Por Roberto Álvarez Mur

A siete meses de haber asumido, el primer ministro griego Alexis Tsipras hizo pública su renuncia a través de la televisión estatal. Tsipras presentó su dimisión ante el presidente de la república, Prokópis Pavlópoulos, luego de un año vertiginoso, marcado por la crisis económica, la resistencia ante la presión de la Comunidad Europea para acatar las normativas de austeridad financiera, y el final cese ante el inminente descontento social.

“Estamos frente a una jugada de gran delicadeza y riesgo. Tsipras intentará capitalizar el consenso social que adquirió en este tiempo en lo que reste hasta las elecciones, y que aún posee a pesar de la situación crítica que atraviesa el país.”

El escenario político en las próximas semanas se perfila con una fuerte tensión dirimida entre la oposición política, la facción de la izquierda más radicalizada que rompió filas con Tsipras y una sociedad civil que cobró un protagonismo crucial en el último año. Si bien la decisión tomada por el mandatario se muestra como un giro estratégico para reafirmar el aval popular en las urnas a corto plazo, la negociación con los acreedores internacionales significó un golpe bajo para el proyecto nacional griego.

“Estamos frente a una jugada de gran delicadeza y riesgo. Tsipras intentará capitalizar el consenso social que adquirió en este tiempo en lo que reste hasta las elecciones, y que aún posee a pesar de la situación crítica que atraviesa el país”, dijo a Contexto el periodista especializado en panorama internacional Pedro Brieger, quien remarcó la incertidumbre que plantea el porvenir del país heleno.

“La izquierda no posee un candidato firme en lo inmediato para poder disputar el electorado en medio de este clima.”

Tsipras había anunciado en su discurso: “Quiero ser completamente franco con ustedes. No logramos el acuerdo que deseábamos antes de las elecciones de enero. Pero fue el mejor que podíamos lograr. Estamos obligados a observarlo, pero al mismo tiempo haremos nuestros mayores esfuerzos para minimizar sus consecuencias negativas”, señaló. Y recordó que, al comienzo de las rondas de diálogo, los acreedores proponían un período de cinco meses y la implementación de medidas duras, como la eliminación de las ayudas sociales, pero finalmente su gobierno logró un acuerdo de tres años.

“La izquierda no posee un candidato firme en lo inmediato para poder disputar el electorado en medio de este clima. Por otro lado, hay que tener en cuenta el golpe que significaron para el pueblo griego las negociaciones recientes”, indicó Brieger. El director de la agencia de noticias NODAL: Noticias de América Latina y el Caribe señaló que es casi imposible determinar qué camino podría encarar el gobierno griego para salir de su apretado contexto económico.

Por su parte, Tsipras declaró: “Tengo la conciencia tranquila y estoy orgulloso de la batalla que he dado. Sé que no logramos todo lo que prometimos al pueblo griego, pero hemos salvado al país. Hemos dado el mensaje a Europa de que tenemos que acabar con la austeridad”, subrayó. El político debió reconocer que el acuerdo alcanzado en lo reciente con los acreedores europeos no es el que esperaba. Sin embargo, dijo sentirse orgulloso de la negociación, ya que considera que Europa no es la misma tras su gobierno.

En tanto, el interrogante se abre sobre el terreno político que queda por recorrer en lo subsiguiente. La gestión de Tsipras apuesta a una nueva validación popular de su rumbo a través de las urnas, como ya lo había logrado a través del referéndum lanzado en julio.

Por otro lado, el ex primer ministro pidió a sus compatriotas que decidan en las nuevas elecciones “quién va a dirigir al pueblo griego en el futuro”, y anticipó que se presentará a la reelección. “Voy a pedir la confianza, el voto del pueblo griego para gobernar. No daré marcha atrás y seguiré defendiendo mis ideales”, sostuvo en su discurso. “El pueblo debe tomar el poder en sus manos; ustedes deben decidir si logramos llevar al país por un camino positivo; ustedes deben decidir si somos capaces de llevar al país a la salida del memorándum”, agregó el ahora ex premier.


Relacionadas: 

Grecia desafía a la Unión Europea con las urnas – “El pueblo griego enfrenta a la hegemonía de Alemania”