Por Maximiliano Ceci

“El juez Montezanti tiene antecedentes que alteran la ética de estar frente de un cargo de Justicia. Esto no debería suceder. Él fue parte de un Estado terrorista, miembro del Servicio de Inteligencia de la última dictadura. Esto no debería ser admisible durante un Estado de derecho”, dijo a Contexto Eduardo Hidalgo, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, tras dar su testimonio ante el Consejo de la Magistratura que inició el Jury de Enjuiciamiento contra el suspendido camarista de Bahía Blanca, Néstor Luis Montezanti, investigado por mal desempeño de sus funciones así como por haber integrado la Triple A y haber sido personal civil de Inteligencia del Ejército en la última dictadura.

La acusación contra el magistrado remarca que ha “desplegado conductas palmariamente incompatibles con la vigencia de los derechos humanos” y la “falta de idoneidad moral y de vocación democrática”. Además, se le endilga “haber exteriorizado comportamientos indecorosos, arbitrarios y despóticos en relación con sus colegas, subordinados, auxiliares de justicia, alumnos, denunciantes” e incluso con los consejeros.

La acusación remarca que ha  “desplegado conductas palmariamente incompatibles con la vigencia de los derechos humanos” y la “falta de idoneidad moral y de vocación democrática.”

“Montezanti se jacta de haber sido contratado para prestar servicios de inteligencia en relación a Malvinas. Minimiza su desepeño en el área de Inteligencia. En mi caso particular, mi casa fue vigilada hasta 1983. Luego de haber sufrido un allanamiento y estar detenido, mi casa quedó marcada y observada por Inteligencia del Ejército”, señaló Hidalgo.

El expediente por el que está siendo juzgado Montezanti fue presentado por el ex secretario de Justicia Julián Álvarez. La citación al presidente de la Cámara Federal de Bahía Blanca se ampara en que el juez es un “fuerte defensor de la pena de muerte”, con “estrecha vinculación con integrantes de la Triple A” y que “hizo inteligencia durante la dictadura cívico-militar”.

Esas son “conductas incompatibles con los derechos humanos”, explicó Álvarez, y agregó que “replicó la matriz militar” en su trabajo diario en el juzgado y en la Universidad, elaborando “un sistema de espionaje en la Cámara Federal de Bahía Blanca”. A ello sumó que está corroborado, por la desclasificación de archivos que realizó el Ministerio de Defensa, que Montezanti formó parte del Destacamento de Inteligencia 181.

HIDALGO: “mi casa fue vigilada hasta 1983. Luego de haber sufrido un allanamiento y estar detenido, mi casa quedó marcada y observada por Inteligencia del Ejército.”

El tribunal que lo juzga políticamente está integrado por los jueces Miguel Caminos, del Tribunal Oral en lo Criminal N° 3, Otmar Osvaldo Paulucci, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Rosario N° 1, las senadoras Sigrid Elisabeth Kunath (FpV) y Silvia Elías de Pérez (UCR), los diputados Alejandro Abraham (FpV) y María Soledad Carrizo (UCR), y el abogado Santiago Pini.

Durante el juicio, el rol acusador lo tendrá el Consejo de la Magistratura y sus representantes serán el abogado Miguel Piedecasas y el diputado nacional Héctor Recalde. El proceso, que  comenzó el lunes por la mañana y acumulará más de treinta testimonios de testigos, tendrá sentencia luego de la feria judicial.

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INVESTIGADO POR UN ASESINATO

Además, Montezanti está siendo investigado por la Justicia federal por delitos de lesa humanidad y está señalado como ex integrante de la rama bahiense de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA). Uno de los casos que la Justicia tiene en sus manos es el asesinato, en un pasillo de la Universidad Nacional del Sur (UNS), del dirigente estudiantil “Watu” Cileruello, ocurrido en abril de 1975.

El primero en testimoniar fue el docente Dante Patrignani, uno de los primeros en denunciar al juez bahiense por su rol en dictadura, lo que le costó la persecución sistemática por parte de la Justicia local.

“Declaré ante varios tribunales. Es la primera vez que me preguntan, por sí o por no, si estoy a favor de la destitución de Montezanti. Espero que no haya sido para deslegitimar mi testimonio. Trato de ser optimista, pero me da cierto aire de desconfianza este tipo de desempeño del tribunal”, concluyó Hidalgo.

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