Por Roberto Álvarez Mur

“A partir de ahora se duplicarán los fondos que la provincia destina a la bibliotecas populares”, sintetizó José Clavijo, el director bonaerense de Bibliotecas Públicas, un día después de la sanción de la nueva ley para impulsar, fomentar y regular el sector, que dejó atrás una normativa que había sido concebida durante el último régimen cívico-militar.

“Desde el año 79 regía un decreto ley de la dictadura que le había censurado la categoría de popular a las bibliotecas. Desde lo simbólico, eso representa un aspecto fundamental de este cambio”, explicó el funcionario ante la consulta de Contexto.

La flamante legislación creará un nuevo fondo de financiación oficial y destacará la lectura como un derecho dumano. Clavijo fue uno de los impulsores de la iniciativa junto a la diputada del Frente para la Victoria Rocío Giaconne.

regía un decreto ley de la Dictadura que le había censurado la categoría de popular a las bibliotecas.

“Durante 36 años, hasta esta semana, siempre reconocimos a las bibliotecas como populares, pero la ley jamás había sido modificada”, recordó emocionado Clavijo, quien dijo que el texto establece que las bibliotecas “no sean lugares vacíos, sino por el contrario ámbitos de consulta permanente, de intercambios de ideas y de comunicación”.

“Desde lo práctico y lo concreto, las bibliotecas van a contar con una mayor cantidad de recursos”, consideró. “Hoy en día, el Gobierno está subvencionando a quinientas bibliotecas en la provincia, que representan una inversión de alrededor de 36 millones de pesos al año. A partir de la sanción de esta nueva ley, ese fondo se duplicará”, agregó.

La ley, aprobada esta semana, comenzó a debatirse en el año 2012. Calvijo explicó: “También se realizaron foros públicos donde participaron bibliotecarios, funcionarios de instituciones públicas y representantes de diversas entidades de todo el territorio bonaerense para poner en discusión este proyecto”.

En tanto, la normativa, entre otros puntos, constituirá a la lectura como un derecho humano. “Pretendemos que la información no sea sólo para algunos pocos y que el acceso a un libro no se restrinja por las posibilidades económicas”, señala en uno de sus artículos el texto de la ley.

“Pretendemos que la información no sea sólo para algunos pocos y que el acceso a un libro no se restrinja.”

 “Se debe procurar que en cada barrio, en cada pequeña población, se pueda leer, aprender, pensar, debatir y ejercer el juicio crítico gozando en torno a los libros en forma justa y equitativa”, continúan los fundamentos.

Asimismo, expresa: “Estamos convencidos de que la defensa de la biblioteca es la defensa del libro, y por tal razón anhelamos que las nuevas generaciones sigan disfrutando del goce estético que ofrece el libro al lector, que el libro no se convierta en una herramienta en desuso”.

En concreto, se establece el Fondo Especial para Bibliotecas Populares, con el 2% del beneficio bruto de los casinos provinciales; de herencias, legados, donaciones y liberalidades que se reciban de personas o instituciones privadas y con cualquier otro aporte que establezca la respectiva reglamentación.

En concreto, se establece el Fondo Especial para Bibliotecas Populares, con el 2% de los casinos.

Además, se crea el Sistema Provincial de Bibliotecas, que genera un catálogo único, y se adecua las bibliotecas a las nuevas tecnologías de la información. Serán clasificadas como Públicas, Escolares, Especiales, Populares, Populares Piloto y Populares Provisorias.

“La subvención en la provincia de Buenos Aires incluye a la totalidad de las bibliotecas del Estado: populares, escolares, universitarias, lo que permite que haya un panorama amplio de desarrollo y de trabajo”, analizó Clavijo.