“Habrá un dólar único”, anticipó ayer Alfonso Prat Gay, uno de los referentes económicos de Cambiemos, como una primera medida que tomaría Mauricio Macri en caso de que llegue a la presidencia. Tiempo antes, el propio Macri ya había dicho que levantaría también el cepo cambiario. Estas son algunas de las iniciativas que dejó entrever Cambiemos en estos meses de campaña. El economista Agustín D’Attelis analizó qué consecuencias traería aplicar estas medidas. “Plantean una apertura irrestricta de los mercados, porque entienden que la apertura comercial es disciplinadora de los precios internos al generar competencia, algo que destruye la industria nacional”, adelantó.

– ¿Qué pasaría si se vuelve a un dólar único como anunció Prat Gay que haría si ganan las elecciones?

– Esa medida implica dos cosas, una en el corto plazo y una más estructural. Por un lado, implica una devaluación (cae el valor del peso nacional) abrupta del tipo de cambio, que implica retroceso en términos distributivos, debilitamiento del mercado interno, contracción del consumo, de la inversión, presión inflacionaria. Supuestamente, el beneficio sería un aumento en las exportaciones, que no va a ocurrir porque hoy las exportaciones caen por otro motivo, por la caída de la demanda externa, por restricciones de los socios comerciales y por caída de los precios de los commodities.

Es decir, primero se busca una devaluación en el tipo de cambio que pretende venderse como solución al tema del estrangulamiento externo.

La Argentina queda supeditada a una lógica de oferta y demanda que se rige por cuestiones especulativas de corto plazo, y no tiene nada que ver la estabilidad cambiaria que se necesita para fortalecer el mercado interno.

Segundo, querer volver a un dólar único es de un desconocimiento absoluto, porque en un mercado chico como es el argentino, en cuanto a su volumen, liberarlo a las fuerzas del mercado es una locura. La Argentina queda supeditada a una lógica de oferta y demanda que se rige por cuestiones especulativas de corto plazo, y no tiene nada que ver la estabilidad cambiaria que se necesita para fortalecer el mercado interno.

– ¿Y qué ocurriría si se levanta el cepo cambiario, otra de las medidas que Cambiemos dijo que iba a implementar en caso de ganar las elecciones del 22 de noviembre?

– Si se levanta directamente así sin más, puede desencadenarse una devaluación incontrolable, porque la única forma que hay para eliminarlo y que no ocurra eso tendría que tener como contracara un ingreso muy fuerte de dólares. Y si se puede tener es porque van a pagarle a los fondos buitre lo que corresponde –que son como 20 mil millones de dólares–, cerrar una línea de asistencia financiera con el Fondo Monetario Internacional, aceptar las condicionalidades del FMI y después empezar a emitir deuda en los mercados: el esquema del endeudamiento que ya conocemos en Argentina y no hace falta explicar cómo termina.

– ¿Qué impacto tendría si se eliminan la retenciones como anunció Mauricio Macri que haría?

– Esconde una intención que es la de reducir el Estado a la mínima expresión. Plantean reducir retenciones, con todo lo que implica en términos de financiamiento del Estado a través de impuestos, y no explican cómo lo compensarían.

Además, está mal interpretado, porque es cambiar la solución de corte transversal frente a un problema que es mucho más complejo, que son los problemas de rentabilidad que tiene el sector agropecuario. Si vos planteás una solución de corte transversal, como es la eliminación de las retenciones, lo único que vas a hacer es destruir al pequeño productor, porque ese beneficio adicional que vos le das al sector termina siendo apropiado por el gran productor, el que concentra, acopia y exporta.

Es una solución que apunta a los 2 mil o 3 mil empresarios que tienen grandes extensiones de campo, que son el sector que ellos representan.

Es una solución que apunta a los 2 mil o 3 mil empresarios que tienen grandes extensiones de campo, que son el sector que ellos representan.

– También desde Cambiemos dicen que combatirán la inflación. ¿Hay posibilidades de lograrlo sin pagar costos altos a nivel social?

– La estabilidad cambiaria es un requisito para contenerla. Hay que apuntar a bajarla más y la realidad es que hay que apuntar con propuestas más heterodoxas e innovadoras. Apuntar a controlarla o reducirla congelando el gasto, reduciendo, aplicando un ajuste, que tiene como consecuencia la caída del empleo, una destrucción de la industria, no es una medida viable.

Algunos recursos más originales pueden ser, por ejemplo: el estudio de la formación de precios a lo largo de la cadena de valor, el control de la rentabilidad hiperconcentrada, o programas como el de Precios Cuidados.

– En cuanto a las relaciones exteriores, ¿qué lazos dice Cambiemos que entablará con el resto de los países?

– Plantean una apertura irrestricta de los mercados, porque entienden que la apertura comercial es disciplinadora de los precios internos al generar competencia, algo que destruye la industria nacional.

Además, en términos comerciales, Macri es el ALCA. Ven con buenos ojos la integración regional que hoy está llevando adelante, por ejemplo, la Alianza del Pacífico (bloque comercial conformado por Chile, Colombia, México y Perú).

La próxima elección es muy importante porque puede marcar un giro a nivel regional. El mundo desarrollado habla de la importancia que tiene la elección en Argentina. Ellos ven en Macri la posibilidad de volver al esquema de lo que fue el Consenso de Washington, ven la posibilidad de tirar abajo el esquema de integración regional construido en la última década, lo que surgió del “No al ALCA” en adelante.