Por Alejandro Palladino

Días atrás cayó detenido en Ushuaia el sexto integrante de organizaciones neonazis de la ciudad de Mar del Plata, acusado de formar parte de los ataques de esos grupos contra personas de colectivos políticos, de género, de derechos humanos, religión e inmigrantes en los últimos años.

Se llama Franco Pozas y pertenece al Foro Nacional Patriótico (Fonapa), una agrupación de extrema derecha, ultracatólica y de nacionalismo xenófobo y racista, que lidera Carlos Pampillón, quien fundó la organización cuando el Concejo deliberante de Mar del Plata descolgó en su recinto el cuadro del represor de la última dictadura  Pedro Giachino.

Lejos de cometer delitos y agresiones aisladas y esporádicas, a partir de sus acciones basadas en el odio, estas organizaciones han trazado un mapa de su ideología: reivindican los golpes de Estado argentinos y los gobiernos totalitarios nazis y fascistas, agreden a personas que no sean católicas y  persiguen a miembros del LGTB y a inmigrantes.

A Fonapa, y con un perfil similar en cuanto a su identidad política, se suman  las agrupaciones neonazis La Giachino, Bandera Negra y Rosas Rojas. Toda, lejos de operar en la clandestinidad,  manifiestan sus posturas racistas y ultraderechistas en las redes sociales y con pintadas de esvásticas nazis en la vía pública.

estas organizaciones han trazado un mapa de su ideología: reivindican los golpes de Estado argentinos y los gobiernos totalitarios nazis y fascistas, agreden a personas que no sean católicas y  persiguen a miembros del LGTB y a inmigrantes

Armados con caños rellenos de cemento, atacan a militantes y activistas en cazas nocturnas. Reclutan a jóvenes de secundaria en las puertas de las escuelas con consignas antisistémicas. El líder de Fonapa, Carlos Pampillón, tiene en su causa el ataque a un centro de residentes bolivianos y el escrache a un monumento de la Memoria, la Verdad y la Justicia.

“La causa del Sr. Pampillón se encuentra actualmente en trámite ante el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata. La fecha de juicio aún no está determinada, y la fija el TOF una vez que las partes hayan ofrecido la prueba”, informó a Contexto el fiscal de Mar del Plata Daniel Adler, quien está al mando del equipo de fiscales creado por la procuradora de la Nación, Alejandra Gils Garbó, para encarar la investigación de los grupos neonazis, compuesto por los titulares de las fiscalías federales Nº1 y Nº2, Laura Mazzaferri  y Nicolás Czizik.

El fiscal Daniel Adler también refirió a los restantes detenidos: “Hay otras personas a las cuales, recientemente y a partir de la conformación del equipo de fiscales, se les ha imputado el delito de asociación ilícita agravado, lesiones graves y otras infracciones al código penal. Esta causa se encuentra en etapa de investigación”.

Considerando la heterogeneidad de las víctimas de los ataques, Gils Garbó articuló el trabajo de las fiscalías con fiscales especializadas en Violencia contra las Mujeres (UFEM) y en Ciber Delincuencia (UFECI), para que aporten a los casos sus líneas de investigación específicas propias de sus campos de estudio.

En febrero, una patota se aprestó a la puerta del bar de un activista por la diversidad sexual, Javier Moreno Iglesias. A los gritos de “homesexual de mierda”, lo amenazaban desde la calle. A su vez, estos grupos son sospechosos por los ataques contra mujeres en la puerta de una iglesia en el último Encuentro Nacional de las Mujeres realizado en Mar del Plata el año pasado.

por la heterogeneidad de las víctimas, Gils Garbó articuló el trabajo de las fiscalías especializadas en Violencia contra las Mujeres (UFEM) y en Ciber Delincuencia (UFECI), para que aporten a los casos sus líneas de investigación específicas propias

“Tenemos que hacer emerger la cuestión de género en la causa” sostuvo en Mariela Labozzetta, fiscal federal a cargo de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres, en uno de los últimos encuentros de los fiscales que encabezan la investigación. En este aspecto Labozzetta remarcó la debilidad de la ley antidiscriminatoria porque no contempla la cuestión de género como motivo de discriminación. También resaltó la posibilidad de “hacer eventualmente algún planteo sobre las deficiencias legislativas, que no están pudiendo incorporar ni a las mujeres ni las personas por diversidad”.

Por su parte, consultado por los avances en la investigación, el fiscal Adler consideró que “son varias las  personas que fueron detenidas e indagadas por hechos violentos, y al unificarse los casos se permitió  observar la matriz común de  estos ataques de carácter discriminatorio como una situación que afecta gravemente los derechos de los ciudadanos”.

Una dificultad para resolver esta problemáticas de violencia es la postura del intendente marplatense de Cambiemos, Carlos Arroyo, nacionalista de derecha que tejió alianzas políticas con el carapintada Gustavo Obeid y fue candidato del represor Luis Abelardo Patti.

Consultado sobre la mayor cantidad e intensidad de los ataques de los grupos neonazis, y particularmente sobre el ataque al bar de Moreno Iglesias, contestó que “es un hecho policial como cualquier otro que tendrá que ser investigado”.

“Mi función es la de administrar, no la de juzgar. No soy yo quien para juzgar u opinar sobre hechos que tiene que juzgar la Justicia”, contestó a un medio local. Por otra parte, el líder de Fonapa Carlos Pampillón estuvo en el búnker de Arroyo festejando el triunfo electoral en diciembre.
En una entrevista concedida a Radio Universidad, el presidente de la Asociación Civil Ateos de Mar del Plata, Fernando Lozada, expresó que luego de los ataques a las mujeres durante el encuentro nacional y en otras circunstancias similares de agresión, la policía se muestra familiar y amistosa con los fascistas. Otra muestra del consentimiento del Estado municipal con los violentos que dan cuenta de la legitimidad que les concede.