Por Maximiliano Ceci

“A partir de un deseo que se hizo colectivo, estamos frente a un acto de reparación histórica. Es una marca indeleble, una profesora que militó desde su lugar, haciendo reflexionar, enseñando un pensamiento crítico y otorgando libertad, posibilitando pensar que otro mundo era posible”, dijo Susana Ramírez, directora del Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, al dar inicio al acto en el que se inauguró el Salón de Usos Múltiples con el nombre de Irma Ángela Zucchi, profesora de Historia y directora del colegio detenida-desaparecida la noche del 17 de noviembre de 1976.

Durante el acto, que se llevó a cabo en el tercer piso del establecimiento bautizado como La Noche de los Lápices, Verónica Cruz, directora general de Derechos Humanos de la UNLP, entregó a familiares de Zucchi la reparación del Legajo de la “profesora de zapatos rojos”, dejando constancia de su condición de detenida-desaparecida.

La reparación significa “la inscripción de la condición de detenido-desaparecido o asesinado en los legajos de los docentes, no docentes, graduados y estudiantes de esta Universidad”, señaló Raúl Perdomo, presidente en la UNLP, para dejar constancia de los reales motivos que determinaron la interrupción del desempeño laboral o estudiantil de todos aquellos que fueron víctimas de la última dictadura cívico-militar.

A 39 años de la desaparición de Zucchi, la iniciativa se llevó a cabo conjuntamente entre el equipo de Gestión del Bachillerato, el Centro de Estudiantes y el Centro de Ex Alumnos del colegio. “Es una decisión política nombrar el salón con el nombre de Irma, una columna vertebral en relación con la memoria de hacia dónde vamos”, dijo Ana Perichinsky, presidenta electa del CESBA.

“La memoria es una herramienta política de transformación, que no se reduce a piezas en el museo o hechos aislados, sino que es una construcción para no empezar de cero todas las veces”. Ana Perichinsky, presidenta del CESBA.

“La memoria es una herramienta política de transformación, que no se reduce a piezas en el museo o hechos aislados, sino que la entendemos como una construcción para que no nos puedan hacer empezar de cero todas las veces”, agregó Perichinsky.

“Tenemos que entender que los compañeros desaparecidos no son pasado, sino presente. Nosotros volanteamos la nota que Osvaldo Bayer escribió en memoria de Irma allá en 2003, que hablaba de una desolación del Estado y una gran necesidad de que se haga justicia. En estos doce años la situación ha cambiado, por eso no debemos dar ni un paso hacia atrás. Si no hay patria, hay colonia”, concluyó.

Irma Ángela Zucchi nació el 4 de febrero de 1919 en el partido de San Nicolás, ciudad en la que comenzó su carrera como profesora de Historia y Geografía, y su militancia sindical. A mediados de los sesenta emigró a la ciudad de La Plata, donde se desempeñó como profesora de Historia en las escuelas Normal Nº 1, Normal Nº 2 y en el Bachillerato de Bellas Artes, dependiente de la UNLP. Allí llegó a ocupar el cargo de directora en el año 1974. Dos años más tarde, el 17 de noviembre, Zucchi fue detenida y supuestamente llevada a la Brigada de Infantería de Marina Nº 3 (B.I.M. 3).


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