Por Roberto Álvarez Mur

El investigador y docente universitario Daniel Badenes partió de una inquietud precisa: ¿cuál es la historia de La Plata? Ese fue el puntapié inicial para hurgar en las innumerables documentaciones que existen sobre la ciudad estudiantil, para luego descubrir los huecos vacíos de esas historias. Es allí donde emerge el ensayo Un pasado para La Plata, presentado esta semana en el local literario El Espacio. “Yo crecí en esta ciudad y por diversas razones me surgió la inquietud de averiguar cosas sobre La Plata. Empecé a descubrir que toda la bibliografía venía de un mismo tiempo y, casi, de un mismo lugar”, dijo a Contexto el autor del libro que pone en discusión las visiones más canónicas y tradicionales que aun hoy persisten en torno al imaginario de la ciudad de las diagonales.

“Estos libros e historizaciones con las que yo discuto son aquellos a los que puede acceder cualquier pibe al que en la escuela le piden un trabajo sobre la ciudad y entonces va a una biblioteca pública, o a una biblioteca popular o la propia de la escuela. Seguramente le den el libro que el diario El Día hizo en el 82, en complicidad con el gobierno bonaerense, en dictadura. O mismo el libro que la propia Universidad hizo en complicidad con el municipio del gobierno de facto. Y son todos esos libros, que son distintos pero que también funcionan como un coro, repitiendo los mismos epítetos sobre la ciudad y los mismos silencios”.

“Yo crecí en esta ciudad y me surgió la inquietud de averiguar cosas sobre La Plata. Empecé a descubrir que toda la bibliografía venía de un mismo tiempo y, casi, de un mismo lugar.”

Badenes desmenuza aquellos fenómenos y elementos que han quedado relegados de las lecturas oficiales de la ciudad, donde persiste un tono crítico permanente y la ciudad parece ser víctima de una inevitable mala suerte.

“La necesidad de poner estas ideas en discusión no es de ahora, es de siempre. Pero nace de esa conciencia de saber que La Plata tuvo muy mala leche, en tanto que todos los momentos que activaron la escritura de su historia fueron momentos infaustos e infelices, que hicieron que tengamos libros escritos en la década infame, con el influjo de la Revolución fusiladora, y sobre todo en la dictadura”, aseveró Badenes.

“Son historias donde la ciudad no se pensó de cara al río como realmente fue, o donde el peronismo casi no existió, más allá de que se la llamó ciudad Eva Perón o más allá de que aquí haya nacido el astillero más grande de América Latina. Hay muchos silencios en la historia de la ciudad, y esos silencios, hoy, 2015, siguen estando en esto que está escrito”, agregó.

“todos los momentos que activaron la escritura de su historia fueron momentos infaustos e infelices, que hicieron que tengamos libros escritos en la década infame, con el influjo de la Revolución fusiladora, y sobre todo en la Dictadura.”

Para su narrativa, Badenes reconstruyó el legado de diversos elementos latentes en barrios, figuras políticas, escritores y poetas que constituyeron una suerte de “lado B” de la ciudad. A ello se suma el eco permanente del peronismo, en eterno conflicto con los sectores más conservadores y aristocráticos.

tapa– ¿Cuáles fueron los imaginarios más anquilosados en torno a La Plata que persisten a lo largo de la historia, y cómo surgen?

– En mi recorrido me encontré con una historia escrita por un sector particular de la población, que se autolegitima, que busca los sellos que ellos mismos manejan, sobre todo corporaciones profesionales. Sectores que repiten como loros la idea de la ciudad perfecta, del trazado perfecto, que tiene sentido para el casco urbano de la ciudad, pero no para otras vastas experiencias urbanas. El mismo escudo con el cuadrado del casco es una operación del Centenario. Otro ejemplo es el peso de la ciudad universitaria: es tan fuerte que borra todas las demás realidades, como la ciudad obrera o la ciudad frutihortícola. Y, además, se presenta la idea de La Plata como la ciudad de la conciliación nacional, que es un invento, que echó un manto de olvido sobre los desaparecidos.

– ¿De qué manera se puede observar otra La Plata, o donde la encontraste vos?

– En los márgenes de todos esos epítetos encontré los silencios que hacen a las nuevas historias. La ciudad obrera, la experiencia de la ciudad durante el peronismo, la ciudad de los jóvenes. Autores que habitaron esta ciudad como Javier Villafañe, Álvaro Yunque o Rodolfo Walsh, que quedan aplastados por esta escuela platense de poetas eximios que se citan unos a otros.

“Una ciudad sin historia es una tarea pendiente y en disputa”, define el abogado Esteban Rodríguez Alzueta en la contratapa de Un pasado para La Plata. Asimismo, este libro representa una prometedora pieza para sumar a ese complejo rompecabezas que es la identidad.