Por Florencia Abelleira

Este año, como nunca antes, el Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) resonó en cada grupo social, en cada medio de comunicación, tanto en hombres como en mujeres de todas las edades. La masiva movilización “#NiUnaMenos” del pasado 3 de junio fue la bisagra que vino a poner un punto final en el silenciamiento de todo tipo de violencia y, naturalmente, hizo eco en este encuentro celebrado en Mar del Plata el fin de semana del 10, 11 y 12 de octubre. Tanto es así, que el histórico ENM que año a año fue invisibilizado o estigmatizado por los medios masivos que lo tildaban de “violento” –porque mostraban a un grupo de mujeres en tetas, con el cuerpo escrito, gritando en contra de la Iglesia– triplicó la cantidad de mujeres que decidieron reunirse a hablar de sus problemáticas, de machismo y de cómo despatriarcalizar la sociedad.

65 mil mujeres de cada rincón del país y de Latinoamérica se dividieron en 65 talleres distintos para reflexionar sobre las temáticas más concurridas, como la violencia de género, la trata de personas para la explotación sexual, o el aborto; pero también sobre otros ejes que las atraviesan, como la pérdida de un hijo, la desocupación, la política, los derechos humanos o la relación con su cuerpo. “De los 65 talleres, algunos se subdividieron hasta en 20, por lo tanto, se realizaron simultáneamente 250. No alcanzaron las aulas de las escuelas, y las mujeres, con tal de expresar sus opiniones y debatir, abrieron talleres en las plazas y en la playa”, contó Laura Hochberg, una de las integrantes de la comisión organizadora del ENM.

La marcha por las calles marplatenses que coronó el cierre de dos días de talleres fue diversa, como lo eran las 65 mil. tuvo una consigna gritada al unísono: “Basta de femicidios. Exigimos la Emergencia Nacional en violencia sexual y doméstica”; pero encontró ideologías políticas de todo tipo, y distintas maneras de manifestarse. Fue pacífica y a la vez provocadora, pero sobre todo fue la única marcha de los treinta encuentros que se vienen realizando de manera consecutiva en el país que fue reprimida por la Policía con gases lacrimógenos y balas de goma.

Pero eso sucedió el domingo por la noche. Previamente, las mujeres que coparon Mar del Plata se dieron la oportunidad de dejarse transformar por las experiencias compartidas con sus pares. Valeria Resches, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, explicó que el ENM “es un fenómeno que crece todo el tiempo y vemos que cada vez más las mujeres nos estamos organizando para hablar y para accionar sobre lo que nos pasa y sobre lo que reclamamos”.

el ENM “es un fenómeno que crece todo el tiempo y vemos que cada vez más las mujeres nos estamos organizando para hablar y para accionar sobre lo que nos pasa y sobre lo que reclamamos”. El evento es único en el mundo.

Este evento es único en el mundo. Desde hace teinta años se realiza de manera democrática y autónoma. Mediante aplausos es como se elige la ciudad-sede donde se celebrará el próximo encuentro, y su máxima es el carácter federal, horizontal, autoconvocado y autofinanciado que les permite a las mujeres argentinas tener la libertad de expresar sus ideas sin que nadie ni nada las condicione. Para Laura: “El encuentro es único porque las mujeres –muchas que no tienen voz– tienen la posibilidad de hablar y ser escuchadas. Puede haber una diputada, una ama de casa, pero no hay rango, somos todas iguales”.

30 Encuentro Nacional de Mujeres - Mar del Plata (Foto: @PorAbortoLegal)
30 Encuentro Nacional de Mujeres – Mar del Plata (Foto: @PorAbortoLegal)

Un segundo “#NiUnaMenos”

A pesar de que el “#NiUnaMenos” vino a decir que la sociedad ya no tolera los femicidios, después de ese 3 de junio donde se movilizó sin ninguna bandera política en más de cien ciudades del país, 49 mujeres fueron asesinadas por hombres. “Las mujeres vinieron a discutir porque no hubo respuesta, porque en el propio fin de semana del Encuentro hubo dos femicidios en Mar del Plata. Por eso se decidió que el 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, hagamos un segundo “#NiUnaMenos” para reclamar la emergencia en violencia sexual y doméstica”, aclaró Hochberg.

“se decidió que el 25 de noviembre, día internacional de la no violencia contra la mujer, hagamos un segundo ‘#Niunamenos’ para reclamar la emergencia en violencia sexual y doméstica”, contó Hochberg.

La senadora bonaerense por Nuevo Encuentro, Mónica Macha, participó del ENM y marchó junto a otras referentes del Frente para la Victoria que llevaban el pañuelo verde, símbolo de la campaña por la despenalización del aborto. “Parte de nuestro trabajo político en el encuentro fue dar cuenta de todas las políticas públicas que el Gobierno nacional fue llevando adelante en estos doce años”, dijo.

“Podemos dar cuenta de una serie de leyes que protegen a las mujeres y que son de avanzada en el modo de interpretar el problema y abordar sus soluciones. Pero ese es el piso por el cual podemos empezar a discutir cosas más profundas y más culturales. Es decir, si no tuviésemos todo este escenario, difícilmente podríamos avanzar en la concientización sobre este problema social y en que las mujeres, cuando pasan por la violencia de género, sepan que no tienen que callarse ni sentirse solas”, aclaró.

“Podemos dar cuenta de una serie de leyes que protegen a las mujeres y que son de avanzada en el modo de interpretar el problema y abordar sus soluciones. Pero ese es el piso”, recordó Macha.

Valeria Resche está de acuerdo con que se haga esta segunda convocatoria para el 25 de noviembre. “Es importante que nos movilicemos, no solamente por los femicidios, sino también por todas las violencias hacias las mujeres, entre ellas, el aborto clandestino”, dijo. Macha coincide: “Esta bueno retomarlo, seguir poniendo el tema en la agenda, en el debate público, en las calles”.

A una semana del 30° ENM, la comisión organizadora está reunida en estos momentos, sistematizando las conclusiones que salieron de cada taller para hacerlas públicas. Esos tres días de feminismo, además de algunos titulares engañosos e imágenes distorsionadas, dejaron mujeres conscientes de sus derechos, empoderadas y listas para gritar un nuevo “#NiUnaMenos”.