El cambio ya empezó. El fin de semana pasado, policías de la bonaerense agredieron y golpearon a militantes durante la clausura del Centro de Artes Batalla Cultural, un local de La Cámpora ubicado en la estación Olivos de Vicente López, en pleno corazón de la zona norte.

Efectivos de la Policía bonaerense detuvieron a militantes y desalojaron un establecimiento ubicado en la calle Sturiza legalmente habilitado por la Municipalidad de Vicente López como Unidad Básica y dependiente del Área de Cultura del Frente para la Victoria local.

Según indicaron en un comunicado oficial del FpV de esa localidad, que circuló por las redes sociales desde el fin de semana, las personas que se encontraban en el lugar en ese momento “recibieron agresiones físicas y verbales por parte de los efectivos” cuando estos procedieron a utilizar la fuerza para desalojar el sitio.

Efectivos de la Policía Bonaerense detuvieron a militantes y desalojaron un establecimiento habilitado por la Municipalidad como Unidad Básica del Fpv.

repreAdvertidos por el accionar policial, se hicieron presentes Julieta Martínez Moltó, concejala por el FpV en Vicente López, y Gustavo Matías, referente de La Cámpora local, siendo objeto de “maltrato físico”, especialmente el dirigente del espacio político kirchnerista, que fue “reducido, golpeado y esposado durante una cuadra hasta la comisaría, donde fue golpeado nuevamente y detenido”.

Consultado por diferentes medios, Gustavo Matías aseguró que “clausurar una Unidad Básica en plena democracia es un gesto terrible”, y que la acusación de resistencia a la autoridad esgrimida por las fuerzas de choque de la bonaerense es “irrisoria”.

“Es muy grave que clausuren un espacio político, y aun más grave de la manera que lo hicieron”, expresó Matías en referencia al operativo. Según el dirigente, el operativo estuvo viciado de nulidad, ya que el local es “inclausurable, porque dentro de ese centro cultural funcionaba también una Unidad Básica, que era reconocida incluso por el PRO”.

Por el relato de Matías a un diario de la zona, la Bonaerense tuvo un accionar “muy oscuro”; apagaron las luces del local y empezaron a llevarse gente. “Primero se llevaron a dos compañeros a la Comisaría de Olivos”, y luego de presentarse en el lugar junto con la concejala Martínez Molto para tener novedades sobre el procedimiento, “cayeron siete móviles” policiales más, varios sin patente.

Una de las oficiales de apellido Paletta se “abalanzó” sobre Martínez Molto “gritándole e insultándola, mientras que a mí me tiraron al piso y me llevaron a la Comisaría”, explicó el referente.

Matías agregó incluso que, cuando recibían los golpes, los policías “se reían y nos decían que nosotros no existíamos más, que éramos sus favoritos para pegarnos. A uno de los compañeros lo metieron en una cocina y le pusieron una bolsa negra en la cabeza. Me hace acordar a las peores épocas de la Argentina”.

“A uno de los compañeros lo metieron en una cocina y le pusieron una bolsa negra en la cabeza. Me hace acordar a las peores épocas de la Argentina.”

“Están queriendo aleccionar a las organizaciones políticas”, aseguró el referente de La Cámpora en ese partido de zona norte. “Es una manera de amedrentarnos. Hay una intencionalidad de querer asustar a los pibes más jóvenes, rememorando tiempos oscuros”.

Matías anticipó que los reclamos continuarán por vías legales. “Vamos a esperar que el fiscal que intervino se comunique con nosotros”, ya que la idea –continuó– es “comprobar que no hubo resistencia, sino que hubo atropello por parte del personal policial, con muchos compañeros lastimados”.

“Si piensan que nos vamos a esconder, están equivocados, esto nos da mucha más fuerza”, agregó Matías.

Ahora, “el centro cultural está cerrado, pero estamos tranquilos y con la certeza de que por lo pobre que fue el acta de procedimiento, más todas las pruebas que tenemos, muchos (de los que participaron en el desalojo) terminen presos”, concluyó el referente.