Por Maximiliano Ceci

“Se me secaba la garganta. Lo tenía bastante asumido, pero cuando entrás vuelve el recuerdo del horror”, contó el trabajador del Astillero Río Santiago, Ricardo Córdoba, tras realizar la inspección ocular en la Escuela Naval, donde estuvo detenido clandestinamente por más de diez días durante la dictadura. En la recorrida, Córdoba, Ana María Nieves, Hugo Ruíz Díaz y Carmelo Cipollone, sobrevivientes del plan sistemático de terrorismo de Estado, recorrieron sus lugares de cautiverio junto a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata, en el marco del debate que juzga a cinco ex jefes de la Armada y tres de la Prefectura, entre los que se encuentran el ex comandante de Operaciones Navales Antonio Vañek, de 91 años, juzgado además en el juicio ESMA III, y el ex comandante del Batallón de Infantería de Marina Nº 3 (B.I.M. 3), José Casimiro Fernández Carro.

Las víctimas recorrieron el ex Liceo Naval y la Prefectura Naval, ubicados en la ciudad de Ensenada, y el Hospital Naval de Berisso, junto a los magistrados, el fiscal de juicio Hernán Schapiro, y las partes querellantes, luego de que culminara la etapa de testigos que dieron cuenta del accionar represivo de la dictadura en el cinturón industrial de Berisso, Ensenada y La Plata.

“El lugar ha cambiado a lo que era hace cuarenta años. Está todo destruido. Arrancaron las ventanas y las sellaron con maderas”, recordó Córdoba.

“El lugar ha cambiado a lo que era hace cuarenta años. Está todo destruido. Arrancaron las ventanas y las sellaron con maderas. Di una vuelta alrededor de la Escuela Naval y encontré un pasillo largo. Ahí pude ubicar el camino que hacía cuando me llevaban al baño”, recordó Córdoba. Y agregó: “Estaba el actual director de esta dependencia. Tratamos de hacerle preguntas que nos pudieran dar un indicio más de dónde funcionaban los centros de detención. Se ve que tenían órdenes de no dar información. Nos dijo: ‘Hace un año que estoy acá. De eso no sé nada’”.

Juicio a la Armada: el juez Carlos Rozanski (izq) junto a Ricardo Córdiba (centro) y otros sobrevivientes de la dictadura.
Juicio a la Armada: el juez Carlos Rozanski (izq.) junto a Ricardo Córdoba (centro) y otros sobrevivientes.

El lugar

“Este es el lugar. Cierro los ojos y camino… y me doy cuenta que fue acá”, dijo Ana María Nieves tras descender de una lancha en el muelle del ex Liceo Naval, poner pie en tierra y caminar varios pasos hasta subir los cinco escalones que subió cuando fue detenida por su militancia como delegada sindical de Astillero Río Santiago. Nieves recorrió el lugar donde sufrió golpes y torturas, con los ojos cerrados para recordar sus movimientos mientras estaba encapuchada.

“Este es el lugar. Cien por ciento seguro”, afirmó Ruíz Díaz tras caminar unos pocos pasos y volver a tropezar, al igual que le ocurrió hace 39 años, cuando iba encapuchado, con un tramo de vías, en el predio del ex Liceo Naval de Ensenada. Ayer, el trabajador de Astillero Río Santiago no tuvo dudas: a ese lugar había sido trasladado tras ser secuestrado el 25 de marzo de 1976.

Los secuestrados “eran trasladados a dependencias que habían quedado bajo la órbita de esa fuerza”, principalmente a la sede de Prefectura Naval de La Plata y al Liceo Naval Militar, y en algunos casos al B.I.M. 3 y al Hospital Naval.

La fiscalía explicó que el accionar de la Fuerza de Tareas 5 de la Armada consistía “en la individualización, mediante tareas de inteligencia, de aquellos trabajadores que tenían algún tipo de participación en actividades gremiales o sindicales”. Luego de secuestrados, “eran trasladados a dependencias que habían quedado bajo la órbita de esa fuerza”, principalmente a la sede de Prefectura Naval de La Plata y al Liceo Naval Militar, y en algunos casos al B.I.M. 3 y al Hospital Naval. Finalmente, luego de ser torturados e interrogados, eran derivados al centro clandestino de detención que funcionaba en la Caballería de la Policía bonaerense, en la calle 1 y 60 de La Plata, para luego ser detenidos como presos políticos en la Unidad Penitenciaria N° 9 o la Unidad Penitenciaria N° 8 de Olmos.

Alegatos

Luego de la inspección ocular realizada ayer, el juicio por los crímenes que la Armada Argentina cometió con la Fuerza de Tareas Nº 5 ingresó en el tramo final: el miércoles comenzarán los alegatos. El primer turno será para la Fiscalía Federal que encabezan Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira.


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