Por Fernando M. López

Noticias es una revista que forma parte de la maquinaria de violencia mediática que construye sentido común en función del odio. Lo ha hecho a lo largo de los últimos doce años, con particular saña hacia Cristina Fernández de Kirchner. En sus tapas, la desnudaron, la golpearon en la cara, la trataron de loca, la suicidaron, la crucificaron… Y ahora que ya no es presidenta, la queman en la hoguera.

No existe práctica periodística por fuera de la disputa del poder, pero eso no habilita a violar leyes que garantizan los derechos de las mujeres y las protegen de la violencia de género.

No existe práctica periodística por fuera de la disputa del poder, pero eso no habilita a violar leyes que garantizan los derechos de las mujeres y las protegen de la violencia de género.

Atropellando estas normas de la democracia, la revista Noticias no sólo promueve el odio contra Cristina, sino que busca disciplinar a cualquier mujer que aspire a la política como herramienta de transformación social. Es el mismo odio que ponen en juego fascistas como Donald Trump o Marine Le Pen cuando arremeten contra inmigrantes, refugiados, negros, latinos, gays y pobres.

La maquinaria hegemónica de producción y reproducción de sentidos, de la que Noticias es apenas un engranaje, trabaja sistemáticamente para sostener desde lo simbólico el proceso de desmantelamiento de las conquistas populares que se inició con Mauricio Macri el pasado 10 de diciembre.

La restauración neoliberal no sólo se está imponiendo en lo económico y lo político, sino fundamentalmente en lo cultural. Y en esto los grandes medios, incluso algunos que antes tenían posiciones cercanas al kirchnerismo, cumplen un rol fundamental justificando cada una de las medidas regresivas del nuevo gobierno.

La restauración neoliberal no sólo se está imponiendo en lo económico y lo político, sino fundamentalmente en lo cultural. Y en esto los grandes medios, incluso algunos que antes tenían posiciones cercanas al kirchnerismo, cumplen un rol fundamental justificando cada una de las medidas regresivas del nuevo Gobierno. Con la misma impronta de Bernardo Neustadt a principios del menemismo, se han escuchado discursos en los últimos días que sostienen, por ejemplo, la destrucción de la industria nacional y, por ende, del trabajo de millones de argentinos: “Para hacer relojes están los suizos y para los autos los norteamericanos. Nosotros tenemos que producir vacas, trigo, maíz y soja”, decían días atrás por C5N.

Desde el modelo de Intencionalidad Editorial, propuesta teórico-metodológica desarrollada en el seno de la Facultad de Periodismo de la UNLP, sostenemos que la capacidad de influencia de los medios de comunicación hegemónicos es inversamente proporcional a la capacidad de organización y movilización de los actores sociales. Sin organización será imposible resistir al aparato ideológico de las clases dominantes y reconstruir el poder popular necesario para enfrentar el huracán neoliberal que ya está sobre la Argentina.