Por Alejandro Palladino

Entre las múltiples áreas del Estado que el Gobierno de Cambiemos achicó desde su asunción en diciembre, una de ellas tiene que ver con el Espacio para la Memoria que funciona en la ex Esma. En ese lugar estratégico, por ser el mayor centro clandestino de la última dictadura cívico-militar, se construyó en los últimos años políticas de Memoria, Verdad y Justicia. Allí funcionan trece espacios: el Canal Encuentro, la Casa por la Identidad, el Espacio Cultural Nuestros Hijos (Ecunhi), el Museo Malvinas Atlántico Sur, entre otros.

En estas extensiones, el macrismo echó mano y dejó sin empleo, a fines de enero, a doce trabajadores del Museo Malvinas Atlántico Sur, dentro de los 494 del Ministerio de Cultura en el que está inserto. En el Ecunhi, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, que tenía convenios con el Estado y en el que se realizan actividades artísticas, culturales y pedagógicas, sus trabajadores no cobraron nada en lo que va del año. Por su parte, en la Secretaría de Derechos Humanos, en enero fueron despedidos 55 trabajadores, en el marco de los 489 del Ministerio de Justicia, cartera de la cual depende.

A modo de respuesta y demostración de repudio, los trabajadores de las distintas dependencias del Espacio para la Memoria, en articulación con la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), organizarán para el próximo viernes a las 17:30 un festival cultural y solidario con dos objetivos: darle una mano con lo recaudado a los despedidos y visibilizar a la vez una problemática de alcance nacional, en la que día tras día se suman los desempleados por decisión política del macrismo.

“Realizamos una asamblea general con cuatrocientos trabajadores de todos los espacios que funcionan en la ex Esma, y a raíz de buscar cómo le dábamos una contención a ese grupo de trabajadores que estaban en situación de despido, y luego de formar una comisión de delegados de cada sector, decidimos organizar este festival en el que participarán bandas y murgas”, informó a Contexto Diego De los Santos, delegado de la Junta Interna del Ente Público del Espacio para la Memoria y vocal del Consejo directivo de ATE Capital.

“La señal de alarma suena más fuerte en áreas sensibles como la de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, en las que el achique del Estado anuló políticas importantes, como el acompañamiento de los juicios. Lo que sucede en el espacio es una muestra más”, afirmaron desde ATE.

“La señal de alarma suena más fuerte en áreas sensibles como la de las políticas de memoria, verdad y justicia, en las que el achique del Estado anuló políticas importantes.”

Entre las murgas que participarán, estará la de “Los auténticos reyes del ritmo”, quienes, junto a los vecinos de la Villa 1.11.14 del barrio porteño del bajo Flores, fueron reprimidos a balazos el viernes 29 de enero por efectivos de la Gendarmería y de la Policía Federal.

Los ajustes ligados al Espacio de la Memoria comenzaron por la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación, con 55 despidos, de los cuales 17 realizaban sus funciones en el Espacio para la Memoria. Los trabajadores representados por ATE se presentaron frente al edificio de la ex Esma en la Avenida Libertador y cortaron el tránsito la semana pasada para demostrar su rechazo al “vaciamiento” y “desguace” del Estado, como ellos mismos definieron el manejo del macrismo.

Mañana volverán a cortar la avenida para hacer llegar a más ciudadanos su condición laboral. Allí tocarán las bandas y bailarán las murgas. Algo similar hicieron en enero los seiscientos trabajadores del Centro Cultural Néstor Kirchner sobre la Avenida Alem después de ser echados por el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi.

Los ajustes ligados al Espacio de la Memoria comenzaron por la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación, con 55 despidos.

En el caso del Museo Malvinas, Pablo Avelluto, titular del Ministerio de Cultura de la Nación, expulsó a doce empleados sobre un total de 54, es decir, la cuarta parte del personal. Todo esto en el marco de los 494 despidos bajo la órbita de su Ministerio. Como ocurrió con tantísimos otros espacios, los desempleados se enteraron de su situación después de leer sus nombres en una lista a la entrada del edificio.

Luego de recurrir al Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, con quienes tuvieron las primeras reuniones para evaluar la situación, desde ATE fueron derivados a una mesa de negociación en el Ministerio de Justicia. A partir de no obtener respuestas en el segundo Ministerio implicado, los representantes de ATE junto a los trabajadores decidieron salir a la calle con esta propuesta cultural para comunicar su situación en la vía pública.