Por Roberto Álvarez Mur

Rosa Schonfeld acudió temprano al terreno de diagonal 77 y 10, donde ayer comenzó una nueva búsqueda por Miguel Bru. Se mantuvo firme y entusiasta, como si fuera la primera vez que recibe una pista de su hijo. Aun cuando se trata la excavación número 36 desde su desaparición el 17 de agosto de 1993.

“Hasta que los asesinos y cómplices del asesinato de Miguel aparezcan y digan ‘Miguel está en tal lado’, ahí va a ser distinto. Vamos a ir directamente a buscar a Miguel. Pero mientras tanto cada dato que aparezca quiero que se investigue”, dijo Rosa Schonfeld durante la jornada de peritaje del terreno donde se notificó el presunto rastro de los restos de Miguel Bru.

“El indicio apareció a través de una persona allegada a quien se le aproximó una mujer, que no pudo identificar, y le dijo: ustedes que tienen llegada a la investigación de Bru, fíjense en la casa que está en diagonal 77 y 10”.

La casa estaba cerrada y abandonada. Durante tres meses, la esquina de diagonal 77 y calle 10, estuvo siendo observada por miembros de la investigación, en busca de algún movimiento o pista concreta. “Hasta que un día pasa por aquí y ve que en el interior de la casa hay una camioneta Falcon, tal como había descrito el testigo, y que en el predio estaban empezando a realizar obras. Esta casa fue vendida, demolida y estaban empezando la nueva construcción”, explicó Rosa.

DSC_0635En tanto, el fiscal a cargo de la investigación, Fernando Cartasegna, dijo: “Si bien el actual propietario es poseedor reciente del terreno, se está trabajando de manera conjunta para dar con los propietarios contemporáneos a la época en que Bru fue desaparecido”.

CARTASEGNA: “SE ESTÁ TRABAJANDO DE MANERA CONJUNTA PARA DAR CON LOS PROPIETARIOS CONTEMPORÁNEOS A LA ÉPOCA EN QUE BRU FUE DESAPARECIDO”.

Personal de Gendarmería hizo un estudio con un geo radar que permite detectar las irregularidades y movimientos extraños de tierra. El escaneo del terreno se realizó por la mayor parte del predio con resultados negativos. De todas formas, el fiscal delimitó un sector donde el miércoles comenzarán las excavaciones del equipo de antropólogos forenses de Gendarmería Nacional, el mismo que realiza la búsqueda de Marita Verón, la joven secuestrada por una red de trata en Tucumán que permanece desaparecida.

El predio quedará bajo custodia judicial, que fue consensuada con la Asociación Miguel Bru. “En este caso se aplica la Resolución 1.390, que indica que como Miguel Bru fue víctima de una fuerza de seguridad, no puede intervenir la misma fuerza que trabaja”.

“Lo que me interesa es que se investigue si, en efecto, hay algún indicio sobre Miguel. Justamente, la parte del terreno donde esta persona dice haber rastros, se demostró que es tierra, nunca hubo cemento, por esa características está natural. Eso, en parte, me da una pauta de que ese sector está intacto”, expresó la madre de Bru, hoy convertida en referente de la lucha contra la violencia institucional, y quien a la luz de cada nuevo indicio, ve una luz de esperanza.

“Todas las expectativas son como la primera. Por cada dato, quiero que se investigue hasta el fondo para demostrar que no está ahí”, dijo Rosa Bru.

“Todas las expectativas son como la primera. Muchas veces me dicen que me quieren vender carne podrida. Para mí, siempre es carne buena. Por cada dato, quiero que se investigue hasta el fondo para demostrar que no está ahí”, completó.

Además de la excavaciones en el terreno, en el lugar fue secuestrada una camioneta Ford Falcon modelo 75, en la que se realizarán peritajes para determinar si contiene pistas que puedan llevar a dar con los restos de Miguel Bru.

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Miguel Bru fue torturado hasta la muerte en la Comisaría 9ª de La Plata en la madrugada del 18 de agosto de 1993. Desde ese momento pasó a estar desaparecido. En 1999 fueron condenados a prisión perpetua los ex policías Walter Abrigo y Justo López, por torturas seguidas de muerte; y el ex comisario Domingo Ojeda y al ex oficial Ramón Ceressetto por encubrimiento.