Por Florencia Abelleira (desde Chapadmalal)

“La democracia no se regala, la democracia se construye”, dijo Adolfo Pérez Esquivel, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria en la apertura del II Encuentro de familiares víctimas de la violencia institucional. “Sólo podemos ejercerla si nos consideramos protagonistas. Nosotros tenemos que luchar para cambiar las cosas, por eso es importante que se organicen”.

El Premio Nobel de la Paz les hablaba a unas 250 familias en una gran carpa montada dentro del mítico complejo turístico Chapadmalal, fundado por Perón para que los trabajadores pudieran conocer el mar y disfrutar de un hotel. Allí se realizó este fin de semana dicho encuentro, organizado por la CPM para debatir, principalmente, estrategias de intervención en torno a la violencia policial, carcelaria y judicial; pero también para fomentar la articulación y el trabajo en red de los familiares.

Dentro de la carpa que hacía de auditorio, donde se celebraron los eventos más importantes, había mujeres y hombres con remeras estampadas con las caras de sus hijos, muchos víctimas de gatillo fácil, que aplaudían con entusiasmo y con lágrimas en los ojos, Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, y Roberto Cipriano, integrante de la CPM.

“A pesar de que lo que nos encuentra es el dolor y la tristeza, no deja de ser un motivo de alegría que estemos acá para organizarnos y que la sociedad escuche lo que pasa en las cárceles”, expresó Cipriano, y continuó: “Sabemos que la cárcel está lejos de ser un lugar de resocialización. Hoy ahí están vejados los derechos de los detenidos, cuando salen no consiguen trabajo y caen en la reincidencia. Nosotros decimos que la tortura es una práctica sistemática, es decir, se tortura en todos los lugares de detención y se padece todo el tiempo sin que se detenga nunca”.

Sobre el final, cuando Cortiñas se paró para hablar, fue recibida con un emotivo “Madres de la plaza, el pueblo las abraza” y un largo aplauso. “Hemos transitado las calles del dolor y todos los dolores son iguales. Si te matan, si te desaparecen un hijo, no tiene remedio, salvo luchar por otros hijos”, expresó.

“A pesar de que nos une el dolor y la tristeza, no deja de ser un motivo de alegría que estemos acá para organizarnos y que la sociedad escuche lo que pasa en las cárceles.”

En un continuo paralelismo entre la violencia institucional y la ejercida por la última dictadura militar, Cortiñas resaltó que todas las víctimas fueron y son jóvenes que no merecían no estar. “No perdonamos, no olvidamos y no reconciliamos. Hay un camino, que es la justicia, porque todos los torturadores tienen que estar en una cárcel”, concluyó.

No abandonar la lucha

CPM2Luego de un primer día de talleres, los familiares de víctimas de violencia institucional cerraron la jornada en un conversatorio con Cortiñas y Pérez Esquivel. A la charla se sumaron los chicos y chicas que estaban participando de “Jóvenes y Memoria”, el encuentro que lleva adelante todos los años la CPM, donde 15 mil jóvenes de toda la provincia se reúnen para presentar videos y obras de teatro con contenido social que sirven como puntapié para pasar un fin de semana de debate, empoderamiento juvenil y disfrute de la arena y del mar.

“Ustedes son la esperanza y tienen que involucrarse en la política”, les dijo Pérez Esquivel. “Esto es hacer política, es luchar por el bien común de la sociedad”, afirmó. Por su parte, Cortiñas les pidió que no permitan nunca más el terrorismo de Estado: “Cuando quieran cercenar nuestros derechos y reprimir a los trabajadores, tenemos que salir a la calle”.

“Cuando quieran cercenar nuestros derechos y reprimir a los trabajadores, tenemos que salir a la calle.”

La noche terminó con una seguidilla de cálidos agradecimientos hacia la lucha de Cortiñas y Pérez Esquivel y una promesa de parte de las nuevas generaciones de tomar las banderas de los derechos humanos y no bajarlas nunca.