Por José Manuel Welschinger Lascano

“Lo único que provocó esa medida fue un gran altercado”, aseguró Arnaldo Bocco, ex director del Banco Central. “Claramente –prosiguió–, esto fue parte de la política que actualmente sigue la oposición, aliada a un grupo de medios y una porción de la Justicia, y junto a una cantidad importante de actores del sector financiero; impulasada no sólo con el objetivo de llevarse puesto al directorio del Banco Central, sino también para crear una situación de caos en estos momentos previos a las elecciones”.

Así se refirió el ex director del BCRA al allanamiento ordenado por el juez federal Claudio Bonadio, realizado a los efectos de secuestrar información relacionada con la denuncia de supuestas irregularidades en la venta de dólares a futuro. Pese a que la entidad ya había remitido la documentación solicitada, los diputados Federico Pinedo (PRO) y Mario Negri (UCR) impulsaron ante Bonadio una denuncia basada en el presunto delito de defraudación de la administración pública, cuestionando el accionar de la autoridad monetaria. “A su vez –agregó Bocco–, está la intención de presionar para que la primera devaluación fuerte la haga el gobierno que se está yendo”.

Para el economista, “no había absolutamente ninguna necesidad de proceder con semejante despliegue, en un día laborable, cuando el banco central está en plena operación junto al resto de los organismos financieros”. Esa opinión también fue expresada por la presidenta Cristina Fernández, quien denominó los hechos como una “corrida cambiaria judicial”, en relación a las pérdidas registradas por el Central a causa de la suspensión de sus actividades durante las requisas de la Policía Metropolitana.

“no había absolutamente ninguna necesidad de proceder con semejante despliegue en el Banco Central.”

Sin embargo, para Arnaldo Bocco, el allanamiento fue una pieza más dentro de una operación política que busca demostrar, antes del domingo 22, la aguda penetración que tienen los sectores financieros corporativos dentro del Poder Judicial: “Hay una cantidad de hechos, sucedidos durante las últimas tres semanas, con declaraciones públicas de los economistas de Macri: anuncios de un aumento del 500% en los servicios, propuestas de endeudamiento, acuerdo con los buitres, avances con el fondo monetario, mayor endeudamiento con la banca privada internacional; preanunciando una futura situación alarmante en el día previo al cambio de mando”.

“Es muy lamentable lo que sucedió ayer en el Banco Central”, continuó Arnaldo Bocco, en relación con la denuncia sobre el mercado de futuros, “sobre todo, porque la institución hizo lo mismo frente a cada una de las elecciones pasadas, desde 2005 hasta esta parte: se hizo frente a la crisis del campo, para que no se desmadrara el tipo de cambio; y lo de este juez es una denuncia de corte político, completamente funcional a los intereses de ciertos sectores muy vinculados a la propuesta de Cambiemos”.

Allanamiento innecesario

Como explicó el ex director del BCRA, lo que en realidad hicieron los diputados Negri y Pinedo fue impulsar un mecanismo que dispara la posibilidad de un juicio político contra el Banco Central. “El allanamiento fue innecesario –prosiguió–, el Banco ya le había remitido toda la información al juez en dos oportunidades, y si la hubiera vuelto a requerir seguramente la hubiera recibido sin ninguna dificultad en el plazo inmediato”.

Al crear espectacularidad, comentó Bocco, lo que se crea es cierto apetito por el dólar, junto a la idea de que estamos ante una situación de suma fragilidad y de que el Banco Central carece de reservas. “Una cantidad de hechos generados para llevarle votos a Macri”, sostuvo.

“El allanamiento fue innecesario, el Banco ya le había remitido toda la información al juez en dos oportunidades.

Además, el ex titular del Banco Central consideró que el ciudadano promedio no está pudiendo comprender qué es lo que sucedió porque “se trata de un mensaje político”. Son relativamente pocas las personas que, dentro de la sociedad, conocen y entienden cómo operan las mesas de cambio, o los mercados de futuros; pero el mensaje político del allanamiento, según explicó Bocco, consiste en generar dudas en el conjunto de la sociedad, mostrando que es posible entrar al BCRA y realizar un procedimiento que hace sospechar posibles irregularidades o cuestiones ilegales. “Entonces –explicó–, los más avispados salen a comprar dólares, y los más ideologizados salen obviamente a enfrentar al gobierno; porque está la incertidumbre de que puede haber un gato encerrado”.

“Entonces, los más avispados salen a comprar dólares, y los más ideologizados salen obviamente a enfrentar al gobierno.”

Consultado por el objetivo político de esta maniobra, el economista afirmó: “Lo que la oposición quiere es devaluar, crear condiciones de endeudamiento, posibilitar que el FMI venga y en sesenta días haga un diagnóstico sobre la economía argentina, y preparar todo el andamiaje necesario para hacer una salida a colocar 30 mil millones de dólares en deuda en medio año; y que puedan ellos salir a tomar el control del Banco Central”.

Ante la imposibilidad de legitimar un futuro ajuste, el ataque al Banco Central buscó pegar en un momento complejo, para debilitar las reservas del Estado y propiciar una crisis en la confianza que los argentinos actualmente sostienen respecto de la economía.

Sin embargo, Bocco consideró que la institución monetaria que actualmente preside Alejandro Vanoli continuará trabajando para evitar que se desestabilice al pueblo argentino antes de las elecciones: “Esta gestión, que fue la continuidad del desendeudamiento, que mantuvo los niveles de pesos y levantó las tasas de intereses, siempre hizo todo lo que fuera necesario para sostener una transición política normal y tranquila”.

Para finalizar, el economista agregó: “En cada elección se da un enfrentamiento entre el mercado y la política, especialmente en lo respectivo al tipo de cambio. Eso es viejo y conocido”. Y reflexionó: “Estamos viendo mucha especulación, mucho ataque, y que la Justicia actúe bajo los intereses del sector corporativo, en los días previos a una elección nacional, es algo realmente alarmante”.