora a los estudiantes secundarios de La Plata que reclamaban por el boleto estudiantil y que fueron secuestrados y torturados por el aparato represor del Estado, con seis de ellos desaparecidos.

Hacia las tres de la tarde, mientras los presidentes Mauricio Macri y Barack Obama hacían un homenaje a José de San Martín en la Catedral de la Plaza de Mayo, las Madres y Abuelas encabezaron la columna que giró alrededor del monumento del centro de la Plaza San Martín, frente a la casa de gobierno de María Eugenia Vidal, junto a H.I.J.O.S, familiares de víctimas y sobrevivientes, con una bandera sostenida a lo ancho en la que se leía “30 mil compañeros presentes de la Mesa por los derechos humanos La Plata”. Sobre las históricas luchadoras, hileras de hojas de papel con los rostros impresos de desaparecidos cruzaban de un lado a otro las plaza sostenidas en lo alto de los postes.

La columna siguió por el microcentro platense con cánticos que hacían alusiones tanto a la reivindicación de la memoria de los setenta como a las políticas represivas del gobierno nacional actual. El destino fue la plazoleta la Noche de los Lápices. Allí, a pocos metros de las paredes de la Facultad de Bellas Artes donde están pintadas las caras de los estudiantes secundarios secuestrados por el Terrorismo de Estado el 16 de septiembre de 1976, se montó el escenario en el que se realizó el acto.

“Pasaron cuarenta años y levantamos las mismas banderas con las mismas convicciones que nuestros compañeros de los setenta –dijo a Contexto Agustina Reynoso, presidenta del centro de estudiantes de la Facultad de Bellas Artes, ‘Bellas Artes por el Cambio’. “Hoy hacer este acto en este lugar es muy significativo” porque “son compañeros con los que compartimos las mismas aulas y pasillos”.

Reynoso agregó que desde la Federación Universitaria de La Plata presentaron un amparo a la vicegobernadora María Eugenia Vidal por la postergación de la implementación efectiva del boleto educativo estudiantil, “uno de los ejes fundamentales que tenían los militantes de los setenta” apuntó la militante.

Antes que Horacio “Negro” Fontova inicie la jornada con sus canciones que apuntaron a Barack Obama, Mauricio Macri, G.W Bush y hasta Mirta Legrand, la plazoleta se coloreó con las banderas de las agrupaciones políticas La Cámpora, la JP, Peronismo Militante; los centros de estudiantes de las Facultades de Informática, Periodismo y Bellas Artes; las asociaciones civiles Otrans La Plata y Miguel Bru; la CTA de los trabajadores; Mujeres Platenses Unidas; la Federación Universitaria de La Plata (FULP) y la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).

“Es muy significativo que hoy haya tantas personas recordando a los desaparecidos porque su lucha no terminó y nosotros seguimos luchando por ellos –dijo a Contexto Felipe Violini, referente de la Unión de Estudiantes Secundarios. “Es difícil luchar por los derechos humanos cuando el gobierno lo que hace es no hablar de eso. Pero las consignas nunca se van a terminar, porque esas mismas consignas lo dicen: Nunca Más”.

Tras las canciones de Fontova, seguido del canto al unísono de “Patria sí colonia no” que llenó toda la plaza, organismos de derechos humanos que integran la Mesa por los Derechos Humanos de La Plata -entre cuyos representantes se encontraban Rosa Bru y Carlos Leonardo Fossati (hijo recuperado)-, leyeron documentos ante el público presente en los que hicieron una filiación política entre la dictadura cívico-militar y el gobierno de Mauricio Macri. El cierre del acto estuvo a cargo de la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, que leyó el último documento.

Los oradores remarcaron cómo el gobierno actual favoreció a los grupos concentrados de la economía que se relamen por la posible inserción del país bajo “la tutela y subordinación económica” de los EE.UU.  Y remarcaron una de las medidas económicas que “remataron al país” luego de los años dictatoriales: la estatización de la deuda privada por parte de Domingo Cavallo en 1982, que favoreció, entre otros, al conglomerado empresarial de la familia Macri. Además nombraron a  las empresas como Ford, Techint, Mercedez Benz que entregaron listas de trabajadores a los militares.

También refirieron a las otras “patas” que hicieron posible que la dictadura lleve a cabo su plan: el silencio y la complicidad de los medios como Clarín y La Nación en CABA y El Día en La Plata que construyeron el consenso cultural necesario. “Subversivos de ayer y ñoquis de hoy” señaló Estela de Carlotto.

Los modos de hacer desaparecer personas en los setenta, disolver la participación política a base de la violencia institucional sistemática, fueron traídas al presente por algunas medidas de Cambiemos como el protocolo de seguridad de Patrici Bullrich que restringe el derecho a manifestarse en la vía pública; la detención ilegal de Milagro Sala “por la que hay que luchar hoy”; la reglamentación para usar las pistolas eléctricas Taser; las represiones en La Plata a los municipales despedidos en enero con balazos y gases y hace unas semanas a los trabajadores de Soeme con descarga de pistolas eléctricas y palazos para defender la clausura de paritarias de la gobernadora Vidal.

Todas medidas “que buscan disciplinar” a los sectores opositores con el gobierno, señalaron. Y cerraron, luego de remarcar el Plan Cóndor y la presencia de Obama en el país: “Somos un pueblo que no está dispuesto a olvidar su historia”.