Por Leandro Gianello

Alrededor de setecientas mujeres que forman parte del programa Ellas Hacen, cuyas viviendas anteriores habían sido afectadas por la inundación del 2 de abril de 2003 y estaban por finalizar las propias en la zona de 520 y 175, ven peligrar el esfuerzo realizado hasta ahora ante la negativa para adjudicarlas por parte de la gestión macrista al frente de la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación.

Las viviendas, a punto de terminarse, se construyen desde hace dos años en un predio cercano al Hospital de Melchor Romero donado por el Ministerio de Salud, y a la suspensión de la entrega se sumaría ahora el faltante de materiales, el despido de capacitadores y la incertidumbre sobre la continuidad del Programa.

Nancy, integrante de Ellas Hacen, indicó a Contexto que “hasta ahora no hay novedades desde la nueva gestión”, por lo que la situación es compleja para todas las mujeres que tienen pendiente la entrega de sus propios hogares, en los que trabajaron por casi dos años.

Las viviendas, a punto de terminarse, se construyen desde hace dos años en un predio donado por el Ministerio de Salud, y a la suspensión de la entrega se sumaría ahora el faltante de materiales.

“Desde que asumió el nuevo Gobierno no nos están mandando materiales”, aseguró Nancy, y lo más preocupante “es que nos dijeron que las viviendas no iban a ser nuestras”.

Es difícil la situación para la mayoría de las que participan en el Programa, “ya que muchas no tenemos papeles que acrediten la propiedad de los terrenos”, lo que supone un escollo más para los reclamos sobre las viviendas.

“Hay silencio y nosotras no sabemos qué hacer”, y con respecto a la situación actual de suspensión de materiales o la continuidad de las obras, “ya entregamos un petitorio en el Centro de Referencia de La Plata y en vez de darnos una respuesta positiva (las autoridades) nos negaron todo”, explicó Nancy.

Ahora “nos quieren sacar de la obra, y hay rumores que indican una posible venta de las casas”, advirtió la integrante del grupo de mujeres trabajadoras, informando también que ya contactaron a los abogados para ver cómo seguir mientras reciben una respuesta, hasta el momento, esquiva.

“Nos asustan con que vamos a perder el Programa y somos muy pocas para reclamar, porque las chicas tienen miedo”, denunció Nancy.

El programa, que fomenta la finalización de estudios, se puso en marcha en 2013, con prioridad para mujeres madres de familias numerosas, con hijos con discapacidad o víctimas de violencia de género.

El barrio de Melchor Romero surgió enmarcado dentro de un plan nacional que organiza en cooperativas a madres sin trabajo y en situación de vulnerabilidad para trabajar en distintas obras dentro de sus comunidades, incluyendo instalaciones de servicios básicos, albañilería, acondicionamiento de lugares públicos o recuperación de espacios verdes.

“Trabajamos desde 2014 por 2.600 pesos, haga frío o calor, para tener nuestra casa propia”, comentó Nancy a otro medio durante una jornada realizada el sábado pasado en Plaza Moreno, apoyadas por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, CTEP.

El programa, que también fomenta la finalización de estudios primarios o secundarios, talleres de alfabetización y capacitaciones entre las cooperativistas, se puso en marcha a principio de 2013, otorgándole prioridad a aquellas mujeres madres de familias numerosas, con hijos con discapacidad o víctimas de violencia de género.