Por José Manuel Welschinger Lascano

Más de cuarenta trabajadores que realizaban tareas en el parque de juegos mecánicos de la República de los Niños de La Plata se encuentran suspendidos sin goce de sueldos desde hace treinta días, a raíz del accidente que sufrió el tren el pasado 14 de febrero, en que resultaron heridos diez adultos y seis niños.

Si bien, como reacción a lo sucedido, una de las primeras consecuencias de aquel accidente fue la destitución del flamante director del parque Sergio Roldán (encargado de gestionar la República de los Niños pese a tener veintidós años), la respuesta política del actual Gobierno municipal consistió en la clausura del espacio de juegos mecánicos, que se encuentra bajo concesión privada, y que no tiene relación directa con ese episodio.

Como consecuencia de la clausura, 43 empleados fueron relevados de sus tareas por la empresa para la que trabajan, sin opciones de remuneración, bajo el argumento de que sin ganancias la empresa no puede mantener los puestos.

Como consecuencia de la clausura, 43 empleados fueron relevados de sus tareas por la empresa para la que trabajan, sin opciones de remuneración.

Sin embargo, los trabajadores suspendidos denunciaron que esta clausura es injustificada y arbitraria, y que persigue la finalidad de vaciar el espacio con objetivos que no están en relación con la seguridad del público. “Después del accidente del tren, nos enteramos que habían clausurado los juegos mecánicos en los que trabajábamos”, comentó a Contexto Crístofer Rodríguez, empleado de mantenimiento contratado por la empresa que tiene la concesión de esa parte del predio.

“La clausura no tiene sentido, porque el tren está completamente desligado de los juegos”. Rodríguez explicó que, luego de la inhabilitación municipal, los trabajadores recibieron la suspensión de sus actividades hasta tanto no se levantara la sanción, motivo por el cual solicitaron una audiencia con las autoridades para presentarles toda la documentación reglamentaria de los permisos obligatorios de los juegos.

“En principio nos habían dicho que lo que faltaba era la firma de un ingeniero que diera el visto bueno de los papeles, y, cuando conseguimos esa firma, nos dijeron que para levantar la clausura también necesitábamos la firma del intendente”. A pesar de todo, la firma de Julio Garro no apareció, los juegos permanecieron clausurados por ese motivo, y los 43 trabajadores permanecen sin acceso a su salario desde que comenzó el conflicto.

El Sindicato Único de Trabajadores de Espectáculos Públicos (SUTEP) asumió desde principios de marzo la tarea de mediar ante el municipio para agilizar una solución al conflicto. El pasado lunes 7 de marzo, luego de que los trabajadores se manifestaran en el Parque de la República, autoridades de la ciudad se reunieron con los representantes de SUTEP con la intención de atender el reclamo de los trabajadores; sin embargo, la audiencia no arrojó soluciones, y se prometió un encuentro entre las partes a celebrarse el viernes en el Ministerio de Trabajo.

los trabajadores suspendidos denunciaron que esta clausura es injustificada y arbitraria, y que persigue la finalidad de vaciar el espacio con objetivos que no están en relación con la seguridad del público.

José Caballero, uno de los empleados afectados por la clausura del espacio, comentó a Contexto: “El intendente Garro se agarró del accidente para dejarnos clausurados, porque el parque ya hizo las correspondientes presentaciones de los documentos, seguros y demás papeles de los juegos, y aun así Garro no nos deja trabajar, aduciendo que tienen que inspeccionar los juegos. Los mismos están en óptimas condiciones para su funcionamiento”.

Caballero no dudó en señalar el origen del conflicto como parte de una maniobra con objetivos particulares: “Somos unas cuarenta familias detrás de todo el trasfondo político. Lo único que pedimos es trabajar”.

De la misma forma, Rodríguez también manifestó la preocupación de todos los trabajadores suspendidos: “Nos dejaron en banda y no nos dicen nada. Lo que nos pidieron ya se presentó todo; sólo faltaba la firma del ingeniero. Sabemos que el intendente tiene intenciones de echarnos para disponer de ese espacio como un espacio verde, pero nosotros necesitamos que en la reunión con el Ministerio de Trabajo se resuelva esta situación, porque no podemos estar más tiempo así”.

La Repu, en la agenda del poder real

Luego de conocerse el resultado de las elecciones municipales el pasado 10 de octubre, el intendente Julio Garro fue consultado respecto de su postura en cuanto a la administración del emblemático parque ideado por Eva Perón. En aquel momento, negó categóricamente tener intenciones de avanzar hacia una privatización del predio, aunque la emprendió contra el espacio de juegos mecánicos, argumentando que eran “sucios” e “inseguros”, pero sin presentar pruebas o peritajes para respaldar estas sólidas opiniones.

En paralelo a esas declaraciones, Garro atacó a la administración de la República de los Niños durante la gestión de Pablo Bruera, aduciendo que la Municipalidad no estaba administrando los ingresos del predio, y prometió que su gobierno transformaría el parque dentro del plazo de un año. Esas promesas no se hicieron esperar y, a meses de comenzada su gestión, el parque ya se encuentra atravesando un conflicto laboral.

Quizás por este motivo, la República de los Niños también entró esta semana en la agenda del diario La Nación, que el pasado miércoles se despachó con una tendenciosa nota acerca del mal estado del parque. Bajo el título “Lejos de la admiración de Walt Disney”, La Nación decidió elaborar un relato de los hechos según el cual las nuevas autoridades municipales fueron puestas en alerta de la apremiante situación en la que se encuentra el parque luego del accidente ocurrido el 14 de febrero.

La nota, que oscila curiosamente entre la promoción turística de La Repu y la denuncia del estado de abandono en el que se encuentra, comenta tangencialmente que la clausura del espacio de los juegos mecánicos fue de carácter preventivo. Como fuente, cita a Gabriel Crespi, titular del Colegio de Ingenieros, quien aseguró que el parque presenta “fallas que datan de más de medio siglo”. Claramente, esa consideración no se aplica a los juegos mecánicos en cuestión, sino sobre algunas de las instalaciones del parque (como el tren del accidente); pero al mezclar los datos produce un efecto de desinformación intencional.