Por Leandro Gianello

El nuevo equipo económico de la alianza Cambiemos ya anticipó la reducción y eliminación de las retenciones a la agroindustria para los próximos días, mientras que desde sectores políticos y asociaciones advirtieron que las medidas podrían generar problemas de índole recaudatoria.

Alfonso Prat-Gay, nuevo ministro de Hacienda y Finanzas del gobierno macrista, presentó y puso en funciones a su gabinete e indicó que a partir de la semana próxima comenzarán a bajar las retenciones al sector agrícola.

El personal que acompañará la política económica de la alianza Cambiemos estará encabezado por Pedro Lacoste, como viceministro y secretario de Política Económica, al que se sumarán Luis Caputo, secretario de Finanzas, Marcelo Griffi, jefe del Área Legal y Administrativa, Gustavo Marconato, secretario de Hacienda, y Jorge Todesca en la dirección del INDEC.

En la presentación, Prat-Gay adelantó algunas definiciones sobre la gestión económica que llevará adelante con sus colaboradores, entre las que figuran, además del endeudamiento externo, la inminente unificación del tipo de cambio y el levantamiento del “cepo” en el momento que sea más “adecuado”.

Con respecto al tributo de ganancias, el ministro ratificó la excepción del pago de la misma en el medio aguinaldo y en salarios menores a 30 mil pesos, anunciando también que se están buscando nuevas líneas de financiamiento para que los dólares vuelvan al sistema financiero “lo antes posible”.

Pero quizás lo más importante en términos económicos, por su inminencia, significado político y amplitud que tiene en el financiamiento del Estado, sea la anunciada baja de las retenciones a la producción agrícola para la semana que viene.

Al respecto, el diputado nacional del Frente para la Victoria por la provincia de Formosa, Luis Basterra, aseguró a Contexto que, aunque no existan precisiones sobre las medidas y el impacto real sobre el sector, “no se debería descuidar el potencial recaudador que las retenciones tienen” para las arcas del Estado.

basterra: “no se debería descuidar el potencial recaudador que las retenciones tienen” para las arcas del Estado.

Pero, si bien el aspecto impositivo es importante para generar recursos trasladables a otras áreas económicas, las retenciones funcionan como mecanismo moderador en la siembra y distribución de las áreas que se utilizan para los diferentes granos, evitando en la práctica que se extiendan los fenómenos de monocultivo, como es el caso de la soja, agregó Basterra, quien también es presidente de la Comisión de Agricultura y Ganadería.

Por otra parte, Íder Peretti, presidente de la Confederación General Económica de la República Argentina (CGE), aseguró a este medio que “aún están esperando una definición” concreta para poder emitir una postura específica.

dado el carácter liberal del equipo presentado por Prat-Gay, las medidas podrían apuntar a la flexibilización indiscriminada con el objetivo de favorecer a pooles de siembra.

Pero esta falta de certezas en el sector agroindustrial coloca a los organismos o asociaciones como las que conduce Peretti en un virtual estado de alerta ante las eventuales medidas, que, dado el carácter liberal del equipo económico presentado por Prat-Gay, podrían apuntar a la flexibilización indiscriminada con el objetivo de favorecer a pooles de siembra o grandes jugadores del sector, en detrimento de los pequeños productores.

Por lo pronto, el debutante ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, confirmó la eliminación de retenciones en forma total sobre el trigo, el maíz y la carne, mientras que en el caso de la soja la alícuota correspondiente se reducirá en cinco puntos porcentuales, anunciando con bombos y platillos ante los medios que “el conflicto con el campo está terminado”.