Por Gabriela Riera
Fotos: Luciana Demichelis

Ni un policía a la vista. Varios familiares, amigos, estudiantes y otras personas solidarias acompañan la vigilia en la puerta de la Comisaría 9ª de La Plata. Se cumplen veintidós años de la desaparición de Miguel Bru, el estudiante de periodismo torturado y asesinado por policías, que fue visto por última vez un 17 de agosto, en ese mismo lugar.

Su madre, Rosa Bru, recuerda el momento con dolor. Y siempre con la misma pregunta que se hizo mil veces. Porque nunca nadie dijo “lo matamos”. Y sí fue así. “¿Por qué no lo dejaron ahí para que lo encontremos? No hacer lo que hicieron, desaparecerlo”.

La vigilia es un homenaje y una conmemoración simbólica que se realiza todos los años para reclamar la aparición del cuerpo de Miguel. El encuentro contó con proyecciones de videos, exposición de fotos y trabajos realizados por jóvenes que participan de los talleres que se dictan en la Casa de Cultura y Oficios Miguel Bru.

Rosa denuncia su impotencia ante la Justicia. “Porque queda probado que Miguel fue torturado y sacado en estado inerte de la comisaria, porque denunciamos a los subcomisarios y a los oficiales que estaban de servicio, porque ellos tenían suficiente autoridad para ingresar a esa maldita oficina de calle y parar las torturas.” Sin embargo, Virginia Bravo, de la UFI 7, entendió que no había nada para investigar y archivó la causa. “A nosotros nos cuesta un montón seguir, porque no hay elementos nuevos, porque todo se presentó en el juicio, y nadie viene a decir por qué este tremendo encubrimiento”, explica Rosa.

Poco antes de su desaparición, Miguel Bru había denunciado a efectivos de esa seccional por un allanamiento sin orden judicial realizado en su casa. A partir de ese momento comenzó a ser amenazado y hostigado para que retirara la denuncia. Tenía veintitrés años cuando desapareció.

Luego del jury de enjuiciamiento político al juez Amilcar Vara por el encubrimiento a la Policía en la causa de Miguel y en otros veintiséis casos, se llegó en 1999 al juicio oral y público. Fueron condenados a prisión perpetua los ex policías Walter Abrigo y Justo López, por torturas seguidas de muerte y por encubrimiento el ex comisario Domingo Ojeda y al ex oficial Ramón Ceressetto.

En diciembre de 2010 culminó, sin resultados, el último rastrillaje para encontrarlo. Habían pasado más de 36 operativos de búsqueda. La familia de Miguel continúa exigiendo la aparición del cuerpo y la investigación penal al resto de los policías que estuvieron presentes en la Comisaría 9ª la noche del crimen.

Para institucionalizar el trabajo que Rosa Bru y la comisión de familiares y amigos realizaban, crearon en 2002 la Asociación Miguel Bru, para ayudar legal y psicológicamente a otras personas que tuvieran experiencias similares o fueran víctimas de violencia institucional. Pero luego fueron más allá, y con la Asociación crearon escuelas de oficio para ayudar y contener a los chicos de las barriadas periféricas que son las principales víctimas de la violencia institucional.

El martes 25 de agosto a las 13hs se inaugurará la Biblioteca “Miguel Bru” en la Casa de Cultura y Oficios Miguel Bru, en Andrés Ferreyra 3555, Parque Patricios. En esa sede se dictan talleres de oficios como computación, electricidad, cocina y operador de Internet y programación, en articulado con el Centro de Formación Profesional Nº 24 de Barracas. Además funciona el MultiTaller de Medios, con capacitación en video, radio, periodismo y foto; y los talleres de música: guitarra, piano, canto y batería. Este año comenzó el Bachillerato Popular Primario y Secundario para jóvenes y adultos, en articulación con el Colectivo Subversiones.


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