Por Roberto Álvarez Mur

“Estamos viviendo una tragedia terrible. La mitad de la población siria está en movimiento, refugiándose en los países cercanos o en otros. Hay necesidad de una mayor asistencia humanitaria, pero también de una mayor solidaridad entre los países europeos”, declaró el vicedelegado de Naciones Unidas para los refugiados Roland Schilling a la prensa, ante el caudal de inmigrantes provenientes de África y Oriente Medio que buscan entrar en Europa y no encuentran un amparo político firme.

“Se vuelve necesario poner en discusión la categoría de refugiados económicos. De la misma manera que existe el refugiado político o religioso”, afirmó Hinde Pomeraniec.

“Se vuelve necesario poner en discusión la categoría de ‘refugiados económicos’. De la misma manera que existe el refugiado político o religioso, el refugiado económico no es tenido en cuenta, y es quien anda de aquí para allá y por eso los países desarrollados continúan construyendo muros para ver la realidad”, dijo a Contexto la especialista en política internacional Hinde Pomeraniec.

“La comunidad internacional debe tener una reacción ante esta situación, no sólo la Unión Europea. Debe existir un acuerdo ya, que es algo que no es nuevo y viene en crecimiento permanente. Lo que pasa ahora es que Europa está en crisis y no los pueden recibir”, señaló Pomeraniec.

La situación de quienes llegan a Europa se enmarca en un delicado escenario para el viejo continente, donde países portuarios como Grecia y España se ven acorralados por crisis económicas, y potencias centrales como Francia y Alemania se muestran en alerta ante la posible ruta de acceso para los inmigrantes. En las últimas veinticuatro horas han llegado a Serbia, pasando por Macedonia, cerca de 8.000 refugiados que han sido colocados en los centros de recepción de Presevo, en el sur del país.

En las últimas veinticuatro horas llegaron a Serbia, pasando por Macedonia, cerca de 8.000 refugiados que fueron colocados en los centros de recepción en el sur del país.

Las situaciones más dramáticas se dan en Italia y Grecia, los dos países que han sido los puertos de ingreso para más de 260 mil refugiados que cruzaron el Mediterráneo en lo que va del año. Diariamente llegan al puerto del Pireo miles de migrantes, con la intención de seguir su viaje hasta la frontera con Macedonia, donde esta semana cientos de refugiados sufrieron la más cruenta represión del ejército del país, amparado en la declaración del estado de emergencia.

“Hasta que no se considere la categoría de refugiado económico o se considere una política de ese orden, esto no se va a resolver. Al no existir una persecución política o religiosa concreta, lo que hay son países expulsivos”, explicó Pomeraniec. “En otra ocasión, Merkel sostuvo: ‘no podemos recibir a todos’. Y es en esa situación en la que debe existir un acuerdo internacional conjunto. Esto no se va a resolver con que un país deje de construir un muro. Llegado el caso, la gente, en su desesperación, va a saltar muros cada vez más altos”.

El analista internacional Juan Luis González Pérez considera que el cierre de fronteras internas no puede resolver la crisis migratoria en Europa. “El flujo migratorio que se ha producido en estos años se debe, entre otras razones, a las guerras en las que Europa está participando como cómplice de Estados Unidos y de Israel en Oriente Medio”, y agregó: “hay que detener las causas que provocan la crisis y no sólo las consecuencias”.

En tanto, un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló que, en lo que va del año, 2.373 inmigrantes murieron en su intento de alcanzar las costas europeas atravesando el Mediterráneo, la mayoría de los cuales se dirigía hacia Italia.