Por Estudiantes del Taller de producción de narrativas de derechos humanos*

La primera acción de Ni uno suelto. Defendamos los juicios fue juntarse en las plazas de todo el país a pensar juntos acciones concretas para defender la continuidad de los juicios por crímenes de lesa humanidad y las políticas de derechos humanos. La segunda y próxima acción será este miércoles 9 de diciembre, cuando se lean los alegatos para los 56 procesados en la causa ESMA. Porque de la convocatoria de la plaza del sábado surgió la propuesta de asistir masivamente a la audiencia del juicio. La cita es a las 9:30hs en los tribunales federales de Retiro (Comodoro Py 2002). Así se acordó y votó en una ronda de vecinos y agrupaciones de derechos humanos el 5 de diciembre en el Parque Centenario.

La Maestría de Comunicación y Derechos Humanos de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP participó de la jornada con una clase abierta. Los estudiantes del Taller de producción de narrativas en derechos humanos, que coordina la profesora María Eugenia Ludueña, llevaron sus equipos de mate y sus libretas, se acomodaron bajo los árboles y entrevistaron a periodistas invitados a una clase pública en el marco de la jornada por la continuidad y la profundización de los juicios por delitos de lesa humanidad.

Al inicio de Ni uno suelto, en una amplia ronda, Raquel Robles –escritora y una de las fundadoras de H.I.J.O.S.–, parada junto al mástil de avenida Díaz Vélez y Campichuelo, advirtió: “En el juicio que se realiza en Mendoza, los defensores de los represores pidieron que se dilataran las audiencias de los alegatos después del 10 de diciembre para ver cuál es la política de derechos humanos del nuevo gobierno”. La autora de la novela Pequeños combatientes explicaba a los presentes que, hasta ahora, el Estado tuvo una participación activa en la querella. “El compromiso en lo que viene es comunicar para estar. Sobre la impunidad de los crímenes de lesa humanidad se inscriben todas las demás impunidades”.

“Esta convocatoria nace de nuestra más profunda preocupación, anterior a las elecciones. El límite empezaba a notarse en cuanto a la posibilidad de juzgamiento de cómplices y civiles, de las empresas que estuvieron sosteniendo la dictadura y de los jueces que blanquearon el accionar de los genocidas”. Ángela Urondo Raboy.

Otra de las organizadoras de este evento fue Ángela Urondo Raboy, hija de Francisco Urondo y Alicia Raboy. “Esta convocatoria nace de nuestra más profunda preocupación, anterior a las elecciones. El límite empezaba a notarse en cuanto a la posibilidad de juzgamiento de cómplices y civiles, de las empresas que estuvieron sosteniendo la dictadura y de los jueces que blanquearon el accionar de los genocidas. Encontramos que en muchos casos no había voluntad de juzgar a personas que tenían pruebas acumuladas, y este hecho se repetía en varios juzgados. Además, los jueces determinaron que genocidas ya condenados estuvieran en sus casas bajo prisión domiciliaria, hasta que las sentencias estuviesen firmes”, dijo.

En esa ronda, que también fue coordinada por la revista Hamartía y la agrupación H.I.J.O.S., Urondo Raboy recordó que, aunque en Argentina se votaron leyes antiamnistía, al día siguiente de las elecciones “nos encontramos con el editorial de La Nación en donde invita con un lenguaje que ya habíamos superado como sociedad, que tiene que ver con la teoría de los dos demonios, a “que se juzgue a ambas partes, de la justicia pareja”. Ese fue el motor que impulsó a que lancemos esta autoconvocatoria, incluso antes de que exista el rechazo generalizado hasta de los trabajadores del diario”. Y resaltó la necesidad de “cuidar las instituciones. La tenencia de poder es eso: la posibilidad de que nuestros juicios estén resguardados. Eso significa también defender a nuestros fiscales, ya que ellos articulan los juicios junto a los abogados querellantes, los sobrevivientes y las víctimas”.

Una clase abierta

El sábado, la clase del Taller de producción de narrativas en derechos humanos de la UNLP empezó a las nueve de la mañana en la ex ESMA, y por la tarde los estudiantes continuaron con la cursada en el Parque Centenario para participar de Ni uno suelto. Un círculo alrededor de un micrófono y la palabra abierta. Una asamblea que puso en discusión cómo avanzar en la praxis en base a los acuerdos, y que comenzó con una entrevista a la periodista mexicana Cecilia González y su par uruguaya Ana Fornaro. Las preguntas estuvieron a cargo de los estudiantes. Estaban allí porque el eje de la charla fue buscar estrategias para contar que esos procesos judiciales no son cosa del pasado ni de los familiares de los 30 mil.

