Por Roberto Álvarez Mur 

Más de treinta editoriales independientes de todo el país emitieron un comunicado que convoca a acompañar la fórmula Scioli-Zannini como la mejor manera de profundizar los aportes a la cultura y los pequeños empresarios que generó la gestión de los últimos doce años.

“Hay que apoyar un Estado que fomente y respalde el mercado interno. Si el día de mañana Macri abre el circuito de importaciones de manera irrestricta y nosotros tenemos que competir con firmas como Anagrama, en supuestas igualdades de condiciones reguladas por el mercado, no duramos un año”, explicó Verónica Luna, del sello platense Malisia.

Entre otras, las editoriales Mil Botellas, Mansalva, Eloísa Cartonera firmaron el comunicado titulado “A la industria editorial no le da lo mismo”

“Si gana Macri y abre el circuito de importaciones de manera irrestricta, y nosotros tenemos que competir con firmas como Anagrama, en supuestas igualdades de condiciones, no duramos un año.”

”Las editoriales universitarias es el sector donde más se ha crecido, principalmente por planes de fortalecimiento desde el Ministerio de Desarrollo de la Nación. Se han hecho inversiones como nunca para visibilizar este área, y por eso nos parece importante respaldar un paradigma de política pública”, explicó Facundo Ábalo, director de la Editorial de la Universidad Nacional de La Plata, área que adhirió a la solicitada emitida.

En tanto, Luna añadió: “Lo que generó las políticas de restricción a importaciones fue que otras editoriales con otra trayectoria y otra financiación pudieran crecer muy rápidamente, porque los autores empezaron a firmar con editoras argentinas, y hoy la agenda de lectura está en buena medida marcado por las editoriales independientes que lograron salir adelante. Creo que eso es algo que debe ser defendido”.

El comunicado expresa: “Nosotros, editores, libreros, distribuidores, escritores, traductores, correctores, imprenteros, gráficos, diagramadores, encuadernadores y demás trabajadores de la industria del libro formamos parte de un sector productivo de nuestro país que, tras sufrir durante casi veinticinco años distintas políticas económicas devastadoras que lo colocaron el borde del colapso, se ha recompuesto en los últimos diez en el marco de políticas económicas y de producción que se gestaron desde el Estado nacional”.

“hoy la agenda de lectura está, en buena medida, marcado por las editoriales independientes que lograron salir adelante. eso es algo que debe ser defendido.”

La representante de Malisia aseveró: “Este avance que hemos experimentado las pequeñas editoriales no es sólo producto del arduo trabajo, sino también de la activación de condiciones económicas que lograron desarrollar ese proceso en nuestro país.

“A mí, como parte de un equipo editorial, no me interesa que el Estado se desentienda de su compromiso con los sectores industriales más desprotegidos de la economía haciendo negociados con las empresas grandes que pagan menos impuestos de los que deberían pagar”, agregó.

“No queremos que gane Macri, por ende tiene que ganar Scioli, es muy claro. Es la opción por donde hay que ir, y seguir profundizando las transformaciones en la cultura. Los dos modelos en pugna están muy claros”, completó.

Por su parte, Ábalo sintetizó: “Por primera vez, la coyuntura social nos posiciona en una agenda pública donde se han construido lectores que muchas veces quedaban en manos del mercado. Por primera vez, por ejemplo, la editorial de la UNLP produce crónica, ficción, novelas. Todo ello antes era un territorio de las producciones del ámbito privado”.