La Plata, 31 de diciembre de 2015

En la madrugada de hoy, un grupo de cuatro personas violentó el edificio de la radio de las Madres en Luis Saenz Peña 210 y golpeó a un operador de la emisora. Entraron cantando canciones a favor de Macri y agrediendo a las Madres gritando “viejas chorras, las vamos a matar a todas”, tiraron huevos y escupieron la fachada. Esta agresión se suma a las amenazas telefónicas que la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y su secretaria vienen recibiendo desde el 10 de diciembre, y se intensificaron luego de la marcha en defensa de la AFSCA.

A sólo veintiún días de la asunción de Mauricio Macri (quien había manifestado que “se iba a terminar con el curro de los derechos humanos”), luego del editorial del diario La Nación que exhortaba a garantizar la impunidad de los genocidas, se registran innumerables atropellos al sistema democrático, con particular encono sobre la LSCA. Resulta significativo que el ataque se haya enfocado en la radio de las Madres, todo un símbolo de la resistencia comunicacional ante los monopolios. Este perverso e inadmisible hostigamiento es un ataque –en clave de venganza– a los principios democráticos de Memoria, Verdad y Justicia que colectivamente construimos.

El triunfo de la alianza Cambiemos abrió un horizonte de posibilidades para este tipo de atropellos. Desde la Universidad pública exigimos que el gobierno electo adopte medidas concretas para brindarles protección a las Madres de Plaza de Mayo y de manera extensiva a todos los organismos de derechos humanos y colectivos sociales que están siendo amedrentados a partir del desprestigio y la difamación ejercitados sistemáticamente en los últimos años por la derecha política y las corporaciones mediáticas. De las Madres aprendimos a convertir el amor en lucha por justicia. Hoy las abrazamos y marchamos con ellas para ratificar que NO PASARÁN.