González y Fornaro compartieron con los presentes sus visiones sobre el rol crucial en la región del proceso de Memoria, Verdad y Justicia que se lleva adelante en nuestro país. González escribe para la agencia Notimex y Fornaro para La Diaria. Fornaro, además, es parte del equipo de Infojus Noticias, junto con otro de los periodistas de la clase abierta, Juan Carrá. También estuvo invitada Irina Hauser (Página/12 y Radio Nacional), que compartió con los estudiantes una visión en perspectiva de qué significa cubrir temas de derechos humanos.

“Son las historias las que jalan a leer hasta el final”, dijo González. También recordó a los desaparecidos de Ayotzinapa y dijo: “Los desaparecidos de los años setenta en argentina son el trágico presente en la vida cotidiana de mi país”. Fornaro señaló la importancia de apelar “a las nuevas herramientas que nos brinda la cultura digital, para contar que los juicios son ahora y cómo se desarrollan. Son un entorno necesario para imaginar formas alternativas de difusión”.

Irina Hauser y Juan Carrá hablaron de las experiencias y las prácticas de trabajo en las redacciones. Uno de los ejes fue cómo mantener en la agenda pública la cobertura de las causas. Hauser habló de lo mucho que cambió el panorama desde que los juicios recién empezaban. De los debates que se abren hoy al preguntarse, por ejemplo, si se debe entrevistar a los victimarios que han rechazado la posibilidad de hablar ante la Justicia y mantienen un pacto de silencio. Y de la importancia de sostener las coberturas tanto en juicios de lesa humanidad –que realizan muy pocos medios– como en otros temas que involucran la vulneración de derechos.

La profesora Silvia Delfino también participó de la clase abierta. Y recordó otros tiempos, “cuando los derechos humanos era todo lo que no sucedía. La estrategia de cargar de público los juicios, por ejemplo, hizo que los jueces adoptaran una postura más pedagógica sobre los derechos humanos”.

Cómo organizarse

Cómo organizarse para la defensa de los derechos conquistados fue la pregunta que marcó la tarde y a la que los presentes respondían con micrófono abierto. Ahí estaban los vecinos autoconvocados, los padres cuyos hijos fueron asesinados por la Policía, como Miriam Medina, madre de Sebastián Bordón, y familiares en lucha colectiva pidiendo Justicia, Verdad y Memoria. Estaba también la palabra de Ricardo Aredes (hijo de Olga y del intendente desaparecido del municipio de General San Martín).

“Las calles son nuestras. Ni un paso atrás. No vamos a renunciar a todo aquello que hemos ganado” eran las consignas que sobrevolaban la tarde por encima del viento y de los ladridos de los cachorros que se daban en adopción en otro rincón del Parque Centenario. Se estima que la convocatoria sumó a unas trescientas personas, que también se pronunciaron acerca de la necesidad de defender a la procuradora general de la Nación. La abogada Elizabeth Gómez Alcorta, del programa Verdad y Justicia, también estuvo entre los oradores espontáneos. Se refirió a la importancia de salir a la calle a apoyar los juicios y a redoblar los esfuerzos para que avancen las investigaciones que hacen foco en la complicidad civil.

Al terminar la tarde, y después de que diferentes colectivos, agrupaciones y vecinos tomaran la palabra, se votó la primera acción concreta a corto plazo para defender los juicios: ir masivamente a la última audiencia del año en el juicio por delitos de lesa humanidad en la ESMA. La convocatoria es a las 9:30hs del miércoles 9 de diciembre, en los tribunales federales de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires. Será la última audiencia de alegatos de la fiscalía en el proceso oral y público ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 5. El juicio empezó en marzo de 2013 e investiga 789 hechos en el centro clandestino de detención que funcionó en la ex ESMA. Entre los 56 acusados se encuentran Alfredo Astiz y Jorge “El Tigre” Acosta.

[quote_recuadro]*CRONICAS DE DEFENDAMOS LOS JUICIOS

Por Flavio Rapisardi

Como parte de la cursada de la Maestría de Comunicación y derechos humanos, l*s maestrand*s participan en distintas iniciativas. Un taller con encargados de Wikipedia en Argentina para producir información sobre derechos humanos, o, como en este caso, una clase abierta en una asamblea. Para nuestra Maestría, el nivel académico sólo es posible cuando se sube a los territorios. De aquí vienen estas letras.

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