Por Contexto

Unos quinientos cooperativistas de la ciudad reclamaron frente al Palacio municipal por su situación laboral y sueldos atrasados. Se trata de un numeroso grupo de trabajadores nucleados en la ONG “Ayudemos a ayudar” que preside la referente social Estela Sánchez hace más de veintiséis años.

A primera hora del lunes y ante la falta de respuesta por parte de la gestión de Julio Garro, Sánchez, acompañada por unos quinientos trabajadores cooperativistas, se encadenó en las vallas que hoy acuartelan el Palacio municipal.

“Nosotros trabajamos en las dieciocho delegaciones municipales. No somos ñoquis.”

“Desde noviembre que no cobramos. Así no podemos aguantar más”, señala Sánchez, quien además agregó que “hace seis años que trabajamos con la Municipalidad. Es la primera vez que nos pasa esto. Nosotros trabajamos en las dieciocho delegaciones municipales. No somos ñoquis, nosotros trabajamos”. El reclamo tiene que ver con poder resolver la situación laboral de los trabajadores y con la necesidad imperiosa de cobrar los sueldos de los meses que el municipio les debe.

A principio de la gestión PRO, en la ciudad se estableció un cronograma de reempadronamiento de cooperativistas. El resultado fue un brutal achicamiento del servicio de limpieza y recolección de basura. Se redujo de 97 a 30 las cooperativas que trabajarán con el municipio y de 12 mil a 5.500 la cantidad de trabajadores; y de esta cantidad (entre los que se encuentran los trabajadores que nuclea Sánchez) gran parte aún no cobraron sus haberes.

El impacto de este ajuste se puede ver en las montañas de basuras entre las que deben vivir, especialmente, los vecinos de los barrios más alejados del casco. Pese a que el municipio declaró la emergencia ambiental y sanitaria por noventa días el pasado 22 de diciembre, los vecinos de los barrios se encuentran lidiando sin ningún tipo de ayuda por parte del Estado municipal. Los basureros que crecen en cada esquina diariamente han incrementado de forma alarmante la cantidad de casos de dengue en la región.

En su campaña contra los cooperativistas, el intendente de La Plata Julio Garro ya los ha sometido a un desleal manoseo, prometiéndoles trabajo que nunca llega. Los trabajadores continúan sin saber cuál será su futuro laboral y si podrán cobrar los meses que aún les deben, situación que los ha llevado a tomar medidas extremas con el objetivo de garantizar su supervivencia y la de sus familias.