Por Juan Ciucci* 

Han pasado las tres de la mañana en la capital provincial, y la gobernadora electa, Alicia Kirchner, se acerca al histórico comando del Frente para la Victoria de Río Gallegos a festejar con su pueblo el triunfo. Con ella está el diputado nacional que ha sido elegido esta noche: Máximo Kirchner. Luego de los discursos que, ante una gran concurrencia han pronunciado en la vereda del local, Agencia Paco Urondo tuvo la oportunidad de dialogar brevemente con él.

– ¿Cuáles son sus impresiones al conocer los primeros números de la elección?

– Mi impresión santacruceña es muy buena. El objetivo no era la diputación, era la gobernación de Alicia (Kirchner), y pusimos proa hacia eso hace dos meses. Y hoy calculo que, a medida que se acerque el escrutinio definitivo, la diferencia estará alrededor de los 3,5 a 5 puntos. Habrá que ver mesa por mesa, pero es esa la diferencia.

– En su discurso, recién en la puerta del local, marcaba la importancia de que Alicia sea la gobernadora…

– Para Santa Cruz es importantísimo. Ella es una persona de trabajo, con convicciones, con la sensibilidad necesaria. La provincia necesita recuperar su sistema de salud pública, pero también necesita recuperar el contacto entre los dirigentes y su sociedad, y eso es lo que nosotros buscamos durante la campaña. Creo que costó mucho. Los embates mediáticos son duros, pero también el pueblo ejercita ese músculo de la memoria. Así que se ganó bien.

– ¿Cómo imagina su rol en el Congreso? Parte de esto tiene que ver con ir para allá, cierta exhibición pública que acompaña al cargo…

– No sé si la exhibición pública. Muchos la buscan eso. Como dije la otra vez, uno no tiene ni perfil bajo ni perfil alto, tiene su perfil. Después cada uno se maneja como le parece. No lo he imaginado todavía, pero en cuanto a cómo es uno, no va a cambiar absolutamente nada. Sé que es tentador y hay maneras fáciles de hacerse conocer y juntar votos a través de la televisión, pero no es a lo que uno va.

– ¿Y el trabajo legislativo en sí, para la provincia?

– Para la provincia, obviamente, la representación y como bloque del Frente para la Victoria. Nosotros tenemos las cosas clarísimas, tenemos claro el país que queremos y a eso vamos, a integrar un bloque. Uno no va como una estrella ni mucho menos, uno va a integrar un bloque y a escuchar y a aprender también. Creo que es lo que marca la diferencia en momentos como estos, cuando uno escucha y aprende. En momentos difíciles, sin darse cuenta pone y aplica muchas de esas cosas que absorbió naturalmente.

– ¿Cuáles son sus impresiones a nivel nacional, con los primero números que se conocen?

– Hay que trabajar mucho, no sé bien cuál es el número final, pero hay que trabajar mucho. La verdad que nosotros tenemos muy claro quién es Mauricio Macri, y eso nos define. Así, todo lo que más nos define a nosotros son las políticas públicas que aplicó este proyecto desde el 25 de mayo de 2003 en adelante. A las que Mauricio Macri les terminó dando cierto reconocimiento por una cuestión eventual y electoral. Creo que por ahí algún distraído puede haber creído en eso, pero nada bueno anida en Macri, ni para Santa Cruz ni para la Argentina. De hecho, si el día que dijo que había que pagarle todo a los fondos buitres se levantaba en Olivos, los argentinos estaríamos metidos en un gran problema.

– ¿Cómo imagina el futuro para La Cámpora a partir de diciembre?

– Es algo que vamos a discutir, a debatir del 25 en adelante, o cuando tengamos la oportunidad de encontrarnos todos. Pero similar a lo que fue hasta acá, dentro del Frente para la Victoria, junto a las demás organizaciones que militan, y somos lo mismo, más allá de algunas caracterizaciones. Y ampliar la base y seguir extendiéndonos, que es lo que venimos haciendo. Nosotros tenemos una concepción política y colectiva. Muchas veces en el embate de los medios de comunicación, sumado al desprecio de cierta política tradicional sobre nosotros, han generado un caldo de cultivo difícil de superar. Pero bueno, nos vamos sobreponiendo. Se ganó en Mercedes (Ignacio Ustarroz), en Lanús lamentablemente la diferencia que tenemos es de mil votos abajo, lo que es una picardía, con la campaña sucia terrible en contra de Julián Álvarez, y a favor de (Néstor) Grindetti. Que un personaje así gobierne Lanús nos llama la atención, pero la sociedad se expresa, vota, como le da el 54% a Cristina y como le da el 34% a Macri.

– ¿Y cómo imagina el futuro de Cristina?

– Como dijo ella, militando. Obviamente se tomará su descanso, pero es una militante todo terreno, una apasionada por la Argentina, por la política, por la historia, por la cultura, por la ciencia. Lo que uno puede ver que fue su gobierno, son las pasiones de ella. Y creo que siempre se trasluce eso. Por eso uno sabe también cuáles son las pasiones de Macri (risas). Entonces, esas diferencias van a estar claras.

– Recién mencionaba en el escenario la cercanía de la elección con el aniversario de lo de Néstor. ¿Cómo es hacerse cargo de ese legado, en algún punto?

– No, yo creo que hacerse cargo del legado lo compartimos entre muchos compañeros; sería un peso muy grande para una sola persona eso. Imaginate. Lo compartimos con cientos de miles de compañeros, adherentes, simpatizantes y vecinos comunes que lo recuerdan. Y uno lo fue encontrando. A mí me pasó en la campaña entrar en las casas y ver que estaba la foto de él. Por eso yo siempre digo: bien valen las mil tapas de Clarín. En ese sentido, lo que tiene que tener bien en claro la sociedad es que a nosotros no nos van a correr los medios de comunicación. Eso a esta altura está claro.

Creo que el gran problema que se puede avecinar en la Argentina en el caso del triunfo de Macri es que le debe todo a los dueños de los medios y del poder económico. Va a gobernar para los que le pusieron el banquito, porque si no le van a sacar el banquito. Esto es así. Nosotros gobernamos para la gente porque es la que nos pone el banquito. Igual, para mí sacar 34% con todos los medios de comunicación a favor es bastante mediocre. Es llamativo, ¿no? Y sí que hay un problema de la comunicación argentina que se vuelve a dar, que nosotros lo hemos intentado modificar a través de la Ley de Medios, y no hemos podido. Es llamativo que de los tres jefes de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dos sean candidatos a presidente, y a uno ya lo hayan elegido. Es llamativo para todos nosotros. Porque realmente lo que se ve es el peso formal y real que tienen los medios de comunicación en Argentina. Y mucho más cuando están en alianza con los sectores económicos, como siempre.

* Desde Río Gallegos para la Agencia Paco Urondo.