Por Roberto Álvarez Mur

Propietario de la cadena de restoranes Dashi, Sushi Bar-Resto, presidente y CEO de Azist Professional Support Services y manager general de la cadena Persicco. El historial de Diego Fernández, designado por el Gobierno de la Ciudad para la urbanización de la Villa 31, habla de una vasta experiencia en el campo empresarial, pero nada en lo que hace al tratamiento de urbanización y problemas habitacionales. El antes jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de CABA deberá encargarse de la problemática de vivienda que afecta a unos 40 mil habitantes de la villa.

La militante y referente de la Villa 31 Agustina Rossi Leshayas dijo a Contexto: “En la Ciudad de Buenos Aires la vivienda se considera un negocio y no un derecho. La designación de un empresario como Fernández en esta área va en total consonancia con los objetivos que tiene un gobierno macrista, que es privilegiar los negocios privados y la privatización de los derechos por sobre la igualdad”.

Asimismo, la organización La Poderosa explicó que “en la Ciudad de Buenos Aires no sólo no se urbanizaron los barrios que históricamente están esperando desde hace cincuenta o sesenta años, como el caso de Zabaleta, nacido como un núcleo habitacional transitorio, sino también se incumplen las leyes de urbanización vigentes para la Villa 31 o la Rodrigo Bueno. Esta semana se tuvieron que relocalizar a 1.334 familias del camino de Sirga (vera del Riachuelo), luego de un año y medio de esperar que se cumpla lo acordado con diversos organismos”.

Según Leshayas, la Ley 3.343 de urbanización de la 31 y 31 bis fue votada en 2009 y aún no se cumple. La normativa dispone la creación de una mesa de trabajo articulada entre varias autoridades del Gobierno porteño, vecinos y vecinas que son los encargados de delinear el proyecto y la urbanización. Ese proyecto, confeccionado en 2011, fue vetado por la Legislatura porteña sistemáticamente.

“Durante este año el presupuesto para el programa ‘Mejoramiento de villas’ representó el 0,05% del presupuesto total de la Ciudad, y si comparamos el presupuesto asignado para el año que viene con la inflación estamos hablando de un recorte presupuestario de más del 25%”, aseveró Leshayas. Y agregó: “Hace más de cinco años que la Legislatura sancionó la Ley 3.343. Las villas de la ciudad son una fuente de negocios inmobiliarios y enriquecimiento para el macrismo. La designación de un empresario como Fernández tiene que ver con seguir profundizando esos negociados. Nos parece urgente que se ejecute el presupuesto destinado a urbanización y que se haga de conjunto con los vecinos y vecinas del barrio, que son los que padecen el abandono estatal cotidianamente y saben cuales son las prioridades más urgentes a resolver”.

El derecho a la ciudad

El abogado Julián Axat dirige el programa de acercamiento jurídico Atajo en la Villa 31 y se encuentra en permanente contacto con las necesidades de la comunidad vecinal. “La clave aquí es el derecho a la ciudad. Es decir, el derecho a la integración urbana de este gran barrio que es la Villa 31 en la actualidad. Si esto no se da, este lugar se convierte en una suerte de gueto, de ciudad hacia adentro”, dijo a Contexto.

Para el abogado, “la gran necesidad que plantean los urbanistas es que la villa tenga una integración a la Ciudad de Buenos Aires, donde los vecinos puedan entrar y salir sin sentirse parte de un mundo distinto. Los ciudadanos de la villa son, al fin y al cabo, ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires”.

La designación de Fernández se produjo a pocas semanas de la inauguración de la colocación de una controversial malla de acero que recubre el espacio aéreo de una porción de la villa, acaso como una forma de aislamiento de la autopista Illia. Si bien, el objetivo de la malla se planteó como protección de los objetos que son arrojados desde la autovía, no se realizó una intervención similar en otras autopistas. Virginia González Gass, legisladora del Partido Socialista y miembro de la Comisión de Políticas de Promoción e Integración Social, había declarado al comenzar las obras: “En vez de trabajar por la urbanización, el PRO se dedica, siempre, a separar a los pobres de los ricos. El macrismo hace eso: esconder lo feo y exponer lo bello”.