Por Lucas Clarke

La denominada Noche de los Lápices tuvo lugar en nuestra ciudad el 16 de septiembre de 1976, durante la dictadura militar más sangrienta de la que tenga memoria nuestro país.

Diez jóvenes, militantes activos de la Unión de Estudiantes Secundarios, fueron secuestrados por las fuerzas represivas que habían tomado el poder ese mismo año en el mes de marzo.  Cuatro fueron los sobrevivientes de los secuestros y torturas, los otros seis están desaparecidos.

Estos jóvenes se habían movilizado durante el año 1975, logrando el boleto secundario. Por ello se instaló la idea de que fueron secuestrados únicamente por esa conquista, pero la verdadera razón que motivó el accionar de las fuerzas armadas fue su condición de militantes.

La mayoría formaba parte de la Juventud Peronista. creían en la construcción de una Patria más justa y más libre.

La mayoría formaba parte de la Juventud Peronista. Creían en la construcción de una patria más justa y más libre. Pertenecían a esa juventud maravillosa que la sangrienta dictadura militar intentó exterminar.

Hoy, las coordinadoras estudiantiles de nuestra ciudad se movilizarán junto con organismos de derechos humanos, organizaciones políticas, sociales y sindicales, para recordar esta fecha de la mejor manera posible, que es militando y levantando sus banderas hacia la victoria.

Hay que recordar esta fecha de la mejor manera posible, que es militando y levantando sus banderas hacia la victoria.

A 39 años de la Noche de los Lápices, nuestro deber como jóvenes y como militantes es no sólo defender las conquistas logradas por este proyecto político nacional popular, sino también ser el motor que impulsa los nuevos desafíos y estar a la altura de nuestro rol histórico como generación.