En menos de dos meses de gestión, el intendente de La Plata, Julio Garro, no para de hacer papelones. Ayer festejaba en cuanto medio informativo pudo el accionar de la Justicia a partir de la intervención del fiscal Marcelo Romero, que allanó un galpón en la localidad de Lisando Olmos, en donde se encontró material, herramientas y luminarias de cooperativistas presuntamente robados por la gestión anterior.

Sin embargo, poco le duró la alegría al macrismo platense, que hoy debió bajar el tono de sus festejos. Es que una cooperativa local se presentó ante la Justicia para reclamar que las herramientas incautadas son de sus trabajadores, “con todos los comprobantes que así lo acreditan”. Se trata de la cooperativa Región Capital, que preside David Torrino, y que aún tiene convenio vigente con la comuna.

Torrino también señaló, en diálogo con los medios, que llevarán a la Justicia a los funcionarios municipales que instigaron este “error”, al tiempo que remarcó que el municipio busca privatizar con tercerizaciones el servicio de luminarias. Lo que significa que cualquier funcionario municipal puede entrar al predio sin necesidad de acudir a la Justicia.

Pero, como si esto fuese poco, el operativo de allanamiento al predio de Región Capital puso en el centro de la escena a un funcionario municipal con oscuro prontuario. Es que quien acompaña al Fiscal Romero en el allanamiento es el subsecretario de Centros Comunales, Dardo Alejandro Saavedra, un ex policía exonerado de la fuerza por haber integrado una banda de  “piratas del asfalto”, y que tiene causas por robo calificado (177.534/03), hallazgo automotor y encubrimiento (3.872/07) y amenazas (9.065/13). Este personaje es quien se encarga de controlar lo que sucede en todas las delegaciones municipales del partido de La Plata

En medio de la feroz persecución a las cooperativas y sus trabajadores que lleva adelante el intendente Garro, en la que dejó sin trabajo a miles de vecinos y respondió a sus reclamos con gases y balas de goma, este nuevo papelón lo llevó a movilizar todo el aparato judicial para una denuncia que se le vuelve en contra.