Por Roberto Álvarez Mur

“Creo que lo más importante a destacar en Haroldo es que instala un debate en ciernes en la Argentina –que, si bien existe, no siempre se profundiza– en torno a las políticas de memoria, en la relación entre derechos humanos y la política y el futuro político. Un debate sobre cuál es el rol que deben cumplir la literatura y las artes en relación con la política y la memoria. Todo ello se perfila como centralidades en las reflexiones que deba encarar la revista”, dijo a Contexto Eduardo Jozami, escritor, director del Centro Cultural Haroldo Conti y figura primordial en el equipo de trabajo involucrado en esta nueva revista digital, que incluye a periodistas y colaboradores de la talla de Eduardo Blaustein, Manuel Barrientos o Lila Pastoriza.

“La idea de sacar una revista siempre estuvo presente, desde un principio, pero iba demorándose por diversos motivos. Ahora, después de siete años de labor en el Conti, la publicación de la revista tiene otro sentido, ya que representa una reflexión sobre el trabajo hecho”, expresó Jozami, quien desde el Editorial define que este espacio de memoria, marcado por el dolor y la represión, “no trata de asustar al visitante sino de ayudarlo a pensar”.

“Queremos profundizar el debate sobre cuál es el rol que deben cumplir la literatura y las artes en relación con la política y la Memoria.”

El Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti se encuentra ubicado en el predio donde funcionó durante la última dictadura cívico-militar uno de los centros clandestinos de detención, tortura y extermino más emblemático: la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde estuvieron secuestradas cerca de 5.000 personas, de las cuales sobrevivieron alrededor de doscientas. Su nombre rinde homenaje al escritor argentino secuestrado y desaparecido desde 1976, Haroldo Conti, el novelista del río.

El reciente lanzamiento de la revista (que puede visitarse a través de http://revistaharoldo.com.ar/) incluye en su primera presentación diversos testimonios de hijos de la generación del setenta, artículos de análisis político de actualidad y reseñas sobre obras de arte.

“Además, va a tener una amplitud temática muy grande, como para que allí se puedan comentar las películas que parezcan interesantes, u obras de teatro o los libros que resulten de interés para aquello que intentamos hacer en el Centro Haroldo Conti”, adelanta Jozami.

Si bien el lanzamiento de la plataforma digital es reciente, en ella está presente el camino recorrido por la institución que ya tiene siete años de exploración y reconstrucción en el campo de la memoria y los derechos humanos.

“Nosotros creemos que desde un principio la tarea del Centro Cultura siempre tuvo mucho de prueba, de ensayo y error. No había muchos antecedentes como para determinar qué era lo que había que hacer, y ahora tenemos un bagaje de ideas, de cómo encarar ciertas discusiones de base”, dijo el mentor de Haroldo y Carta Abierta, y agregó: “Esto nos parece interesante reflejar en la revista, por un lado, y por otra parte que ello sea un punto de partida para avanzar más y seguir construyendo este nuevo producto”.

“Para nosotros, muchos de los que hemos sido formados dentro del periodismo gráfico, el hecho de encarar una revista digital es toda una aventura.”

Otro punto sobresaliente en la aparición de Haroldo es su impronta dentro del abanico, en plena exploración, de revistas en formato web. Este inminente lenguaje abre el terreno de comunicación hacia un nuevo paradigma de público de lector, en contacto permanente con las nuevas tecnologías y modos de consumo cultural.

“Para nosotros, muchos de los que hemos sido formados dentro del periodismo gráfico, el hecho de encarar una revista digital es toda una aventura. Claramente estamos aprendiendo sobre este nuevo lenguaje tecnológico a medida que lo vamos haciendo, aun contando con gente que tiene una participación mayor en este tipo de revistas. Y, además, contamos con gente de generaciones más jóvenes que están familiarizadas con todo lo que respecta a la informática y lo digital”, definió Jozami.

Tal como se define, Haroldo promete un “diálogo con el pasado y el presente”. Una tarea para los medios de comunicación que continúa y que no piensa detenerse.