Por Roberto Álvarez Mur

La revista La Negra del Sur, que fue presentada oficialmente esta semana en la Biblioteca Nacional, plantea una mirada crítica y profunda abordada desde el lenguaje del humor. Con la tradición de publicaciones emblemáticas como Caras y Caretas, Humor o Satiricón, la revista se sumerge en una nueva mirada sobre el peronismo actual con frescura e irreverencia.

“Somos militantes políticos de diferentes organizaciones. Algunos provenimos del Movimiento Evita y otras agrupaciones, y hemos trabajado en publicaciones como la revista Oveja negra, la MP20. Y notamos que a partir del proceso de politización que generó el kirchnerismo, las revistas se empezaban a consumir por fuera de la militancia organizada”, dijo a Contexto Beltrán “El Chino” Besada Romero, director de la publicación.

La Negra del Sur, representada en su personaje principal, encarna una ruptura de estereotipos y estigmas presentes desde el discurso hegemónico y los pone de manifiesto desde la lectura descarada y ácida de la sátira y la parodia. “Nosotros nacimos del subsuelo sublevado, y la irreverencia surge de esa incomodidad histórica”, detalló El Chino.

“Somos militantes políticos de diferentes organizaciones. Notamos que, a partir del proceso de politización que generó el kirchnerismo, las revistas se empezaban a consumir por fuera de la militancia organizada”. Beltrán “El Chino” Besada Romero, director. 

En esa línea, el encargado del diseño, Mariano Utin, aclaró que la intervención política de la revista proviene de la ironía. “De esa manera se pueden decir cosas que en otros lenguajes es mucho más difícil de decir”.

“Reunimos historietistas influenciados por revistas clásicas como la Humor, Satiricón o Risario”, siguió Besada Romero. Y agregó: “Primero, quisimos salir de la lectura críptica que a veces tiene el espacio militante y aprovechar para dialogar con un otro, muchas veces similar a nosotros, que estuviera más allá de lo que pudiera ser la distribución de una organización política”

“Quisimos meter en la mezcladora una diagramación ágil, muy conectada con los criterios de las redes sociales, con más imagen”.

Beltrán señaló que, siguiendo la tradición del peronismo revolucionario, no existía aún un espacio relacionado al humor. “El humor es un lugar desde el cual se pueden expresar contradicciones, paradojas, y la sátira es un lugar muy interesante para lograrlo”.

“quisimos salir de la lectura críptica que a veces tiene el espacio militante y aprovechar para dialogar con un otro, muchas veces similar a nosotros, que estuviera más allá de lo que pudiera ser la distribución de una organización política.”

La Negra del Sur aborda ejes temáticos como economía, sociedad y política, en convivencia con columnas humorísticas y tiras de historietas con contenidos de actualidad. Para sus primeros dos números, la publicación contó con la colaboración de colectivos de diversos ámbitos, como el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz, o referentes culturales como Yegua & Groncha.

“Consideramos que el humor es una herramienta, si se quiere, subversiva y para combatir el orden establecido. Y ahí es donde nosotros punzamos como un mosquito, y donde interpelamos a los sectores populares que, justamente, siempre han hecho política con alegría”, concluyó Utin.

100 años de humor

La Negra del Sur viñetaLa revista argentina El Mosquito se publicó por primera vez el 24 de mayo de 1863. Desde ese entonces, hasta la presentación de esta nueva revista, se extiende un siglo unido por el humor político en formato papel, que constituyó el escenario de reflexión y risa tanto para escritores y dibujantes, como para intelectuales, activistas políticos y artistas de toda variedad.

Mariano Utin explicó: “A lo largo de los años sesenta, setenta, muchas revistas nos demostraron este tipo de experiencias editoriales. Nosotros visualizamos que existía un gran vacío en cuanto a publicaciones de humor y de humor político. Y nos parecía un desperdicio, teniendo en cuenta el talento que hay en Argentina. Y el humor forma parte de nuestra identidad, por esta capacidad ágil y fresca que poseemos los argentinos para reírnos de nosotros mismos”.