Por José Manuel Welschinger Lascano

Entre decretos y más decretos, el nuevo Gobierno decidió declarar el estado de emergencia en distintos aspectos. Además de la emergencia energética que regirá hasta 2017, se anunció que el Consejo de Seguridad Interior de la Nación resolvió por unanimidad decretar el estado de emergencia en seguridad, aunque no fueron precisados los verdaderos alcances que tendría la medida. “Nos permitiría actuar con celeridad en cuestiones fundamentales para el país”, sostuvo al finalizar la reunión la ministra Patricia Bullrich.

La titular del ministerio de Seguridad de la Nación aseguró que no existía ninguna hipótesis de conflicto interno en el territorio nacional, y que la medida respondía a la necesidad de hacer cambios en las fuerzas de seguridad, adquirir equipamiento y realizar obras para el desarrollo de una acción más eficaz.

En tanto, para el ex secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, actualmente es imposible expresarse a favor o en contra del decreto de emergencia y sus motivos, ya que todavía no se ha precisado su contenido. “Cuando vos redactás una Ley de Emergencia –explicó Berni a Contexto–, detallás por qué lo hacés, para qué, y especialmente cómo pensás resolverla: pero todavía no han dado información precisa acerca de qué implicaría este decreto. Solamente sabemos que planean hacerlo con celeridad”.

Berni evitó conjeturar a priori sobre la medida: “Todo lo que aporte a contribuir al fortalecimiento del sistema de seguridad federal, bienvenido sea; ahora, es imposible opinar sobre este asunto hasta que sea de público conocimiento qué es lo que se piensa hacer y para qué”.

“Cuando vos redactás una Ley de Emergencia, detallás por qué lo hacés, para qué; pero todavía no han dado información precisa acerca de qué implicaría este decreto.”

Curiosamente, las promesas de tranquilidad institucional con las que se candidateó a presidente Mauricio Macri son las que más se están haciendo esperar: con sólo una semana de gobierno, la incertidumbre sobre el futuro se extiende en muchos aspectos de la vida de los argentinos. “Por lo que puedo suponer –prosiguió Berni–, dentro de los considerandos de lo que implica la Ley, quizás la mencionada relación entre actuar con celeridad y equipar a las fuerzas sea una manera de referirse a que se buscará el modo de agilizar la compra en cuestiones de seguridad: ya que para realizar esos trámites burocráticos hace falta emplear muchísimo tiempo, contar con licitaciones que van y vienen, proveedores que se impugnan, y entonces lo que supongo es que deben querer utilizar la declaración de emergencia como un amparo legal para autorizar las compras directas”.

También intrigado por los motivos detrás de la declaración, Berni confirmó que, al momento de traspasar la autoridad de la Secretaría, su equipo no manejaba ninguna hipótesis de conflicto interno para fines de año. “Ahora, obviamente que en ese momento todavía no se conocía toda esta serie de medidas económicas que se han tomado desde Hacienda; y si esas medidas no inciden sobre los trabajadores, entonces teóricamente no debería haber ningún tipo de conflicto”.

Quien sí maneja una hipótesis de conflicto interno es el clarinista Nicolás Wiñazki, quien, desde su columna de los jueves en el tabloide, aseguró que el nuevo Gobierno teme una ola de violencia para fines de año, y no dudó en señalar a la “oposición peronista (sic)” como el factor de amenaza. Hace pocos días, Wiñazki escribió sin cita de fuentes acerca de “una hipótesis que manejaba la Casa Rosada aún antes del 10 de diciembre”, según la cual hacia fin de año “podrían generarse incidentes sociales confusos, una escalada que podría terminar en tomas de tierra, saqueos, y violencia”. Contradiciendo lo que luego afirmó la ministra Bullrich a la salida de la reunión del Consejo de Seguridad Interno, Wiñazki sostuvo: “Fuentes del área de Defensa y Seguridad que diseñan un plan de contención para evitar ese potencial caos, le dijeron a Clarín que esas situaciones conflictivas podrían ser generadas por la oposición peronista”.

Nuevos equipamientos

Lejos de traer calma y tranquilidad, el Gobierno macrista, alentado y apoyado por Clarín, parece estar haciendo todo lo necesario para generarse a sí mismo condiciones sociales de ingobernabilidad. Respecto de los posibles equipamientos a los que podría referirse la ministra Bullrich para justificar la emergencia nacional en seguridad, y recordando el escándalo de los sobreprecios en las pistolas eléctricas de la Policía Metropolitana durante administración de Macri en la ciudad autónoma, Contexto consultó a Berni cuáles podrían ser los elementos que el país estaría necesitando adquirir. “¿Cuál sería? Nadie lo sabe –ironizó–, porque a menos que hayan descubierto un detector de organizaciones criminales, o que se haya fabricado en algún lugar del mundo la tecnología capaz de encontrar grupos narcocriminales, hasta ahora la única metodología exitosa que ha consignado resultados en la Argentina es la investigación”.

“En materia de radares, hemos dejado totalmente equipada la frontera norte con los equipos de última generación.”

Berni sostuvo que es una falacia plantear la emergencia en base a la adquisición de recursos y equipos. “Es así, no existe una teconología mejor que solucione todo por sí sola”. Además, enumeró el estado en el que, luego de la gestión del kirchnerismo, se encuentran actualmente las fronteras. “En materia de radares hemos dejado totalmente equipada la frontera norte con los equipos de última generación; y en materia de escáner, dejamos en funcionamiento la más nueva tecnología de origen canadiense, de óptimo rendimiento, que ni siquiera el propio Gobierno de Canadá implementó todavía, de lo nueva que es”.

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Los radares

En materia de Policía Científica, prosiguió Berni, el país cuenta actualmente con los mejores niveles de capacitación, gracias también al trabajo de actualización sostenido y a la implementación de la tecnología más moderna. “Por supuesto que siempre hay más cosas para hacer”, explicó, pero sostuvo: “Sin embargo, en cuanto a la propuesta de monitorear todo el espacio aéreo, hay que aclarar que esa no es una misión del Ministerio de Seguridad, sino de Defensa”.

“En cuanto al monitoreo del espácio aéreo, eso tiene que ver con dos tipos de radares: los primarios y los secundarios; y nosotros hemos dejado el cielo completamente cubierto en la frontera norte, eso está hecho”. Berni explicó que el control del espacio aéreo no sólo se monitorea mediante el uso de tecnología de alta frecuencia, los susodichos radares, sino que también se hace con los mecanismos de control administrativos; y que eso tampoco depende del Ministerio de Seguridad, sino de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). “Hay mucho en materia de legislación y administración para realizar en este aspecto”, comentó.

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