Por Lucas D’Urso (desde La Habana, Cuba)

Cuba tenía deportistas pero no deportes. Hoy se puede hablar del modelo deportivo cubano”, afirmó Becali Garrido, presidente del INDER, en la inauguración de la VI Convención Internacional de Actividad Física y Deportes (AFIDE).

Los principios sobre los que se cimienta el INDER son la masividad y la identidad. Es decir, no sólo el derecho de las mayorías a la práctica, sino también la promoción de la salud, el aprovechamiento del tiempo libre y elevar la calidad de vida en el tejido de relaciones sociales del pueblo cubano.

Durante Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sydney 2000 y Atenas 2004, la isla estuvo entre los tres primeros países en la relación medallas de oro por habitante. Estados Unidos en el número 21, China en el 30 y Rusia en el 20. Lo que marca la potencialidad y la fortaleza del sistema cubano.

Los logros se enmarcan dentro de estas políticas de Estado. Antes de la Revolución había apenas un profesor de educación física cada 10 mil habitantes, hoy hay uno por cada 348.

Sin embargo, las limitaciones del deporte internacional plantean fuertes desafíos. Según enumeró Garrido, el escenario padece un aumento de la comercialización, un crecimiento de la tendencia de la compra-venta y nacionalización de atletas, mayor atención al deporte de alto rendimiento por parte de gobernantes y empresarios, tendencia negativa de la utilización del doping, y arbitrajes parcializados, y el desarrollo tecnológico no siempre al alcance de todos.

El traje con el que Phelps obtuvo sus laureles cuesta 3 millones de dólares. En ese escenario, Cuba marca presencia a fuerza de trabajo. 

Venimos dispuestos a impulsar el deporte a toda costa y a llevarlo tan lejos como sea posible”. Fidel Castro.