Después de casi un mes sin imprimirse el diario por un lock-out patronal, los trabajadores de Tiempo Argentino decidieron editar un nuevo número –que sólo se publicó en la versión web– para reforzar su lucha.

La medida la tomaron cuando la situación para los trabajadores de prensa se vuelve cada vez más complicada: ayer despidieron 136 trabajadores del canal de noticias CN23 y otros 5 (ya van más de 20) del portal de noticias Infojus, los trabajadores de Radio América están hace un mes de paro, dieron de baja unos 50 contratos en Radio Nacional, entre otras situaciones que hablan del blindaje mediático con que cuenta el Gobierno nacional.

“Estoy absolutamente convencido de que estamos en medio de un rediseño del mapa de medios en Argentina, que busca que no haya un debate en cuanto a la mirada del país, del mundo. Por lo tanto, intenta uniformar las voces.”

“Estoy absolutamente convencido de que estamos en medio de un rediseño del mapa de medios en Argentina, que busca que no haya un debate en cuanto a la mirada del país, del mundo. Por lo tanto, intenta uniformar las voces”, dijo a Contexto Martín Piqué, periodista de Tiempo Argentino, tras disertar junto a Adrián Stoppelman (humorista despedido de radio Continental) y Fabián Rodríguez (ex presidente de Télam) en el panel “Blindaje mediático, vaciamiento y censura”, que se desarrolló en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social (UNLP).

El periodista y militante de la agrupación La Gremial de Prensa, criticó la persecución ideológica que están realizando en los diferentes sectores del Estado, en cuanto al uso de las redes sociales, afectando la práctica profesional, y agregó que el país está pasando por una etapa de “revanchismo de la derecha oligarca”. “El kirchnerismo puede ser criticado de muchas formas, pero no conspiró contra el trabajo de la gente. No se inició en el mapa de medios una caza de brujas como está pasando ahora”, agregó.

“Hace un tiempo se hablaba de que había un relato kirchnerista. Eso desapareció –o lo quieren hacer desaparecer, esa sería la mejor expresión–. Claramente, en muchos medios están desapareciendo voces críticas, y hasta a veces directamente están desapareciendo medios, como son los del Grupo 23”, concluyó Piqué.

Tras el lock-out patronal y el incumplimiento de las promesas de regularizar la deuda con los trabajadores de prensa, la empresa adeuda el pago de diciembre, enero, febrero y el aguinaldo. Mañana habrá una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo para que se regularice el conflicto salarial de los doscientos trabajadores de prensa.

“El vaciamiento del medio tiene mucho que ver con la irresponsabilidad criminal del propio Sergio Szpolsky, pero también con un disciplinamiento de los medios que está llevando a cabo el Gobierno de Macri a través de distintas estrategias. Una de ellas es interrumpir el pago de la pauta oficial. Pauta que está aprobada desde el Gobierno de Cristina pero que la están difiriendo para poner en jaque a los medios”, dijo Piqué acerca de  la aceleración de la crisis del Grupo 23.

“El vaciamiento del medio tiene que ver con un disciplinamiento que está llevando a cabo el gobierno de Macri a través de distintas estrategias. Una de ellas es interrumpir el pago de la pauta oficial.”

Los trabajadores piden el urgente accionar del Gobierno nacional y la ejecución de los RePro, que es un Programa de Recuperación Productiva para empresas que se encuentran en situación de crisis y brinda a los trabajadores de las empresas adheridas una suma fija mensual no remunerativa de hasta 2.000 pesos por un plazo de hasta doce meses, destinada a completar el sueldo de su categoría laboral, mediante el pago directo por ANSES.

“En la reunión presentaremos una nota firmada por los dirigentes de las cuatro centrales más importantes de trabajadores: Hugo Moyano, Antonio Caló, Hugo Yasky y Pablo Michelli. Es un reclamo al ministro Triarca que nos pague los RePro de manera urgente”, explicó Piqué. Además, exigen que “la deuda que tiene el Estado con Tiempo Argentino por publicidad oficial sea utilizada para pagarnos la deuda de salarios y, si el medio cierra, la indemnización”.

Cada uno de los periodistas despedidos no sólo es una voz más silenciada, sino también una persona más desocupada. Para poder resolver sus situaciones particulares, los trabajadores dan continuidad a las asambleas y continúan con el Fondo de Lucha, para ayudar a las familias de sus compañeros que desde hace más de tres meses están sin sueldo.

En tal sentido, Piqué expresó su situación y la de sus compañeros: “En lo cotidiano, te lleva a lo más crudo y a lo más básico, que es primero garantizar tu sustento y tu trabajo frente a tu familia. Porque se generaliza un clima en el que se naturaliza el despido. Primero genera que la gente se repliegue en lo más importante que es tener garantizada la continuidad de un trabajo. Poder sostener un alquiler y los gastos de la familia. No te voy a decir que todos los periodistas se asustan y van para atrás, en términos de barrio. Pero sí que se empiezan a cuidar un poco con respecto a la preocupación de que no tengan para vivir”.

En la misma línea, agregó: “Hay una frase en la cultura popular que dice ‘el que toca, nunca baila’. Es decir, es muy difícil desdoblarse. Es muy difícil ser protagonista de procesos como el vaciamiento acelerado de una empresa, falta de pago de sueldos, que en mi caso como trabajador de Tiempo Argentino estoy sufriendo. Al mismo tiempo, entender que por más que sea una gran injusticia, es parte de un proceso más general“.

Los periodistas se movilizarán el próximo jueves del Obelisco hacia la Casa Rosada para continuar con los relatos. “Tiempo Argentino supuestamente fue vendido a Mariano Martínez. No se sabe si este hombre viene a relanzar el diario o a terminar de vaciarlo, que es lo que todo indica. No descartamos que Tiempo Argentino se cooperativice”, explicó Piqué.